Pregunto
por mi fe: ¡qué hacíamos tú y yo
hasta
que nos amamos? ¿Sin destetar seguíamos,
chupando
puerilmente placeres ignorantes?
¿O
estábamos dormidos en una cueva mágica?
Así
fue, y los placeres eran sólo fantasías.
Si
vi alguna belleza
que
deseé y obtuve, era un sueño de ti.
Ahora,
<<Buenos días>>: despiertan nuestras almas,
sin
mirarse entre sí, por temor; pues amor
domina
todo amor a otras cosas visibles
y
hace de un rinconcito el espacio de todo.
POR
QUIEN DOBLAN LAS CAMPANAS
Ningún
hombre es en sí
Equiparable a una isla;
Todo hombre es un pedazo del continente,
Una parte de tierra firme;
Si el mar llevara lejos un terrón,
Europa perdería
Como si fuera un promontorio.
Como si se llevara una casa solariega
De tus amigos o la tuya propia.
La muerte de cualquier hombre me disminuye,
Porque soy una parte de la humanidad.
Por eso no preguntes nunca
Por quien doblan las campanas,
Están doblando por ti.