Lingüística Aplicada a la Traducción





Un fonema es la unidad mínima del lenguaje que carece de significado, que es articulable y que corresponde a un sonido. Forma parte del plano de la expresión, aunque se utilice para reconocer y diferenciar significados:

m/e/s/a/ m/i/s/a/

Los fonemas son continuos en espacio y tiempo, formando así, en cadena, un determinado significado. Su representación se hace entre barras oblicuas.

El fonema se relaciona con rasgos pertinentes, distintivos o relevantes, mientras que el sonido se relaciona con rasgos no pertinentes o redundantes; esto es, una variación de fonema en una determinada secuencia dará como resultado un cambio de significado (como en el ejemplo de mesa y misa), mientras que un cambio en el tono, intensidad, timbre etc... del sonido, no altera el significado. Es por esto que el fonema pertenece a la lengua y el sonido al habla, ya que el fonema es el conjunto de sonidos que toda una lengua utiliza, y que transmite un mensaje a cualquiera que utilice ese código, esa lengua, independientemente de si el habla de una determinada persona es diferente del de otra. En otras palabras, el fonema es la esencia, lo que permanece a los cambios que cada individuo pueda hacer con la lengua (que viene a ser el habla), tales como aumento de la intensidad, disminución del timbre, todo lo relativo al sonido. Esa esencia permanente formada por los fonemas permite la comunicación entre personas de una misma lengua, aún si en ella coexisten innumerables tipos de habla.

Un fonema puede dar lugar a diferentes sonidos, según el lugar que ocupa en su distribución, según el contexto textual. También pueden dar lugar a diferentes sonidos según el contexto geográfico (no se habla igual en Canarias que en la península), y el contexto social (ni una persona culta habla igual que otra menos culta). Todos estos rasgos repercuten directamente en el sonido, no en el significado, ya que está estrechamente ligados al habla.



La fonología se ocupa del estudio de los fonemas; la fonética del estudio de los sonidos. La fonética, ciencia experimental, depende de la teoría de la fonología.

El método de conmutación consiste en averiguar los fonemas de una lengua. Para ellos se sustituye un trozo fónico por otro, y si esa sustitución implica un cambio en el significado, entonces podemos afirmar que nos hallamos ante dos fonemas distintos. Aquí entra en juego lo que se denomina oposición, y que no es más que la relación que se establece entre dos elementos lingüísticos:

- Oposición fonológica: la relación de diferencia de dos fonemas

- Oposición fonética: la relación de diferencia entre dos significados.





Rasgos de las consonantes y vocales del Español



/b/ bilabial oclusivo sonoro

/p/ bilabial oclusivo sordo

/m/ bilabial nasal sonoro

f /j/ bilabial sordo fricativo

/t/ dental oclusivo sordo

/d/ dental oclusivo sonoro

z/c // dental fricativa sorda

/n/ alveolar nasal sonora

/s/ alveolar fricativa sorda

/l/ alveolar líquido-lateral sonora

/r/ alveolar sonora líquida vibrante simple

rr /r/ alveolar sonora líquido vibrante múltiple

ch /c/ palatal africado sordo

ñ /n/ palatal sonora nasal

y /y/ palatal, sonora, fricativa

ll /l/ palatal sonora líquido-lateral

gi, ge, j /x/ velar, fricativa sorda

/g/ velar, sonora, oclusiva

c ante a, o,

u; q, k /k/ velar, oclusiva sorda

/i/ palatal cerrada (abertura mínima)

/e/ palatal abertura media

/u/ velar cerrada

/o/ velar abertura media

/a/ central abierta



NATURALEZA DE LOS FONEMAS



El sonido se produce debido al aire expirado (que sale de los pulmones). Llega a la cavidad laríngea, encima de la traquea, donde se encuentra con las cuerdas vocales, que son dos membranas separadas por un espacio llamado glotis. Si la glotis se encuentra cerrada, es decir, las dos membranas están juntas, el aire encuentra oposición. Por lo tanto, en su camino hacia la boca, hace que las cuerdas vocales vibren, produciendo así los sonidos sonoros. Son sonoras todas las vocales, y cualquiera de ellas es más sonora que cualquier consonante. Son sonoras además gran parte de las oclusivas, las nasales, las líquidas laterales, las líquidas vibrantes, y la palatal fricativa (y) : b,d,g,m,n,n,l,l,r,r, y.

Para las consonantes sordas, la glotis se encuentra abierta, y el roce es mínimo. Las cuerdas vocales no vibran; son sordas parte de las oclusivas y las fricativas: p,t,k,j,x,s,.

El velo del paladar se puede encontrar bajo o alto. Si desciende, el aire se desplaza por la cavidad nasal, y se producen las tres consonantes nasales: m, n, n. Si ocurre lo contrario, el aire pasa fácilmente y se produce el resto de las consonantes, que son orales.

Cuando ocurre esto último, es decir, cuando el aire sale por la boca, hay que tener en cuenta el punto y modo de articulación. Podemos distinguir por el punto de articulación en la boca, la zona labial (p,b,m,j [suena f]), la dental (t,d,), la alveolar (l,n,r,r,s), la paletal (c, l,y,n), y la velar (k,g,x).

Por el modo de articulación, por la forma que adoptan los órganos durante la articulación del sonido; en el caso de los oclusivos se interrumpe la salida del aire momentáneamente, para luego dejarlo salir con fuerza (p,t,k,b,d,g,). En la articulación fricativa no hay cierre de órganos, sino aproximación entre ellos. Se forma un canal por donde sale el aire que produce el sonido típico de la fricación (j[f], s, ,y,x). Sólo existe un fonema africado (c [ch]), en la que se da un término medio entre el modo oclusivo y el fricativo.

Los fonemas líquidos se producen igual que los fricativos, aunque el canal es más amplio. Son los sonidos más abiertos de las consonantes, así como las que producen mayor vibración de las cuerdas vocales, es decir, las más sonoras (l, l[ll],r,r[rr]). Se habla de líquidas laterales (las dos primeras) porque el aire se desplaza por uno de los dos lados de la cavidad bucal. Los líquidos vibrantes (los dos restantes) hacen vibrar el aire en el canal debido a las interrupciones del paso del aire. Si es una interrupción se habla de vibrante simple (r), si no, de vibrante múltiple (r).

Con respecto a las vocales, se distinguen entre sí por la localización y el grado de abertura.

/i/, /e/ se articulan en la zona anterior (palatal) de la boca; tienen abertura mínima, por lo que son cerradas.

/u/, /o/ se articulan en la zona posterior (velar) de la boca; tienen abertura media.

/a/ se articula en el centro; es vocal abierta.

La posición de la lengua con respecto al "techo" de la boca es lo que hace que las vocales sean de abertura mínima, media o máxima.



Representación de los fonemas



Al escribir frases fonéticas, los signos de puntuación se representan de la siguiente forma:

punto y seguido



punto y final



coma, y demás signos de puntuación.



Al iniciar el discurso fonético, el comienzo y el final de una frase son representaos por /

Todas las palabras llevan acento, exceptuando los pronombres átonos. Los posesivos apocopados tampoco lo llevan (su), pero sí los correspondientes pronombres no apocopados (suyo). Son átonas, y, por lo tanto, no llevan acento, las preposiciones y conjunciones. Los adverbios terminados en -mente llevan dos acentos, uno en el adjetivo y otro en la primera "e" de -mente.

nuevo.... /nuébo/ muevo.... /muébo/

pelo....... /pélo/ pero........ /péro/



Al representar fonemas no se utilizan las mayúsculas, salvo en el caso de archifonemas.



Neutralización y Archifonema



Muchas oposiciones fonológicas en comienzo de sílaba, como la vibrante simple y vibrante múltiple, se neutralizan en posición implosiva (es decir, al final de sílaba). Los rasgos distintivos funcionan aquí como rasgos redundantes, de modo que la pronunciación no afecta al significado de la palabra (/pór/ y /pór/). Para indicar que las diferencias fonológicas entre dos fonemas se ha neutralizado, se usa el Archifonema. Esto es un fonema que representa la neutralización de dos rasgos pertinentes (que pasan a ser redundantes, no afectando así al significado). Un Archifonema se define con los rasgos comunes a los fonemas neutralizados, y así se habla por ejemplo de Archifonema vibrante en el caso de /r/ y /r/, en los que precisamente ese es el rasgo común a los dos fonemas. Los Archifonema se representan en mayúsculas.

. Archifonema vibrante

r/r /R/ /máR/ /póR/ /cantáR/

También las nasales pueden ser neutralizadas en posición implosiva (final de sílaba).

. Archifonema nasal

m/n /N/ /káNpo/ /xéNte/ El hecho de que se utilice N, y no M, es simple convenio.

. Archifonema labial

b/p /B/ /áBto/ (apto)

. Archifonema dental

t/d /D/ /ríDmo/

. Archifonema velar

g/k /G/ /síGno/ /ágto/ (acto)



Signo Lingüístico

La lengua es común a todos los hablantes; ésta incluye la gramática, el léxico... , es decir,

es un conjunto de conocimientos lingüísticos a disposición de un grupo de hablantes. Cada individuo hace un uso específico de esa lengua, lo que constituye el habla, esto es, manifestaciones concretas de lo abstracto.

Para A. Martinet, la lengua es una especie de código al servicio de una comunidad lingüística... código es paralelo a lengua, y mensaje a habla. Estos mensajes los construimos con fonemas y monemas.

