
Fuerte como las murallas de su tierra
¿Conoces Ávila? ¿Alguna vez la has visto, al menos en
película o en fotografía? Pasar por sus murallas es sentir hambre de lo que no se acaba,
de lo que perdura, lo que permanece. Vale la pena hacer el viaje al menos con nuestra
imaginación... llegar y sentarse a mirar quietos, asombrados, mudos... Teresa de Jesús
contempló este paisaje de piedra, de cielo limpio, de fortaleza. Las murallas son
elocuentes para simbolizar la reciedumbre del espíritu teresiano.
Si la Madre Teresa lo dijo, lo doy por hecho
Fuerte no es el peleador que gana un trofeo en el box; él es
un deportista. Fuerte es la persona a la que el viento de las dificultades la dobla, pero
no la quiebra; fuerte es quien es firme, quien llega hasta el final de lo que se propone.
Se cuenta que Don Álvaro de Mendoza, Obispo de
Ávila en
tiempo de Sta. Teresa, vivió un proceso de valoración y estima por todos los proyectos
teresianos; de hecho llegó a ser un buen amigo de la santa. Bien, pues a este Obispo
castellano, le oyeron exclamar: "Juro por mi vida que algunas veces no entiendo a
la Madre Teresa, pero creo en ella de todo corazón. He visto que se compromete de tal
modo, que consigue lo que comienza". Y cuando Don Álvaro dudaba, cuando le
parecía imposible tal o cual fundación, les preguntaba a las monjas
carmelitas: "Teresa
de Jesús dijo que se haría...? Porque si ella lo dijo, lo doy por hecho".
Riesgo - Vidrio
Cuando viajamos y vamos a dejar un equipaje especial le
decimos al encargado: por favor, póngale un letrero de: Frágil, manéjese con cuidado.
Llevo cosas delicadas y pueden romperse... tal vez no reflexionamos que muchas personas en
la actualidad necesitamos esa etiqueta. Vivimos en situaciones no resueltas, con
debilidades no asumidas, somos frágiles, nos rompemos. ¡Y qué trabajo cuesta pegar de
nuevo las piezas!
A la Fortaleza se oponen:
- La debilidad en la que escudamos más que las caídas, la
mediocridad.
- La indecisión, la tibieza, la falta de compromiso.
- La flojera, el no esforzarnos, dejar las cosas en una falsa
paz.
- La inconstancia, cuando no resistimos las adversidades, no
llegamos al final.
- El miedo y el no soportar los problemas con ánimo sereno.
¿En qué consiste la fortaleza teresiana?
Desde un enfoque teresiano la fortaleza equivale precisamente
"a la determinada determinación". (CP 21,2) Supone valentía, y
capacidad de esfuerzo. Teresa de Jesús supo combinar con muy buena dosis de armonía un
exquisito feminismo con un espíritu recio, fuerte.
Esta frase "determinada determinación" se
encuentra con frecuencia en sus escritos, sobre todo cuando habla de momentos fuertes de
su vida. Significa: Un acto de entrega y de confianza en Dios; un propósito firme,
traducido en acciones concretas de perseverar hasta el fin "pase lo que pase y
suceda lo que suceda".
Nos ayuda mucho practicar esta determinada determinación
teresiana para salir de la rutina, la mediocridad, del "hay se va". Sirve
para comenzar el camino de la oración y para enfrentarnos a las dificultades de la vida,
sobre todo a esos momentos de crisis, en los que todo parece tambalearse.
La fortaleza es una gracia que la Santa la pedía
constantemente en la oración: "Fortaleced mi alma, Señor" porque: "No
viene esta fortaleza de nuestras fuerzas" (V.13,3) Su Majestad nos la concede,
dice ella, para aceptar los riesgos con ánimo animoso, para ser generosos, entregados;
para "no quedarnos al pie del monte, sabiendo que podemos subir hasta la
cumbre"
Reflexionando...
1. ¿Cómo vencer la inconstancia, la flojera, el miedo,
para crecer en fortaleza?
2. ¿Es posible sacar fuerzas de flaquezas? ¿Cómo te lo
imaginas?
3. ¿Cómo podemos aplicar en la actualidad la máxima
teresiana que dice: "pelead como fuertes hasta morir en la demanda"?