SE ENTABLÓ UNA BATALLA BWV. 19 (1726)
(Es erhub sich ein Streit)
Música de Juan Sebastián Bach (1685 - 1750)
Textos del Apocalipsis (12,7), Génesis (32,2) Salmo (34,8) y Cor. (2,11)
1. Chor Es erhub sich ein Streit. Die rasende Schlange, der höllische Drache Stürmt wider den Himmel mit wütender Rache. Aber Michael bezwingt, Und die Schar, die ihn umringt Stürzt des Satans Grausamkeit. 2. Rezitativ (Baß) Gottlob! der Drache liegt. Der unerschaffne Michael Und seiner Engel Heer hat ihn besiegt. Dort liegt er in der Finsternis Mit Ketten angebunden, Und seine Stätte wird nicht mehr Im Himmelreich gefunden. Wir stehen sicher und gewiß, Und wenn uns gleich sein Brüllen schrecket, So wird doch unser Leib und Seel Mit Engeln zugedecket. 3. Arie (Sopran) Gott schickt uns Mahanaim zu; Wir stehen oder gehen, So können wir in sichrer Ruh Vor unsern Feinden stehen. Es lagert sich, so nah als fern, Um uns der Engel unsers Herrn Mit Feuer, Roß und Wagen. 4. Rezitativ (Tenor) Was ist der schnöde Mensch, das Erdenkind? Ein Wurm, ein armer Sünder. Schaut, wie ihn selbst der Herr so lieb gewinnt, Daß er ihn nicht zu niedrig schätzet Und ihm die Himmelskinder, Der Seraphinen Heer, Zu seiner Wacht und Gegenwehr, Zu seinem Schutze setzet. 5. Arie und Choral (Tenor) Bleibt, ihr Engel, bleibt bei mir! Führet mich auf beiden Seiten, Daß mein Fuß nicht möge gleiten! Aber lernt mich auch allhier Euer großes Heilig singen Und dem Höchsten Dank zu singen! 6. Rezitativ (Sopran) Laßt uns das Angesicht Der frommen Engel lieben Und sie mit unsern Sünden nicht Vertreiben oder auch betrüben. So sein sie, wenn der Herr gebeut, Der Welt Valet zu sagen, Zu unsrer Seligkeit Auch unser Himmelswagen. 7. Choral Laß dein' Engel mit mir fahren Auf Elias Wagen rot Und mein Seele wohl bewahren, Wie Lazrum nach seinem Tod. Laß sie ruhn in deinem Schoß, Erfüll sie mit Freud und Trost, Bis der Leib kommt aus der Erde Und mit ihr vereinigt werde. Ir a Página de Inicio |
1. Coro Se entabló una batalla. La rabiosa serpiente, el dragón infernal, se revuelve contra el cielo con furiosa venganza. Pero Miguel vence y la multitud que le rodea derriba la crueldad de Satanás. 2. Recitativo (Bajo) ¡Gracias a Dios! El dragón yace. El no nacido Miguel y su ejército de ángeles le han vencido. Allí yace en la oscuridad atado con cadenas y su puesto jamás se encontrará en el reino de los Cielos. Permanecemos seguros y a salvo y si sus rugidos nos aterrorizan, entonces nuestro cuerpo y alma son protegidos por los ángeles. 3. Aria (Soprano) Dios mándanos a Majanaím. Tanto si marchamos como si permanecemos, podremos estar en la más segura tranquilidad ante nuestros enemigos. Descansaremos lejos o cerca, rodeados por el ángel de nuestro Señor con fuego, caballo y carro. 4. Recitativo (Tenor) ¿Qué es el indigno hombre, el ser humano? Un gusano, un pobre pecador. Mirad, cómo el mismo Señor le ama, cómo Él no le valora tan bajo y le pone al Niño de los Cielos y al ejército de los serafines, para su cuidado y defensa , para su protección. 5. Aria y Coral (Tenor) ¡Permaneced ángeles, permaneced junto a mí ! ¡Guiadme por ambos lados, que mi pie no pueda resbalar! ¡Pero enseñadme también aquí a cantar vuestra grandiosa santidad, a cantar gracias al Altísimo! 6. Recitativo (Soprano) Amemos el rostro de los ángeles mansos y que con nuestros pecados no les alejemos o les entristezcamos. Que ellos sean nuestro carro en el cielo y nuestra felicidad, cuando el Señor nos ordene decir adiós al mundo. 7. Coral Que tu ángel camine conmigo en el carro rojo de Elías y guarde segura mi alma, como Lázaro después de su muerte. Déjala descansar en tu seno, llénala con alegría y consuelo, hasta que el cuerpo regrese de la tierra y se reúna Contigo. Escaneado por : Elías Coronado 2003 Traducido por : Santiago Sánchez Montoro2003 |