El signo lingüístico es una entidad de carácter abstracto compuesto de dos partes abstractas: significante y significado. El significante es la configuración fonológica, es decir, lo que nos permite reconocer o transmitir el significado; el significado es la representación mental de un concepto, pero no ese concepto en sí (la idea de silla). Significante y significado siempre van asociados:

monema (mesa) = signo lingüístico = significado + significante = expresión + sentido.



Doble Articulación del Lenguaje

La doble articulación es una característica común a muchas lenguas, y, por lo tanto, al lenguaje. Los mensajes están articulados, construidos con segmentos mínimos de dos clases (están estructurados dos veces por dos tipos de unidades). La primera articulación sirve para construir los mensajes con unidades significativas sucesivas mínimas, o monemas. La segunda articulación construye los mensajes como unidades mínimas sucesivas distintas y no significativas, es decir, con los fonemas.

La 1ª articulación se construye con unidades de la segunda articulación (los monemas, las oraciones... se construyen con fonemas).

La doble articulación obedece a principio de economía lingüística porque una misma palabra puede representarse en diferentes contextos:

La mesa rota La mesa azul

No es necesario conocer una cantidad infinita de monemas (no es necesario cambiar el término "mesa" según el contexto).

Esto permite que nos comuniquemos con el mínimo esfuerzo; también las unidades de la segunda articulación obedecen al mismo principio, es decir, utilizamos unos 24 fonemas para formar todo el léxico.



Monemas



Andrés Martinet hace la siguiente clasificación:



Morfemas (encuentran su lugar de actuación en la gramática; están vacíos de contenido)

Monemas

Lexemas (encuentran su lugar de actuación en el léxico; están llenos de contenido)

Roca Pons

Los lexemas representan las ideas, y los morfemas establecen las relaciones entre las ideas. Los morfemas son indicadores de función y coinciden con las desinencias del nombre y del verbo.



Ramón Trujillo



Los lexemas forman parte de inventarios, paradigmas abiertos, es decir, constantemente entran y salen unidades léxicas, lo cual no ocurre con el inventario gramatical, es decir, con los morfemas.



Lexema Morfema
A. Martinet Son monemas que se encuentran en el léxico de una lengua. Son monemas que se encuentran en la gramática de una lengua.
Roca Pons Representan las ideas. Establecen relaciones entre las ideas (lexemas). Son indicadores de función.
Ramón Trujillo Forman parte de un inventario abierto (constantemente entran y salen unidades léxicas) Forman parte de un inventario cerrado, ya que la gramática no es susceptible de tantos cambios.


El uso de los morfemas es más general en los enunciados que el uso de los lexemas, ya que el primero no depende del tema del discurso. La aparición de los lexemas depende del tema de conversación (ya que estamos halando de vocabulario). Los lexemas son menos frecuentes y, por lo tanto, más informativos, ya que la frecuencia de aparición está relacionada con la capacidad de información, como se verá más adelante.. Con los morfemas ocurre lo contrario. Los lexemas forman paradigmas ilimitados, es decir, está formado por un número ilimitado de unidades léxicas, mientras que los morfemas forman parte de un paradigma limitado, muy pocas unidades.

El léxico es más susceptible de sufrir gramaticalización, es decir, el desgaste que sufre y que puede afectar al significado (el niño es rubio el niño rubio), o al significante (televisión tele; si aumenta la frecuencia de uso, la lengua tiende a acortarlos).

4 son las disciplinas que estudian los monemas:



Significante: Fonología y Fonética (planos de la expresión).

Signo lingüístico

Significado: semántica [gramática y lexicología] (planos del contenido).



Fonética (sonidos) experimental

Fonología (fonemas) teórica

Gramática (morfemas)

Lexicología (lexemas)



La división de los monemas es la siguiente:

Los monemas se dividen en lexema y morfema; estos últimos se dividen a su vez en dependientes (los que se unen a la base léxica y, por lo tanto, dependen de ella: niña), e independientes (que no se unen al lexema: la niña). Dentro de los dependientes se puede hacer aún otra distinción, y encontramos morfemas dependientes flexivos (obligatorios, más gramaticales que los derivativos ya que su uso es más frecuente... son las desinencias verbales: canté, y las desinencias nominales: niña), y morfemas dependientes derivativos (opcionales, llamados también facultativos. Poseen un significado mayor, ya que son menos frecuentes; son los afijos: cantar cantante, cantautor).





Lexema + Flexivo = palabra flexiva (sustantivos, adjetivos, verbos, determinantes y pronombres); se pueden unir a una base gramatical (la,los, esas) o léxica (niña).

Hay palabras no flexibles, como los seres únicos (sol, luna), las preposiciones y lo adverbios..

Lexema + Derivativo = palabra derivativa (cant-ante)

Lexema + Lexema = palabra compuesta, que pueden ser flexivos (saca+corcho+s).

De estas unidades nos servimos para crear neologismos.



Información y Redundancia



La información implica reducción de incertidumbre. La capacidad de información de las unidades lingüísticas está relacionada con la improbabilidad, es decir, mientras más improbable sea la aparición de una unidad, mayor capacidad informativa poseerá. Si tenemos esto en cuenta, llegamos a la conclusión de que los lexemas son mucho más informativos que los morfemas.

Los textos de investigación son los más informativos, así como las palabras monosémicas (las que sólo tienen un significado = tecnicismos) lo son más que las polisémicas, y a mayor número de sílabas mayor capacidad de información (ya que las palabras más usadas tienden a simplificarse, como lo ilustra el ejemplo de televisión, que a pasado a ser tele).

La redundancia es útil e importante en la comunicación para combatir las distorsiones, el ruido (tanto ambiental como cualquier elemento que interfiera en la emisión de un mensaje, es decir, el ruido informativo). La lengua se aprende a base de repeticiones, y la redundancia forma parte de la naturaleza de las lenguas (redundantes son los morfemas), pero también está presente en los cambios lingüísticos (las más redundantes son las más susceptibles de sufrir cambios: televisión tele).

Léxico y Vocabulario

Muller hace una distinción entre léxico y vocabulario, los considera distintos; relaciona el léxico con la lengua, y el vocabulario con el habla. Léxico es el conjunto de palabras disponibles para una comunidad, que suele recogerse en los diccionarios. El vocabulario son las manifestaciones de ese léxico, es decir, lo que se puede analiza, contar... Se estudia el vocabulario para conocer el léxico, ya que el primero es mucho menor en cantidad. Se puede hablar de léxico de una comunidad y léxico de un individuo (que es una parcela del léxico de una lengua), pero también afirmamos que el vocabulario de un individuo es parte del léxico de ese individuo. Vocabulario son las manifestaciones orales y escritas que se hace del léxico, y es siempre menor que éste, ya que el individuo no hace uso de todo el "diccionario". El léxico de un individuo encierra el vocabulario que usa, y el que comprende, además de derivables (palabras que el hablante crea, usando mecanismos que ya conoce). Al primero se le denomina léxico activo, y al segundo, pasivo. Este último depende de la cultura que el ser haya adquirido, sobre todo a través de la lectura.

Se han barajado hipótesis sobre el lexicom mental, o memoria (diccionario almacenado). Se llega a la conclusión que el individuo almacena las palabras atendiendo a criterios semánticos (por su significado), de manera que aparecen juntas las palabras que tienen igual significado. Pero también pueden estar almacenados por criterios fonológicos (por la forma), de manera que las palabras que coinciden en los primeros fonemas forman un grupo, y los que coinciden en los últimos, otro.

La memoria es considerada como una gran red, que se subdivide en pequeñas redes; cada uno de los nudos representa un concepto o palabra, de manera que éstas establecen diferentes relaciones con las demás. Una de las conexiones está en relación con los hábitos (pluma lápiz cuaderno escribir...).



Al enseñar una imagen y pedir asociaciones, se obtienen conceptos según la siguiente clasificación:

Aitchisum afirma que este tipo de pruebas no obedece exactamente a la configuración del lexicom mental; ha recogido de otros psicolingüístas que las palabras pueden estar agrupadas en distintos dispositivos léxicos, por categorías gramaticales, de modo que habría un depósito para los nombres, para los verbos y para los adjetivos. Supone que existe un archivo para las palabras derivativas. Algunos estudios realizados en el campo de la neurolingüística y, como consecuencia de la afasia, concluye que son zonas distintas en el hemisferio izquierdo del cerebro las que recuerdan o evocan los sustantivos frente a los verbos.

En Estados Unidos, Damasio comenta que los verbos se recuerdan en zonas cerebrales distintas a los de sustantivos y adjetivos. Además, están separados los nombres propios de los comunes (lo que no sería de extrañas, teniendo en cuenta que los primeros, al contrario que los segundos, están desprovistos de significado). Se habla de otras zonas para los recursos gramaticales

El léxico de un individuo se desarrolla con el tiempo, y dependiendo del conocimiento de la realidad (un niño, por ejemplo, tiene menos conocimiento de la realidad que una persona adulta). Hay otros casos en los que se pierde léxico (se olvidan palabras). Muchos trabajos indican que las mujeres tienen más capacidad de léxico que los varones, que acaba por igualarse con el tiempo. La precedencia social influye en la riqueza léxica, pero no en la adquisición del léxico.



Adquisición léxica

¿Existe algún método que facilite el aprendizaje de palabras desconocidas?. En un trabajo americano se intentó averiguar qué método entre tres, era el más rentable; estudiaron con 10 verbos inventados y 10 alumnos de primero de Filología Inglesa. Los tres métodos eran:

- Método de definiciones: se trata de localizar la definición de la palabra estímulo, de entre varias optativas.

- Método de ejemplos: consistía en localizar la oración sinónima de la palabra estímulo, de entre varias opciones.

- Método de oraciones: se hace una pregunta, y el estudiante debe responder con una frase que contenga la palabra estímulo, demostrando que conocen su significado.

