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A
pocos kilómetros de la ciudad de Córdoba, capital de la Provincia del
mismo nombre, en el centro geográfico de Argentina; se levanta, en medio
de una zona serrana de inconmensurable belleza, en el corazón mismo del
Valle de Punilla, la población de Tanti. A
fines del siglo XVI, de la expedición del español Don Jerónimo Luis de
Cabrera se desprende una expedición para efectuar reconocimientos hacia
el nordoeste, una vasta área poblada por los indios comechingones.
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| Mientras
recorrían el pintoresco valle enmarcado entre dos cadenas serranas los
ataca el mal de la Puna o Soroche de un modo leve; de allí, tal vez, que
a la zona la identifican como Valle de Punilla utilizando el diminutivo. Este
valle fue conocido como Punilla de los Jaimes al norte y Punilla de
Aragón al sur. Y es así donde empieza a levantarse la población de
Cuchi-Corral o Potrerillo de Cuchi, luego Tanti Cuchi y finalmente Tanti. |
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Hasta
el siglo XVIII Tanti era, solamente, una posta tras la primera jornada de
viaje entre Córdoba y San Juan y sus tierras estaban divididas en
numerosas estancias fraccionadas de modo tal, por el Rey de España, con
el objeto de evitar los grandes latifundios. Los
hijos de este pueblo nutrieron años más tarde al cuerpo de Arribeños
que, en 1807, defendieron la tierra frente a las Invasiones Inglesas para
luego tomar parte de los Ejércitos del Norte durante el proceso de
independencia de España.
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| La
construcción de la Iglesia en 1848 en tierras de la Familia Bustos
significó el polo en derredor del cual comenzó a desarrollarse la
ciudad. Hoy
es una villa tranquila que, invitando al descanso y la meditación, se
recuesta sobre el encantador arroyo Tanti que, con el nombre de Mojarras
es uno de los ríos que le dan vida al Lago San Roque, centro turístico
de excelencia, junto al que se desarrolló la Ciudad de Carlos Paz. |
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Sus
márgenes profusamente arboladas, su dibujo serpenteante que genera una
sorpresa distinta a cada recodo, su salto de 10 metros conocido como El
Chorrito, sus aguas cristalinas, ferruginosas carbonatadas, sus balnearios
y piletas naturales, son una tentación dificilmente olvidable una vez que
se ha disfrutado. Tanti
invita al recogimiento cuando se visita la Gruta de la Virgen de la
Medalla Milagrosa o el Vía Crucis de donde se tiene una imagen
espectacular del Lago San Roque, Carlos Paz, el Pan de Azúcar de
Cosquín, Los Gigantes.
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| A
los fanáticos del alpinismo, Tanti les brinda Los Gigantes, un macizo de
sorprendente belleza descubrible mientras se recorre la Pampa de Pocho. A
los enamorados de las caminatas sierra adentro, Tanti les ofrece todo el
encanto de la Cueva de los Helechos, el Pozo del Indio, el Salto de la
Virgen, el Trono del Diablo, la Trompa del Elefante (éstos dos últimos
en la vecina Flor Serrana), la Cueva de los Pajaritos y los Chorrillos, un
salto de 110 metros de altura enmarcado en un entorno que le hace imaginar
al visitante haber encontrado el paraíso. |
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