|
Un estudio
del Arq. Ricardo Muela nos permite reconstruir el espíritu que le dio
vida al Monumento El Indio Bamba obra de Miguel Pablo Borgarello y que
se levanta espléndido en Estancia Vieja.
Mezcla de
leyenda e historia real los hechos son narrados en un poema de doce
cantos escritos por Ataliva Herrera, nacido en Cordoba en 1888. El poeta
vivió buena parte de su infancia en Cruz del Eje mamando historias
serranas que luego traduciría en su amplia bibliografía. Los cantos
del Bamba fueron publicados en el diario La Nación allá por 1930. La
muerte lo encuentra en Córdoba a principios de noviembre de 1953.
No faltan
quienes confirman que los personajes existieron; más aún, aseguran que
los hechos se produjeron tal como son narrados; sin embargo una cuota de
leyenda, creencias, mitos de la época pintan con mucho de belleza y
mucho de fantasía los relatos transmitidos oralmente por generaciones.
Los años lo enriquecieron con pinceladas cargadas de metáforas.
Narra el
poema que el Capitán de las Fuerzas Españolas Tristán de Allende,
hermano del Regidor Juan de Allende conoció en una expedición a una
india llamada Dominga y que, como consecuencia del amor vivido junto al
arroyo Saldan, nace Bamba.
El origen
del niño fue ocultado y Juan de Allende lo adopta como sirviente. Tristán,
a la sazón, padre de Bamba, muere en un enfrentamiento en duelo con el
cacique Olayón, en Cruz del Eje. Con los ejes de su carreta fabrican la
cruz de su sepultura.
Dentro de
las tareas de Bamba, en el ámbito de la familia de Juan de Allende,
estaba la de cuidar a la pequeña María Magdalena hija del Regidor y de
Doña Engracia. Era pocos años menor que él y obviamente, ambos
desconocían ser primos hermanos.
Con los años
María Magdalena se enamora de Gaspar de Quintana que estudiaba en el
Colegio de Monserrat siendo su tutor su tío, Juan de Allende.
Gaspar se
gradúa y ofrece una fiesta de festejos en la que declara su amor a María
Magdalena. Bamba, oculto escuchó el diálogo sufriendo profundamente ya
que conocía que el galán mantenía relaciones ocultas con una viuda de
nombre Agata Mansilla. El cariño por su amita y en su afán de
defenderla ante el engaño lo lleva a perseguir a Gaspar, provocarlo y
darle muerte en duelo en los extramuros de la ciudad. Huye con un
caballo robado hacia las sierras del sur.
Bamba
perseguido por el dolor y desgarrado por la visión del crimen hace un
pacto con una bruja y en una noche de tormenta se dirige a la casa del
Regidor; en coincidencia con una atronador rayo, rompe la puerta y rapta
a María Magdalena que se desmaya y no ofrece resistencia.
En al
montaña inician una nueva vida para ambos. Del fruto del amor nacen
cuatro hijos: Magín, Crespín, Delfín y un niño ciego.
Los
intentos de sanar al cieguito llevaron a los tres hermanos en la
busqueda de La Flor del Liriolay, infalible para estos casos. Delfín
fue quien la encontró, pero sus dos hermanos enceguecidos por la
envidia lo mataron a garrotazos enterrándolo cerca de una vertiente, la
cual se tiñó de color oro (allí nacerá, por que no, la población de
Agua de Oro).
Los dos
hermanos iniciaron el retorno disputándose intimamente ser quien
primero entregase la flor al padre.
Magín
exhausto se duerme y Crespín lo arroja a un pozo. Su hermano gritaba
desesperado a lo que él le respondía: "Sal si puedes" (de ahí
toma vida, quizás, el pueblo Salsipuedes).
Crespín
no regresó nunca con la flor, se casó con la hija de un estanciero
adinerado. Sin embargo, tampoco fue feliz; al descubrir que era engañado
subió a su esposa a la punta de un altísimo arbol al que le cortó
tadas las ramas para que no pudiese bajar. Rosa, que así se llamaba,
murió de hambre transformándose en el canto de un pajaro que no dejará
de repetir: ¡crespín, crespín! (Leyenda de Santiago del Estero).
María
Magdalena y Bamba esperaron en vano el regreso de sus hijos. Su vida
humilde los llevaban a conseguir alimentos, que consistían en huevos y
pichones que anidaban en las barrancas, atándose el mestizo una soga a
la cintura mientras su esposa lo sostenía desde lo alto del risco. El
niño ciego jugando con su perro casi pierde el equilibrio junto al
precipicio. Su madre al intentar salvarlo suelta la soga y Bamba cae al
barranco "empurpurando la amarilla tosca". Magdalena llena de
pena regresa a su cueva y para completar el drama descubre al amanecer
que el cieguito estaba muerto, lo llevó al cerro nevado y en una
canasta lo cuelga de un arbol y la madre naturaleza lo convierte en el
Clavel del Aire.
La policia
descubre el escondite de María Magdalena y la lleva de vuelta junto a
su padre quien de la emoción muere en sus brazos.
María
Magdalena enloquece y es recluída en el Convento de Santa Catalina
donde una mañana, mientras Fray Luis de Tejeda oficiaba misa, muere
tras un grito aterrador. Al día siguiente es enterrada en un huerto
donde las hermanas del Convento empiezan a descubrir una avecilla blanca
con las puntas de las alas negras. Su blancura representa el alma de María
Magdalena y las manchas negras sus pecados terrenales. Este pájaro es
el que tipicamente habita las sierras cordobesas y se lo conoce como
"monjita" o "viudita".
Hasta aquí
el relato.
El
historiador Efrain Bischoff asegura que el episodio generador de la
leyenda existió. La conmoción social que produjo acrecentó los
testimonios con el correr de los años. Se tomó la decisión de ocultar
los hechos pero esto no hizo mas que aumentar la difusión oral y su
deformación. Que existieron los personajes no hay ninguna duda. Los
documentos de 1840 de los pleitos entre Allende y Cabanillas así lo
atestiguan.
La
Quebrada de las Uvas o la Huerta del Negro hacían alusión a la morada
de Bamba al norte de la Estación Casa Bamba del ferrocarril que une Córdoba
con Cruz del Eje en proximidades del Rio Suquía.
El
Escribano Alberto Allende Iriarte en carta al Diario La Nacion de 1984
asegura que los personajes fueron de carne y hueso. Recuerda que a la
edad de diez años oía la historia de su tía abuela Flora de Allende
que aseguraba haber oído de bocas de su abuelo el Coronel Faustino
Allende sobre el rapto de Bamba. Tras un rastreo genealógico llega a la
conclusión que el Regidor era Felipe Santiago de Allende y que la hija
era María Tomasa. Supone que el autor, por respeto a ambos, deformó
ligeramente sus nombres.
Miguel
Pablo Borgarello, nacido en Angelica (Santa Fe) en 1906 es quien en 1951
diseña el monumento "El Indio Bamba" que, en Estancia Vieja a
pocos kilometros del centro de Tanti, se levanta majestuoso para
admiración del visitante invitando al recogimiento por tanto dolor
vivido por los enamorados.
Decididamente
es un homenaje al dolor pero tambien al amor.

|