Este último método resultó más rentable ya que, supuestamente, el tener que redactar obliga a un sobre esfuerzo, reflexiones acerca del significado.

En el año 1991, Gloria Matanzo hizo el mismo experimento con 20 palabras, introduciendo otras categorías gramaticales, además de las variables sociales (procedencia social, sexo de los alumnos, etc.). Ninguna de las variables sociales influyen en el aprendizaje del léxico. De nuevo, el método de oraciones resultó más fiable que los demás. La media de ejercicios que los alumnos debían hacer para aprender una palabra, era de 8. Hipotéticamente, los sustantivos y adjetivos se aprenden antes.



¿Qué se entiende por léxico básico y léxico disponible?.

Para recopilar el léxico básico y e disponible de una determinada comunidad, se utiliza la lexicoestadística. Las pruebas para recoger estos dos tipos de léxico son diferentes; para el básico, se usan textos escritos, técnicos, científicos, periodísticos, relatos y teatro, y se trabaja para averiguar la frecuencia de aparición de las palabras; también se toma en cuenta la dispersión (es decir, si aparece en un solo tipo de texto, o en varios). El léxico básico recoge las palabras de frecuencia estable, es decir, las palabras atemáticas, en las que la frecuencia no depende del tema de conversación. De ahí que en el léxico básico predominen las palabras gramaticales, verbos y adjetivos, y no sustantivos. El léxico disponible comprende las palabras cuya frecuencia o uso depende del tema de conversación (de la situación comunicativa).

Se inventaron las pruebas asociativas, llamadas pruebas de interés; se ofrece un tema para que se escriban todas las palabras referentes a él, y se recogen los sustantivos más frecuentes de una comunidad (los que no recoge el léxico básico). A partir de los experimentos en los que se demostraron que las palabras más comunes eran sustantivos, aparecieron las palabras de disponibilidad léxica; así, las palabras que se encontraban a la cabeza de la clasificación se dicen que son las más disponibles, así como las más repetidas en diferentes experimentos. También se utilizan textos escritos de la época (técnicos, científicos, teatro, novela, ensayos y textos periodísticos), y se obtiene el léxico básico. El léxico disponible tiene que ver con el tema, al contrario que el léxico básico.

Léxico básico + Léxico disponible = Léxico fundamental de una comunidad.

Estudiando el léxico fundamental de una comunidad, se puede obtener información sobre diferencias dialectales, culturales... (en una región puede ser más frecuente la palabra "vino", y en otra "sidra", dependiendo de las diferencias culturales). También ofrecen información de tipo sociolingüístico (los alumnos de niveles superiores usa más léxico que los otros).



PALABRAS DERIVADAS



Se trata de morfemas dependientes, es decir, que carecen de autonomía, y que aparecen unidos a una base léxica.

Los derivativos se llaman habitualmente "afijos", que se clasifican en prefijo y sufijo, según la posición que adoptan con respecto a la base a la que se unen; si se anteponen, se denominan prefijos (antí-tesis), y si se posponen, se denominan sufijos (cant-ante). Dan lugar a nuevas lexías.

Se suele habla de afijos productivos y no productivos. Estos últimos fueron utilizados en otra época (alfiler al fue un prefijo, que ahora forma parte del monema); también se puede hablar de afijos más o menos productivos (pequeñ...ico/ito ico es menos productivo, porque su uso es menor).

Se puede hablar de sufijos significativos y apreciativos; el significado que aporta a la base léxica es mayor en el caso de los significativos, porque introducen una modificación mayor que los que aportan los apreciativos (conservar conserv-ante... se da lugar a una nueva lexía). Los apreciativos dan lugar a una diferencia mínima, es decir, se mantiene la sustancia, aunque cambia la forma (niño niñ-ito... no da lugar a una nueva lexía, sino a una variación de la original). El significativo suele generar un cambio de categoría gramatical (clamor clamoroso, cantar cantante), y dan lugar a una nueva estructura acentual (nación nacionalista (ísta)). Los apreciativos aportan un significado más general que los significativos; ese significado más general los acerca al significado de los morfemas flexivos, es decir, los apreciativos son elementos más gramaticalizados; transmiten valores como tamaño (pequeñito), intensidad (tempranito), actitud del hablante (jardincito, al ver un gran jardín).

Los apreciativos se divide en aumentativos y diminutivos; los diminutivos suelen tener carácter sensible, y, los aumentativos, peyorativo (no siempre). Hay veces en los que el diminutivo está lexicalizado (molino molinillo, carreta carretilla), que son excepciones a la regla del apreciativo, ya que sí implican cambio de significado. Muchas veces impera el valor expresivo sobre la idea de tamaño (mi hermanito mi querido hermano mi hermano pequeño). Permite exponer la función expresiva del lenguaje, lo subjetivo. También es habitual encontrarlo en la función estética del lenguaje (dominante en los textos literarios).

Los prefijos muestran un significado más claro que el de los sufijos, probablemente porque son palabras enteras, preposiciones... y son más fácilmente reconocibles, además de poseer una mayor autonomía (ex - ministro). Los prefijos no introducen cambio de categoría gramatical

(vivir con-vivir : dos verbos), y no cambian la acentuación. Existen también sufijos apreciativos, pero en menor medida que los sufijos (super-rebajas, extra-fino). Es característico de la publicidad, por lo que tiene que ver con la función conativa o apelativa del lenguaje (llamar la atención).



COMPOSICIÓN



Se entiende por composición la formación de una unidad semántica a partir de elementos léxicos que poseen total autonomía en la lengua: bocacalle boca calle

A diferencia de la composición, la derivación está formada por un elemento autónomo (una base léxica), al que se le une un elemento que carece de autonomía (derivativo o afijo). En la composición encontramos elementos iguales, lo que no ocurre en la derivación. A veces resulta difícil establecer los límites entre composición y derivación.

Cuando una palabra esté formada por dos lexemas, nos encontramos ante una composición. Ocurre lo mismo en la unión de términos grecolatinos, que no son considerados afijos: geo-logía, geo-garfía, carto-grafía.

La clasificación tradicional considera como compuestas palabras como portafolios, portavoz... en que dos elementos aparecen fundidos. Recientemente se ha aceptado calificar de compuestas palaras que no aparecen unidas, pero que hacen referencia a una sola realidad, es decir, que tienen un único significado; así encontramos ejemplos como "molinillo de café", "corredor de bolsa". Vemos que, a pesar de estar compuestas por tres palabras, hacen alusión a un solo significado.

Existen varias clases de composición:

Al uso familiar del nombre propio se le denomina hipocorístico; se usan para denominar a las transformaciones que sufre el nombre propio en el ámbito familiar, lo que indica confianza; Rafael Rafa (apócope); Cristina Tina (aféresis); José Pepe (hipocorístico). Algunos gramáticos piensan que estas palabras deberían encontrarse en el diccionario, señalando su origen.

Podemos encontrar fenómenos de adición, como la prótesis, que consiste en la suma de algún fonema o sílaba al principio de palabra; este fenómeno se observa en la evolución del latín al castellano y en la adopción de extranjerismos al sistema fonológico castellano. stellam estrella; scutum escudo; stress estrés; standard estándar.

La paragoge consiste en añadir un fonema no etimológico al final de una palabra; se observa el fenómeno en la adaptación de extranjerismos en préstamos. Yacht yate; film filme; lot lote.

El acrónimo es un conjunto de siglas. Normalmente se usa la primera letra de las palabras a la hora de formar acrónimos. Suelen ser nombres propios creados a partir de varios comunes (O.N.U.) Proliferaron con la llegada de la democracia y la diversidad de partidos políticos. Según Seco, cuando leemos las siglas no estamos obligados a interpretar, simplemente a pronunciarlas; sin embargo, ante una abreviatura siempre leemos la palabra que abrevia: Sr. Señor, pero O.N.U. O.N.U. (a la hora de leer).

Los acrónimos pueden llegar a lexicalizarse con el tiempo, por lo que dejan de utilizarse como siglas: Renfe, Unelco, radar. Algunas siglas llegan incluso a transformarse en un nombre común, a partir de una marca comercial, pasando de designar a una realidad única, a designar a todas las realidades con iguales características T.B.O. TEBEO

La epéntesis es un fenómeno de adición de morfemas en el interior de un lexema; es el opuesto de la síncopa. Los cambios de lugar que se dan en dos consonantes se denominan metátesis.



METÁFORA



METONIMIA

... en la metonimia hay un traslado del nombre de un significado A a un significado B. El nombre de un referente B guarda relación con un primer referente, pero en este caso no se observa semejanza entre lo viejo y lo nuevo, no se establece una relación de semejanza (como en la metáfora), sino de contigüidad, de proximidad, de cercanía entre ambos referentes. Puede ser una relación de causa-efecto.

Relación de cercanía:

ceniza cenicero

álamo alameda

Nombre de lugar de procedencia:

Champán, Jerez, Rioja (un Rioja).

Nombre del descubridor o persona que las da a conocer:

Vatio, Amperio, Diesel (toman el nombre del descubridor). Camelia Camelli (es la persona que la dio a conocer).



Entendemos por Palabras Marca todos aquellos sustantivos que comenzaron siendo nombre de marcas y acabaron como sustantivo genérico para nombrar a todos los de una misma clase:

Kleenex cualquier marca de pañuelos de papel.

Muchos lexicógrafos sostienen que deberían ser recogidas en los diccionarios.



Diferencias entre Metáfora y Metonimia

La relación de la metonimia está fuera de nosotros, es decir, es objetiva. La metáfora, por el contrario, es mucho más subjetiva y dependiente de factores como el estado de ánimo. La prueba está en que la metáfora es interpretada de diferentes maneras por diferentes receptores. Tanto en la metáfora como en la metonimia existe una asociación entre un referente (nuevo) y otro (viejo); la diferencia se encuentra en ese tipo de asociación: con metonimia relacionamos; con metáfora igualamos. Si tenemos un objeto sin nombre, se relaciona con otro del que es causa, efecto, producto... y creamos una contigüidad entre los dos referentes, por ejemplo, "Me compré un Goya (=cuadro de Goya)"

La metonimia es un procedimiento típico de los tecnicismos, de los textos técnicos, mientras que la metáfora es más típica de los contextos literarios. Además, la primera permite crear neologismos.





SÍMBOLO

El símbolo es un elemento de asociación por analogía; puede ser confundido con la metáfora; la principal diferencia es que la metáfora opera con la sensibilidad, con lo subjetivo, mientras que la simbología lo hace con el intelecto. Se buscan relaciones más obvias, objetivas... se trata de una metáfora compleja. Se utiliza para esconder al referente; sobre todo se ha dado en épocas oscuras de la historias, bajo la amenaza de la censura, como en la Edad Media.

Es un recurso propio de los textos teológicos, de la poesía religiosa, mística, de los textos filosóficos. El símbolo está relacionado con la censura y la represión, y todo lo que se reprime aparece en los sueños en forma de símbolo; por lo tanto, símbolo o arquetipo son estructuras profundas que se encuentran en el subconsciente.

Veamos algunos ejemplos:

NEOLOGISMOS

Un neologismo es una palabra nueva que ingresa en el léxico de una determinada lengua. Nace creada individualmente y acaba aceptada por todo el colectivo. Son muchos los mecanismos para crear nuevos significados: se puede usar el procedimiento de composición, de derivación, a través de siglas que acaban convirtiéndose en verdaderos lexemas, nombres comunes que derivan de nombres propios, a través de la metáfora y la metonimia, palabras tomadas de otros idiomas (los préstamos lingüísticos), a través de los significados tomados de otros idiomas ("calcos"), mediante la onomatopeya.



Onomatopeya

En la onomatopeya o palabra imitativa, el significante de la palabra intenta reproducir el sonido del referente (cacarear, susurrar, chasquido, ronronear, mugir, guau-guau). Se dice que el uso de las onomatopeyas desempeñó un papel relevante en los orígenes del lenguaje humano. Según esta teoría, las lenguas de los pueblos primitivos serían más ricas en onomatopeyas que las culturalmente desarrolladas. Hay lingüistas que desechan esta hipótesis.

La onomatopeya es poco productiva en la actualidad; suele aparecer en el lenguaje oral, con carácter expresivo. Es típica del discurso humorístico. De este tipo de significado se ocupan la estilística y la pragmática.



La creación de nuevas palabras está motivada por las asociaciones entre las palabras; determinar este tipo de asociación no es fácil.





Etimología Popular

Es una asociación propiciada por la semejanza de significante (de nombre) entre dos palabras. Esta similitud da lugar a una transferencia de sentido que provoca un error de interpretación, al creer que existe conexión etimológica entre dos palabras cuando se asemejan en significante. Es un cruce asociativo que se produce en la mente del hablante y que da lugar al traspaso de un significado al otro:

cerúleo = color del cielo, azulado; a veces se usa este término para aludir al color de la cera.

nimio = excesivo; se asocia con el significado "mínimo". Si se acepta por la mayoría, pasa a formar parte del sistema de la lengua.



Elipsis

También se observa un fenómeno de asociación por contigüidad de los significantes. Se omite una de las palabras que aparecen siempre juntas formando un sintagma, sin que se pierda el significado general:

Tarjeta postal Postal (Se conserva el significado, a pesar de que se ha omitido una parte del sintagma).

Cigarro puro Puro



TABÚ Y EUFEMISMO

De ello se ocupa la semántica. Tabú es todo lo prohibido, lo que remite a la magia y la religión. Puede tener consecuencias negativas el pronunciarlas. Hoy en día, tabú no es simplemente lo relativo a blasfemias, a juramentos... sino que viene impuesto por la educación; en principio, tabú es toda palabra estigmatizada (aquella que tiene connotaciones negativas). Muchas veces no se sabe el significado de estas palabras, pero si se sabe que constituyen un tabú y que, por lo tanto, deben ser evitadas. Suelen ser palabras relacionadas con las partes del cuerpo y con la sexualidad. Se utilizan, en vez del tabú, palabras prestigiadas, lo que constituye los eufemismos; estos tienen menor carga expresiva y suelen ser tecnicismos.

Retrete baño

Los eufemismos son palabras poco claras, que aparecen en los estilos formales. También se considera eufemismo el hecho de utilizar una palabra en sustitución de otra que parece ser menos prestigiosa:

profesor (eufemismo) maestro; mujer de color negra; amor oscuro (García Lorca) homosexualidad.



HIPÉRBOLE

Consiste en aumentar la carga expresiva de una palabra. Esto hace que se usen palabras con un significado que, en principio, no les corresponde:

Una chica bárbara (exageración)

Gracia brutal

Es un negocio de miedo

Cuando la exageración es reiterada, esto es, se repite mucho, se pierde la hipérbole



Algunos ejemplos muestran que, con el paso del tiempo, algunas palabras adquieren valores peyorativos:

imbécil (persona débil) hoy tiene un marcado carácter peyorativo.

rústico (relativo al campo) hoy significa tosco, bruto.

Hay palabras que, por el contrario, adquieren valores positivos:

condestable: hoy, título honorífico; en el pasado, el que cuidaba de los establos.

canciller: hoy, jefe del gobierno; en el pasado, el portero.

ministro: en un principio significaba "criado".

Las palabras, a lo largo del tiempo, pueden ampliar o restringir su significado. La ampliación se da cuando la palabra adquiere un uso más general ("alameda" se utiliza hoy en día para designar cualquier extensión de árboles; en el pasado se utilizaba sólo para designar la extensión de alamedas). En la restricción se da el proceso inverso, es decir, de un significado más general se llega a otro más específico ("labrar" significaba "trabajar" en general; hoy se utiliza para los trabajos de la tierra).



ARCAÍSMO

Según la Real Academia de la Lengua, el arcaísmo es una voz anticuada. Anticuada hace referencia a voces usadas hace mucho tiempo. Algunos estudiosos del léxico consideran que esta definición no es del todo aceptable, ya que el arcaísmo léxico no es una palabra olvidada y desconocida para todos los hablantes, sino para algunos. "Arbeja" y "gago" son palabras que aún se pueden registrar en el uso de la lengua... algunos hablantes las utilizan, al seguir vigentes en algunas zonas geográficas como Canarias o Sudamérica. Estas palabras son arcaísmos léxicos, no se puede constatar su muerte total.

Los arcaísmos siguen vivos, pero las palabras anticuadas son aquellas cuya desaparición son constatables en todo el ámbito del idioma ("maravedí" al desaparecer la moneda que designaba, el término paso a ser anticuado).



Las palabras nacen (neologismos), son aceptadas por la comunidad y, con el paso del tiempo, pueden transformarse, llegando incluso a morir. Las causas de esta muerte pueden estar en la homonimia: dos palabras que coinciden en significado, una de ellas puede ser relegada. El eufemismo también puede relegar a la forma más vulgar: masticar / mascar. El fenómeno de sinonimia también crea la muerte de las palabras. Manuel Seco afirma que la causa de la desaparición de las palabras está incluso en la ignorancia colectiva que estigmatiza unas palabras frente a otras. Así se renueva el léxico.





RELACIONES DE LAS UNIDADES LÉXICO-SEMÁNTICAS (PALABRAS)



SINONIMIA

Se produce cuando dos o más palabras coinciden en el significado, pero no en el significante. Son de la misma categoría gramatical: cerdo, cochino, puerco.

Algunas palabras sinonimas no son intercambiables en determinados contextos: son sinonimas de manera aislada, en el diccionario, pero no en el uso:

"quebrar" y "romper"

- Se quebró el cristal = se rompió el cristal.

- Se quebró el papel se rompió el papel.



"Hacer" y "construir"

- me hago una casa = me construyo una casa.

- me hago un vestido me construyo un vestido



Habitualmente se tiene un paradigma de sinónimos del que se extrae un término, influido por el registro, situación, contexto.

La sinonimia absoluta es aquella en la que todos los significantes son intercambiables, no importando el contexto en el que se encuentran insertas. Lo constituyen las palabras del lenguaje terminológico, el lenguaje de las ciencias:

vocales abiertas = vocales anteriores

lenguas románicas = lenguas romance

La redundancia favorece el uso de los sinónimos.



Proceso Onomasiológico

Es el proceso que parte de la idea del significado y va a la búsqueda del o de los significantes que le corresponden. Se da en la mente del emisor de un enunciado, del escritor... que seleccionan un término de entre varios.

La onomasiología es la rama de la lingüística que se ocupa de determinar los significantes que corresponden con un significado determinado.



ANTONIMIA

Es el fenómeno opuesto a la sinonimia, esto es, dos palabras que tienen significados opuestos. Hay antónimos gramaticales (se forman a partir de un procedimiento gramatical, sobre todo se contruyen con prefijos de significado negativo: culpar disculpar; existencia inexistencia; proporción desproporción; no siempre un prefijo indica antonimia: diferente indiferente) y léxicos (la antonimia se produce por oposición de significados de dos palabras: antes después; oloroso inodoro; sabroso insípido; juventud vejez; en las palabras polisémicas puede oponerse en una de sus excepciones: libre ocupado; libre prisionero; libre esclavo).





POLISEMIA

Es el caso en el que una palabra contiene muchos significados. Los significados suelen guardar relación entre sí. Cuando se introduce un nuevo objeto carente de significante, se utiliza el de aquellas palabras con similares características: metonimia y metáfora son las fuentes de creación de polisemias. Es por eso que una palabra adquiere significados con el tiempo: polo zona de la Tierra; polo helado; polo magnético.

La polisemia general obedece al principio de economía lingüística.

En el uso, se usa un significado u otro por el contexto. Ullmann dice que la polisemia es una propiedad de la mayoría de las lenguas y, por lo tanto, del lenguaje (como lo es la arbitrariedad del lenguaje). Todas las palabras tienen la capacidad de actuar como polisémicas.

Según Gracía Yedra, la polisemia puede ser un obstáculo para la comprensión del texto. Muchos significados son deducibles gracias a la cultura general.



MONOSEMIA

Es el caso en el que a un significante le corresponde un solo significado. Es un recurso de los lenguajes técnico-científico y, por lo tanto, de los tecnicismos.



... CON RESPECTO A LA TRADUCCIÓN

La sinonimia es una ayuda para la elaboración del texto meta. La polisemia está relacionada con la primera fase de la traducción (lectura y comprensión) y la sinonimia con la segunda (escritura del texto meta).

En el proceso semasiológico se parte del significante y se llama al significado, con ayuda del contexto verbal y extraverbal (cultura...)

La semasiología es la rama de la lingüística que se ocupa de determinar los significados que corresponden a un determinado significante. El proceso onomasológico y semasiológico forman parte del proceso general de la traducción, de la expresión y la comprensión... de la comunicación en general.

Emisor (p. Onomasiológico) Receptor (p. Semasiológico)



HOMONIMIA

A un significante le corresponden varios significados (como en la polisemia). Sin embargo, en la homonimia nos encontramos con dos significantes distintos que, al evolucionar, confluyen, dando lugar a un mismo sonido. Es por esta razón que sus acepciones no tienen demasiada conexión entre sí, al contrario que la polisemia.

Banco (1) Institución Financiera

Banco (2) Asiento

Banco (3) Conjunto de peces

Se ve que no existe relación entre las tres acepciones de la misma palabra.

Domim Don = señor

Donn Don = regalo



La diferencia principal entre polisemia y homonimia es, por tanto, la etimología, el estudio diacrónico.

Pero, palabras polisémicas pueden ser interpretadas como homonimas si el hablante no encuentra relación entre los significados:

pluma ave

pluma estilográfica (antiguamente se escribía con plumas de ave; si no se conoce la historia, se afirmará que nos encontramos ante una palabra homónima, cuando en realidad se trata de una polisémica. La cultura juega un papel importante a la hora de diferenciarlas).

Cuando las palabras homónimas se pronuncian de igual manera, pero se escriben de diferente forma, se les denomina homófonas. Las que coinciden en la escritura son las homógrafas (estas pueden pertenecer a diferentes categorías gramaticales: vino (venir) / vino (bebida)... este caso se denomina homonimia parcial. Si solo se diferencian semánticamente, es homonimia absoluta, que se puede confundir con la polisemia).

Según Yedra, en la teoría de la traducción importan las palabras homógrafas, que pueden engañar al traductor. El significado se puede deducir del contexto.

La homonimia (palabras dejan de usarse por crear confusión), sinonimia eufemismo y tabú pueden acabar con las palabras.



HIPONIMIA E HIPERONIMIA

"Clavel" es hipónimo de "flor". Este último es el hiperónimo del primero. El lexico está dividido en niveles; los que engloban niveles inferiores son hiperónimos de estos, y estos son hipónimos.

Los términos que se dan al mismo nivel se denominan cohipónimos entre sí: así son cohipónimos las palabras "rosa", "margarita", "clavel" etc. Son a las vez hipónimas del paradigma o nivel superior "flores".

Esta estructura se observa sobre todo en el lenguaje de las ciencias naturales.









2ª PARTE



RELACIONES PARADIGMÁTICAS Y SINTAGMÁTICAS



Están relacionados con los concepetos de lengua y habla, hechos lingüísticos y sistemáticos, y hecho de habla y hecho de texto.

Cuando se habla de relaciones paradigmáticas, nos situamos en el plano de la lengua. Cuando se habla de relaciones sintagmáticas, nos encontramos en el plano del habla, del texto. La noción de paradigma sirve para comprender la noción de significado, teniendo en cuenta que los significados son hechos de lengua, propios de cada una de ellas (cada lengua estructura la realidad de forma diferente), mientras que el sentido es una noción que tiene que ver con el plano del habla. Coseriu insite en que el sentido lo encontramos en los textos, y afirma que se traducen textos, y no las lenguas (o sea, se traducen hechos de habla, sentidos), aunque, lógicamente, los textos se construyen con las lenguas, con los significados lingüísticos.

Las relaciones sintagmáticas son las relaciones que contraen los elementos lingüísticos presentes en un enunciado. Son, según Martinet, relaciones en contraste. En el siguiente ejemplo:

" El niño compra peras", "el" y "niño" mantienen entre sí relaciones sintagmáticas, pero también "niño" mantiene relación sintagmática con "compra", y con "peras". Las relaciones sintagmáticas se establecen entre unidades lingüísticas que pertenecen a un mismo nivel lingüístico, por ejemplo relaciones entre morfemas y elementos gramaticales. También se establecen relaciones sintagmáticas entre los significados léxicos que forman parte de un enunciado. Los elementos fónicos también mantienen entre sí relaciones sintagmáticas: en la palabra "hombre", todos los fonemas está relacionados sintagmáticamente para constituir el significante de esa palabra. Son unidades sucesivas: dos sonidos no son simultáneos. Las relaciones sintagmáticas son relaciones sucesivas, lineales, horizontales en la línea del tiempo.

Las relaciones paradigmáticas son relaciones que establecen entre sí los elementos lingüísicos, pero, al contrario de lo que sucede con las relaciones sintagmáticas, son relaciones en ausencia. Una palabra está en relación con otras palabras que intuimos... las relaciones paradigmáticas pueden llamarse también asociativas. En "El niño compró peras", "peras" está en relación paradigmática con todas las palabras que puedan ocupar esa posición (uvas, herramientas, lápices, churros...). Son relaciones verticales. Se establecen entre unidades pertenecientes al mismo nivel: El (este, la, aquel...) niño (niña, chico, hombre) es (está, corre, mira) etc.

Todos los elementos del paradigma se encuentran en la lengua; es también oposición, y todos sus elementos son conmutables. Un paradigma puede dividirse en tantos otros; no todos forman una estructura lingüística.

Es muy sencillo determinar la estructura fonológica, la gramatical... pero no est tan fácil determina la estructura del léxico, debido precisamente a su carácter inestable. Un paradigma cerrado puede ser estudiado sin grandes problemas, mientras que en un peradigma ilimitado, el estudio se vuelve más complejo. En el léxico encontramos unas partes que forman estructuras, frente a otras que forman nomenclatura.



En El niño … un cuento, pueden ser compatibles palabras como lee, escribe, mira, comenta, ilustra…, todas ellas mantienen entre sí una relación paradigmática, son intercambiables porque tienen algo en común, el ser verbos; al mismo tiempo, cada una de ellas excluye a las restantes. Cualquiera de estas formas verbales que se incluyera en ese contexto, entablaría con el resto de las palabras que lo forman una relación sintagmática. Las relaciones paradigmáticas son in absentia, es decir, potenciales, mientras que las sintagmáticas lo son in praesentia. Jakobson ha estudiado todas estas relaciones sobre dos ejes: la sintaxis se ocupa del eje de la concatenación, la semántica del eje de la sustitución; el eje de la sustitución es el eje paradigmático. Éste está constituido por las relaciones virtuales entre las unidades lingüísticas que pertenecen a una misma clase morfosintáctica o semántica, mientras que el sintagmático es el eje de las combinaciones.



Análisis componencial

Consiste en la descomposición de una palabra en sus elementos componentes. No consiste en averiguar todos los significados de una palabra, sino los rasgos que definen esos significados:



muchacho: "humano" + "masculino" + "no adulto"

hombre: "humano" + "masculino" + "adulto"

mujer: "humano" + "femenino" + "adulto"

muchacha: "humano" + "femenino" + "no adulto"



Todos los términos se relacionan mediante rasgos comunes y diferenciales, formando una estructura. Entre "muchacho" y hombre" existen dos rasgos comunes ("humano" y "masculino"), y un rasgo diferenciador ("no adulto" frente a "adulto"). Todos los términos tienen un rasgo común ("humano").



García Yebra opina que el análisis componencial es necesario en algunos casos para que el traductor no cometa ningún error cuando dos términos corren el riesgo de confundirse. Este tipo de análisis permite establecer las diferencias entre dos términos afines.



Componentes semánticos

Hay tres tipos: los comunes (se dan en todos los conceptos del grupo que se analizó: "humano"), los componentes específicos (diferencia los conceptos de un mismo grupo: "no adulto" entre "muchacho" y "hombre"). Las variables o virtuales (son los componentes que aparecen en determinados contextos. Si dependen del contexto, son elementos connotativos porque son elementos de habla. Los comunes y específicos son elementos denotativos). El análisis componencial ha copiado el método de análisis de los primeros fonólogos para analizar los fonemas. Los elementos comunes son también redundantes, y los específicos son los elementos distntivos.

Cada rasgo mínimo de significado se llama "sema".



Taburete = "Para sentarse" + "sobre patas"

silla = "para sentarse" + "sobre patas" + "con respaldo"

sillón = "para sentarse" + "sobre patas" + "con respaldo" + "con brazos"

sofá = "para sentarse" + "sobre patas" + "con respaldo" + "con brazos" + "más de 1 persona"



El semema es el conjunto de semas de una palabra (de una misma palabra). Por lo tanto, el semema de una palabra coincide con su significado. A cada semema le corresponde una lexía (taburete, silla...)

El archisemema está formado por los semas comunes del conjunto de palabras ("para sentarse" y "sobre patas"). Puede tener una lexía o no (en este caso, "asiento").

Este grupo de palabras forma un campo semántico, que es una estructura léxica en la que cada uno de sus componentes establece relaciones de oposición con los demás gracias a los rasgos distintivos de cada uno. El campo semántico puede variar con el tiempo, y cuando uno de ellos varía, el conjunto se reestructura.



Relaciones de Significación y Relaciones de Designación

La relación de significación es aquella que se mantiene en el interior de la lengua, en la que el significado de una palabra depende de las relaciones que mantiene con las demás. Se trata de relaciones de oposición. ("Frío" posee su significado característico por oposición a "Calor").

La relación de designación es la relación entre el signo lingüístico y el objeto que designa. El significado de estas palabras no depende del significado de las otras del sistema, sino de la realidad extralingüística. Se trata de un significante que refleja un aspecto de la realidad; es una definición (meningitis inflamación de las meninges; depende de la realidad). Es una relación objetiva.



Lenguaje léxico-técnico o léxico ordenado

Las ciencias y técnicas necesitan trabajar con conceptos muy bien delimitados, que no den lugar a la ambigüedad. Necesitan ordenar la realidad con la que trabajan. "Terminología" es un cojunto de términos rigurosamente definidos que sirve para designar las nociones y conceptos con los que trabaja una determinada ciencia. Coseriu afirma que el lenguaje léxico-técnico pertenece al saber de las cosas, a la cultura, y que se conoce en la medida en que se conocen las ciecias o técnicas correspondientes. La relación que mantiene un tecnicismo es de designación, es decir, existe una relación directa entre significante y objeto designado. Las palabras del lenguaje en general mantiene relaciones de significación.

El término técnico es monosignificativo, frente a la polisemia, característica del resto de palabras. En la terminología científico-técnica abundan los préstamos, calcos, las palabras de origen grecolatino, cultismos... que se transmiten de una lengua a otra.

El término técnico es, además, traducible a cualquier otra lengua, sin que por ello pierda valor. El hecho de que no pierdan valor se debe a que el significado está apoyado en la realidad extralingüística, que es común a todos (aunque no sea común a todos la manera de ordenar esa realidad), al mantener relaciones de significación. Lo único que hay que hacer es cambiar el significante, ya que el significado es conocido por todos, es decir, es común a las lenguas. Es de carácter universal, mientras que las palabras del lenguaje en general tienen un significado específico: no solo es necesario aprender un nuevo significante, sino también el significado en cada lengua, lo que tiene consecuencias en la traducción. En el lenguaje de uso común nos encontramos con características subjetivas.



Lenguaje Léxico-Técnico (Tecnicsmos) Lenguaje en general
Relación de designación (relación directa significante-objeto designado) Relación de significación (relación de oposición con los otros téminos del sistema)
Témino monosignificativo Término polisémico
Traducible sin que pierda valor (al esta apoyado en la realidad extralingüística) Pierde valor al ser traducible, por depender directamente de la lengua (ningún punto en común entre las dos lenguas)
Ojetivo / Denotativo* Subjetivo / Connotativo*

*

El valor denotativo es universal y relativamente estable. El valor connotativo, por su raíz subjetiva, es susceptible de variaciones. La figura de la madre no tendrá la misma connotación en una sociedad que idealice la función de la fecundación y cría del hijo, que en otra sociedad en la que esa misma función esté menos sujeta al protagonismo femenino.

Razones de índole psicológica, social y hasta política son determinantes en la decantación de los valores connotativos. El fundamento de la connotación está vinculado a la polisemia del lenguaje, de modo que si cada unidad léxica tuviera relaciones biunívocas con un solo significado, no prosperarían los valores connotativos. Hay valores connotativos diversos y aun contradictorios en una misma palabra, en función del grupo social o de la tradición literaria que lo haya desarrollado, así la palabra asno connotativamente es la torpeza, según la fábula del burro flautista, pero también es la constancia y la sobriedad. De esta manera, denotación y connotación son conceptos que se manejan como opuestos y a la vez complementarios.

PRÉSTAMO, EXTRANJERISMO Y CALCO



Es sumamente difícil imaginar una lengua que se encuentre en estado puro, es decir, que mantenga exclusivamente estructuras propias. Las lenguas, al convivir, propician intercambios lingüísticos. Las influencias de una lengua sobre otra se manifiestan de forma más clara en el léxico, ya que muestra los hechos cotidianos.

También los movimientos de personas que manejan diferentes lenguas (colonizadores, movimientos migratorios, medios de comunicación, enfrentamientos bélicos...) propician los intercambios culturales. Los pueblos entran en contacto, y con ellos, las lenguas; este contacto origina los préstamos léxicos. Una de las lenguas puede gozar de mayor prestigio (en África tiene mayor peso la lengua de los colonizadores), en cuyo caso cede palabras a las más débiles. Una lengua puede ser más prestigiosa por ostentar el poder político, militar, etc. Se pueden observar influencias por convivencia de diferentes grupos culturales; influencia debido a mayor prestigio social (Francia del siglo XVIII prestó palabras); influencia por mayor cultura, o por desarrollo de ciertas técnicas (Italia prestó palabras referentes al arte, pintura, escultura...); influencia por necesidad ("viento" no sirve para designar un "huracán").

Los préstamos son un mecanismo de todas las lenguas para ampliar su sistema léxico; siempre ha estado presente en la historia de las lenguas. Se puede determinar la evolución de una lengua a través del estudio del léxico.

Los préstamos, dependiendo de su origen, reciben diferentes denominaciones:

- Galicismo: palabra procedente del francés

- Italianismo: palabra procedente del italiano

- Hispanismo: palabra que el español cede

- Anglicismo: préstamo inglés

- Americanismo o Indigenismo: términos empleados para designar a toda palabra procedente de las lenguas Amerindias (América Latina)

- Helenismo: préstamo griego

- Arabismo: préstamo árabe



En el español del siglo XVI y XVII predomina el uso de italianismos; durante los siglos XVIII y XIX se dan galicismos. En el siglo XX, los anglicismos están presentes en todas las lenguas. El mayor número de préstamos se produce en el terreno de la ciencia y la técnica. La lengua del país precursor de una nueva técnica crea los neoligismos necesarios que, al ser tecnicismos, son prestados a las demás lenguas. Actualmente, la más dominante es el inglés.

Los medios de comunicación y la publicidad extienden los préstamos. Existe el préstamo necesario, que enriquece (al no existir en la cultura de la lengua receptora el referente u objeto al que el significate hace alusión), y el no necesario, que degrada. El no necesario es un simple acto de esnobismo, al existir en la lengua receptora un término "autóctono" que podría designar la misma realidad que el nuevo término, que además se podría sentir desplazado por este (existe la falsa creencia de que los términos extranjeros son mayor muestra de cultura o prestigio; la falsedad de esta creencia debe quedar clara en el caso de los traductores: es necesario ceñirse, mientras sea posible, a la lengua a la que se traduce. Cualquier desvío debe ser por necesidad). Esto atenta contra el principio de economía lingüística. Existe también un préstamo espontáneo, que surge con las modas y con ellas muere.



-V. G. Yebra, Teoría y Práctica de la Traducción, Tomo I (pág.333-352)-

Se considera "extranjerismo" la palabra aceptada tal como es en la lengua de donde procede, sin adaptación de ninguna clase a la lengua que la recibe. El "préstamo" es el extranjerismo naturalizado, adaptado al sistema lingüístico que lo acepta. Los "préstamos", originariamente fueron "extranjerismos", que acabaron por amoldarse a la estructura gráfica y fónica de la lengua que la acoge. El español cuenta con muchas palabras de las que no se es consciente de su calificación de "préstamo" (acebuche, adoquín, aceite, azotea...).

Un extranjerismo aporta al lector un término nuevo cuyo significado pueden deducir del contexto. Desde el punto de vista del traductor, el extranjerismo es muestra de importencia o, como en el caso de locutores de radio, presentadores, periodistas..., una muestra de esnobismo: ¿Puede justificarse en una traducción el uso de show en lugar de "espectáculo, o de hôtesse de l'air en vez de "azafata"? Solo se debe recurrir a los extranjerismos cuando no exista en la lengua meta un significante que refleje la misma realidad que el término a traducir.

Pero hay casos en los que los extranjerismos se resisten a la sustitución por un témino autóctono. En ese caso, no hay más remedio que aceptar el extranjerismo, adaptándolo, si es posible, a la grafía, acentuación, fonología... de la lengua receptora. Este proceso se llama "naturalización", y el resultado es un préstamo. Los extranjerismos suelen ser realidades que pertenecen solo a la cultura de las lenguas de origen (como el nombre de una moneda, de una planta que se da en una zona determinada, de una unidad de medida). La lengua término debería naturalizarlas, es decir, convertirlas en préstamo: franco (fr. Franc), marco (al. Mark), chelín (in. Shilling), dólar (ing. Dollar), etc.

A veces ni siquiera es necesaria la adaptación (la naturalización), ya que el término de la lengua origen posee características similares al sistema de la lengua término. Es el caso del finlandés sauna.

Existe un tipo de préstamo llamado "de pronunciación" que consiste en la imitación extranjera de la pronunciación de una palabra ya familiar: "Miami" [maiami]

Podemos hablar de palabras híbridas cuando nos encontramos ante una palabra con elementos propios y extranjeros: "croissanteria"

Uno de los recursos para evitar el extranjerismo es el calco. En el caso del calco, se toma prestado de la lengua extranjera el sintagma, pero se traducen literalmente los elementos que lo componen. El resultado es, o bien un "calco de expresión", que respeta la estructura sintáctica de la lengua término (al. Kindergarten, esp. "Jardín de infancia"), o bien un "calco esructural", que introduce en la lengua término una nueva estructura, que podríamos llamar "extranjerismo sintáctico" (ing. Science fiction, esp. "Ciencia ficción"). El calco, al contrario que el préstamo o extranjerismo, si es un acto de traducción (préstamo y extranjerismo son actos de reuncia a la traducción). El "calco semántico" toma el significado de una lengua y lo inserta en un significante ya existente de la lengua término. Este mecaniso da lugar a los falsos amigos. "Agresivo" "emprendedor"; por lo tanto, el calco semántico da lugar a palabras homonimas (una palabra que cuenta con diferentes significados, sin que haya ninguna relación entre ellos).

Se ha confundido a veces "calco" con "préstamo naturalizado". Desde tal punto de vista sería "calco" la naturalización del ing. igloo en el fr. Iglou, esp. "iglú". Sin embargo, la distinción es clara. El "préstamo naturalizado" es una asimilación fónica y morfológica que conserva en lo fundamental el significante de la lengua de origen; el "calco" reproduce el significado de la lengua de origen con un significante de la lengua término. Por lo tanto, "fútbol" es préstamo naturalizado, y "balompié", calco.

Del préstamo se ha ocupado la lingüística (ya que afecta a las lenguas... préstamo es manifestación de neologismo). La sociolingüística estudia el contacto entre lenguas. La etnolingüística también se ocupa del préstamo. Como las transferencias también están implicadas en la traducción, este concepto interesa a los técnicos de la traducción.



Historia de las lenguas

La gran mayoría de las palabras de las lenguas románicas provienen del latín, que ha sido heredado de la civilización occidental de dos formas distintas: como lengua oral y lengua escrita (latín culto). El latín es un sistema que constantemente nos cede palabras nuevas para designar nuevos hechos culturales. La lengua latina ha servido a lo largo del tiempo de modelo; el latín culto se ha conservado a través de los textos religiosos. El latín clásico se usó durante muchos siglos en la lengua de la administración; también se usó como expresión de la ciencia hasta prácticamente el siglo XVIII. Ahora penetra como tecnicismo en las distintas terminologías.

El latín procede del tronco itálico (era hermana de otras lenguas habladas en Italia en otras épocas). Las itálicas descendieron del tronco común indoeuropeo, al que pertenecen el albanés, el griego, lenguas eslavas (ruso, polaco, checo, ucraniano, búlgaro y serbocroata ), tronco germánico (alemán, holandés, inglés, danés, sueco, noruego), lenguas neolatinas (francés, provenzal, rumano, italiano, zardo, romanche, portugués, gallego, catalán y castellano).

Las palabras heredadas del latín se pueden clasificar, atendiendo a su grado de evolución, en palabras patrimoniales o populares, cultismos y latinismos. Las palabras patrimoniales constituyen el conjunto más amplio de una lengua, puesto que son palabras heredadas, usadas durante siglos, que llegaron con la romanización. Son las más antiguas y, por lo tanto, las que han sufrido mayores cambios, tanto en su significante como en su significado.

Terra tierra (e ie)

Porta puerta (o ue)

Dominu dueño

maturo maduro (las sordas sonorizan)

lacuna laguna (las sordas sonorizan)



Los cultismos son palabras que proceden del latín culto (escrito); se caracterizan porque el significante es similar al de la palabra original latina. Solo ha sufrido las modificaciones necesarias para acomodarse a la estructura fónica del español.

Recitare recitar

integrum íntegro

Si dos palabras tienen un mismo origen, nos encontramos ante un caso de doblete léxico: una palabra patrimonial y un cultismo que tienen la misma etimología:



colocare colgar (patrimonial) colocar (culta)

recitare rezar (patrimonial) recitar (culta)

integrum entero (patrimonial) íntegro (culta)



El latinismo refleja el origen de la palabra, pero, en ese caso, la palabra no ha sufrido variación alguna: Idem, maximum, curriculum





FALTA



Significado es el contenido lingüístico que corresponde a las lenguas; es fruto de las relaciones paradigmáticas. Cada lengua tiene su forma peculiar de formalizar la realidad, sus significados. Estos solo existen en las lenguas. Es lo descontextualizado.

Designación es la referencia que se hace a las cosas; las palabras sirven para hacer referencia a hechos u objetos de la realidad. Por lo tanto, la designación no es el significante, ni la cosa que designa, sino la referencia en sí. El hecho de que exista el referente no implica que el objeto designado tenga existencia real (dragón, unicornio). El elemento referido puede ser simplemente una idea. La designación es también contenido lingüístico. Coseriu afirma que la designación se da en el habla, en general, mientras que el significado solo se da en las lenguas.

El sentido también es contenido lingüístico, pero no pertenece a la lengua, sino al texto, es decir, al habla. El sentido está condicionado por las relaciones sintagmáticas (el sentido de una expresión depende de otras palabras presentes en el mismo enunciado, del contexto; por eso, el sentido es, al contrario que el significado, lo contextualizado). Esta condicionado por la situación lingüística.

Los significados son, según Coseriu, instrumentos del sentido: hacen posible el sentido, pero no tienen por qué coincidir con este. También influyen en el sentido elementos extralingüísticos (como los gestos), o lingüísticos (como el tono).

El sentido es el contenido lingüístico que se expresa por medio de la designación y de los significados. Estos son instrumentos que sirven para construir el sentido de un texto. Los traductores traducen textos, contenido; hay que considerar la traducción como designación directa, con diferentes significados.

-V. G. Yebra, Teoría y Práctica de la Traducción, Tomo I (pág.37-38)-

En el enunciado "Poco a poco hila la vieja el copo", cada termino presente aportan un determinado significado: vieja: persona mayor... La designación es la idea "una anciana que hace hilo de lana", pero el sentido es el siguiente: "cuando alguien trabaja con perseverancia en una tarea proporcionada a sus fuerzas, aunque estas sean pocas, acaba teniendo éxito". Por lo tanto, el sentido se configura con significados, aunque no siempre coincide con estos. Así, pues, los significados actualizados en un texto se subordinan a la designación, y la designación, al sentido. Ello quiere decir que el traductor debe traducir ante todo el sentido; en segundo lugar, la designación, y, por últmo, si es posible, también los significados. Hay en francés un refrán que tiene el mismo sentido que el refrán español: "Petit à petit l'oiseau fait son nid". Pero ni los significados ("trocito a trocito", "pájaro", "nido"), ni la designación (la realidad extralingüística constituida por "un pájaro que aportando sucesivamente trocitos de materia construye su nido") tienen nada en común con los significados y la desgnación del refrán español. Sin embargo, el sentido del uno equivale plenamente al sentido del otro.

La expresión "Aquí se hace pie", se traduce en alemán por "Hier kann man stehen"[aquí se puede estar de pie], y en italiano por "qui si tocca" [aquí se toca]. Vemos que se utilizan significados totalmente diferentes; los únicos significados equivalentes en las tres lenguas son el adverbio aquí, hier, qui y el pronombre indefinido se, man, si. Sin embargo, se designa lo mismo: "el hecho de que en un río, en un lago o en el mar el agua sea poco profunda, de modo que se pueda estar de pie sin que le cubra a uno la cabeza".

Es posible también designar lo mismo mediante significados diferentes: La puerta está abierta / La puerta no está cerrada.

Clasificación de contexto

Existen dos tipos de contexto: verbal y extraverbal, lingüístico y extralingüístico.

El contexto lingüístico es el conjunto de palabras que se utilizan en un enunciado. El contexto de una palabra está formado por las palabras que la rodean. Puede reducirse este contexto a la palabra que sigue y antecede a una determinada palabra (algunos lo han llamado microcontexto). Un párrafo, o incluso toda una obra, puede considerarse también contexto de una determinada palabra (en ese caso, recibe el nombre de macrocontexto).

En muchos casos, el sentido viene dado por el contexto extralingüístico. Lo que no es contexto verbal, es contexto de situación, que es muchas veces necesario para conocer el significado de una expresión. El contexto extralingüístico o de situación es el saber cultural que maneja una persona y que le permite relacionar una determinada palabra o expresión con elementos de cultura general. Este concepto fue introducido por Malinowski, antropólogo que recogía relatos orales de las tribus malásicas, que traducía al inglés. Para que se pudiera comprender el contenido, se vio obligado a hacer comentarios que consiguieran situar esos relatos con su entorno no verbal. Por eso lo llamó contexto de situación, que hace referencia a la totalidad de circunstancias que envuelven un texto. Desde entonces se ha considerado que el contexto de situación es la base de la teoría del sentido, que es imprescindible para la comprensión del texto. Nació por las exigencias de la traducción. La situación es el conjunto de elementos no verbales que condiciona la producción y la recepción de un texto. El contexto incluye las características propias de los sujetos implicados en la comunicación, la relación entre ellos. En el sentido influye el sexo, la edad, la clase social y geográfica. Es de gran importancia el contexto cultural.

Para comprender un texto es necesario tener en cuenta los hallazgos de otras disciplinas humanísticas.



Las Funciones del Lenguaje

El fin primordial del lenguaje es la comunicación; en ella, existe un emisor y un receptor.

Bühler distinguió tres funciones del lenguaje, a partir de las cuales se empieza a hablar del "circuito de la comunicación". La pragmática lo ha completado. Bühler habla de función representativa, expresiva y apelativa. Están oreintadas a los elementos básicos de la comunicación: la representativa está orientada a las cosas; la expresiva está orientada al emisor; la apelativa está orientada al receptor.

Jakobson ofreció su esquema de comunicación, de la distribución del lenguaje. Trabajó con el esquema de Bühler, pero estableció seis funciones del lenguaje: referencial, emotiva, poética, conativa, fática y metalingüística. A cada uno de los factores que intervienen en la comunicación le corresponde una función determinada. En un texto pueden estar presentes todas las funciones señaladas, aunque siempre predominará una sobre las demás; dependiendo del dominio de una u otra función, el texto adquirirá una estructura determinada. Para Jakobson, la función más importante es la referencial.

Función Referencial o representativa: es la función primordial, la función básica, puesto que es la que se centra en lo que se comunica. Relaciona mensaje y objeto, el hecho, la idea. Transmite la información objetiva. Domina en los textos de carácter informativo, en los de habla diaria, en los periódicos, textos científicos, técnicos, conferencias... Transmiten un contenido intelectual. Pueden aparecer otras funciones subordinadas a esta.

Función emotiva o expresiva: está orientada hacia la 1ª persona, es decir, hacia el emisor. Cuando una persona habla, transmite información acerca de su actitud con respecto de lo que habla. Transmite las características subjetivas, expresa su estado de ánimo, sus valores. Son importantes en esta clase de función el uso de los diminutivos. Dominó en el Romanticismo (con la exaltación de "Yo"). Los adjetivos son predominantes.

Función conativa o apelativa: está orientada hacia el receptor. Se pretende influir en él. Aparece en las órdenes, en las relaciones entre personas; predomina en la publicidad (Beba Coca Cola), y en los textos instructivos (instrucciones de manejo)

Función fática: es la función de las apelaciones sociales, centrada en el canal. Es típica del discurso telefónico (sí, sigo aquí... sí, entiendo... de acuerdo). Aparece en el discurso oral o en el texto que calca un discurso oral.

Función metalingüística: define las relaciones entre mensaje y código; se usa el código para hablar del código. El referente es la lengua, o aspectos de la lengua (La palabra "casa" está compuesta por dos sílabas y 4 letras). Tiene mucha importancia en la adquisición de la lengua materna y en el aprendizaje posterior de otras lenguas.

Función poética: surgió en la escuela de Praga. Mukarovski hablaba de esta función, también llamada estética, para referirse a los rasgos propios del lenguaje literario. Mukarovski afirma que la obra literaria cumple una función determinada en una época. Crea un conjunto de signos que representa otro sistema semiótico. Tenemos que extraer los mensajes sociales que caracterizan al texto literario. Cuando se escribe, se piensa en un grupo determinado, aunque a veces logra hablar a receptores lejanos en el tiempo, ya que sigue transmitiendo mensajes. El autor puede tener una idea que puede ser diferentemente entendida por los lectores... es capaz de transmitir muchos sentidos. Se hace un uso del lenguaje diferente del habitual, ya que se pretende captar la atención de los receptores acerca de los signos lingüísticos. Se hacen muchas repeticiones; es común la anáfora. Estas posibilidades están en el sistema lingüístico, pero hay que saber utilizarlas.



TEXTO

El texto es una unidad comunicativa ya que todo texto lleva implícito un emisor, un receptor y un contexto de situación. La elaboración de un texto depende del contexto, pero también el contexto es importante para la correcta comprensión del texto. Una conversación es un texto oral.

Halliday afirma que el texto es un intercambio social de sentidos, es una función social de la lengua. Se da en diferentes formatos: anuncio, carta, cartel, novela... y cada uno de ellos tiene características diferentes en función del medio utilizado. El texto supone un contenido cerrado, una unidad cerrada y coherente unitaria.

Las dimensiones de un texto dependen de emisor y receptor; en un texto escrito, solo el emisor marca los límites, pero en un texto oral, el receptor también influye en sus límites. Hay veces en las que el texto está limitado (Soneto, 14 versos). Un texto puede ser incluso de una sola palabra.

Después de tener todo esto en cuenta podemos concluir que un texto es una unidad lingüística, oral o escrita, de cualquier amplitud, que forma un todo coherente.



Intertextualidad

Un texto refleja otros textos. Bajtin afirma: "todo texto se construye como mosaico de citas" Todo texto es absorción y transformación de otro texto. Toda construcción textual se basa en conocmientos adquiridos de otros textos. Estos se elaboran de acuerdo con la tradición en la que están insertos; siguen una tradición: está encadenados a otros textos de otras culturas. La intertextualidad afecta al vocabulario, a la distribución del contenido; es una especie de contexto cultural.

Kristeva afirma que los textos no son totalmente originales, individuales, ya que dependen de alguna manera de otros textos de existencia previa. A la hora de elaborar un texto tenemos en cuenta a los receptores (si es genérico o individual), una situación determinada, una forma y unos contenidos determinados, además de un contexto social para difundir ideas.

La competencia textual es adquirida, y consiste en sabe elaborar un texto en función de la situación comunicativa.



Tipología textual

La tipología textual establece la relación entre dos textos. Intenta clasificarlos atendiendo a las características comunes existentes entre ellos. Pero los resultados no son satisfactorios debido a la dificultad que existe en clasificar un texto, ya que se constata la existencia de muchas clases, algunos incluso híbridos.

En el campo de la traducción, K. Reiss parte de las funciones del lenguaje de Bühler para distinguir tres grandes grupos de textos:

1. T. Representativos: en ellos predomina la función representativa del lenguaje. Se incluyen noticias, comentarios de prensa, informes...

2. T. Expresivos: todos los textos del género literario.

3. T. Apelativos: comprende la publicidad, la propaganda, las argumentaciones, lo demagógico.

Grosse habla de otra clasificación:

1. Textos normativos (que ejercen una función normativa: leyes, estatutos...)

2. Textos de contacto (los texos de relación social: invitaciones...)

3. Textos poéticos (todos los literarios)

4. Textos en los que predominan la subjetividad, la automaifestación (autobiografías)

5. Textos exhortativos (apelación: propaganda, publicidad)

6. Textos informativos (los textos que abarcan la función representativa del lenguaje)



En muchas tipologías se habla de narración, argumentación. Otras prefieren hablar como modos de discurso, como técnicas, formas expresivas.

Modo Descriptivo - Modo Narrativo, Exposición - Argumentación

Hay diferencias entre el modo descriptivo y el modo narrativo; en el primero, carece de importancia el uso temporal ya que se orienta hacia el "ser" de las cosas, mientras que lo narrativo mira al acontecer, a la narración (toma importancia la expresión del tiempo). Lo descriptivo está presente en los textos especializados, ya que cumple una función importante en las terminologías. Nos informan del mundo social y natural. Descripciones encontramos en la física, química, matemáticas... Domina en esos textos la función representativa del lenguaje, ya que la descripción literaria es totalmente expresiva, subjetiva.

En la exposición se presenta un tema, solo se comunican ideas (función apelativa ya que busca convencer). En una argumentación, el hablante no se limita a exponer un tema, sino que lo discute (hay elementos subjetivos).



Escritor, Competencia Textual

La escritura no obedece a la inspiración, sino que refleja la adquisición de unas estrategias a través de un trabajo continuo de ejercitación y revisión que hace que nos resulte cada vez más sencillo escribir, es decir, que tengamos mayor competencia textual. Escribir de manera competente requiere un aprendizaje. Según ciertos estudios, estos son los rasgos de bueos escritores:

- Leen pensando en escribir

- Suelen tener buena memoria

- Se detienen para buscar la información que requiere el texto

- Hacen esquemas

- Escriben borradores

- Releen los fragmentos escritos

- Piensan, mientras escriben, en los receptores

- Son flexibles y modifican los esquemas a medida que necesitan incorporar nuevas ideas



Todo texto tiene una estructura determinada que tiene en cuenta el buen escritor: coherencia, cohesión y adecuación. La coherencia afecta a la estructura profunda del texto; consiste en la elección de la información relevante y en su organización. La cohesión afecta a la forma, a la expresión. Los elementos de cohesión son todos los elementos lingüísticos que conectan las partes físicas del texto (repeticiones, sinonimia, relaciones semánticas entre palabras, conectores, signos de puntuación...). La adecuación es la propiedad del texto que determina la variedad lingüística y el registro que hay que usar, es decir, adecuar el texto a la situación comunicativa: saber cuando se debe usar la subjetividad o la objetividad, cuando la lengua estándar o una variante dialectal...



Competencia lingüística y competencia comunicativa

Según Chomsky, la competencia lingüística es el conocimiento que el individuo tiene de su lengua; son las reglas que ha adquirido de su lengua que le permite generar frases, además de comprender, recibir, interpretar... La realización de esa competencia es la actuación lingüística o habla; esta refleja la competencia lingüística, aunque las personas mientras hablan pueden cometer errores gramaticales debido al ruido. Se tratan de factores externos que modifican la realidad.

La competencia comunicativa supone no solo conocimientos lingüísticos, sino conocmientos psicológicos, sociales y culturales. Entran elementos como qué decir o qué no decir en una determinada situación; está relacionada con el uso de la lengua en un determinado contexto. Se trata de saber verbal y saber no verbal, como puede ser la adquisición de ciertos hábitos como diferentes posturas, gestos...



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