Por un intercambio justo

(Intercambio Justo)

Península de Yucatán

 

 

- Savia del Cielo -

Maní, Yucatán

 

Documentos de interés en formato PDF:

 

  La Escuela de Agricultura Ecológica U Yits Ka´an de Maní, Yucatán. 10 años de trabajo

Retos de la Escuela U Yits Ka´an

 

La Escuela está a 3 kilómetros al oeste de la comunidad de Maní, del municipio del mismo nombre, por el camino asfaltado que va de esta comunidad a Dzan, a unos 100 kilómetros al sur de Mérida.

La Escuela de Agricultura Ecológica “U Yits Ka’an” (Savia del Cielo) de Maní, Yucatán, entra en el 2005 en su décimo año de funcionamiento, sostenida principalmente por la Asociación Civil Educación Agrícola Integral, (Pastoral de la Tierra, Arquidiócesis de Yucatán) y con la participación del Centro Regional de la Península de Yucatán de la Universidad Autónoma Chapingo, la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Yucatán y la asociación civil regional APIS.

 

En diciembre de 2004 terminó sus cursos anuales la novena generación, con 13 jóvenes: 10 varones y 3 mujeres, de diversas comunidades de Yucatán. Con éstos son ya casi 200 los jóvenes campesinos egresados de esta escuela, que se reincorporan a sus comunidades; se estima que casi la mitad de ellos están desarrollando proyectos agroecológicos.

Se trata ya de una institución educativa para el medio rural regional consolidada que ha adoptado la forma de asociación civil y que ha logrado ganarse una importante presencia regional; los apoyos y financiamientos han ido creciendo y diversificándose, lográndose con esto su funcionamiento pleno y duradero.

 

La fundación de la iglesia católica alemana Misereor y el gobierno de Yucatán son las principales fuentes de financiamiento para la escuela en los momentos actuales, con cuyas aportaciones se cubren los gastos de la escuela, comidas y mantenimiento; un patronato integrado por diversas personas a título individual, principalmente de la sociedad meridana, organiza conciertos y diversas actividades para colaborar financieramente con la escuela.

 

El Centro Regional de Chapingo en la península, la Universidad de Yucatán y APIS aportan los profesores y los gastos de traslado de éstos y algunos materiales, tanto para los cursos como para las reuniones del Consejo Directivo de la escuela, de las academias y las evaluaciones semestral y anual.

Los cursos talleres que se imparten abarcan una buena gama de elementos y cuestiones técnicas de la agricultura ecológica, pero también elementos sociales, humanísticos y éticos, buscando una formación integral, equilibrada, formativa y liberadora, para contribuir a la formación de agentes sociales de cambio comunitario rural.

Se trata de acompañar a los grupos sociales rurales de la península yucateca en sus procesos de desarrollo comunitario sustentable, a partir de las potencialidades de la vida campesina, mediante la formación de agentes de cambio comunitario, que desde los propios grupos sociales rurales, impulsen la revaloración y reorganización de la vida rural y de la agricultura, con sistemas productivos y tecnologías agroecológicas, retomando y revalorando las raíces mayas y campesinas, protegiendo el ambiente, los recursos naturales y la salud de los productores y consumidores, promoviendo relaciones equitativas de género, así como relaciones económicas, de mercado, sociales y culturales justas, que posibiliten el desarrollo auténtico, que mejore los niveles y la calidad de vida y el avance cultural y humanístico individual, familiar y colectivo.

Lo campesino del Yucatán actual es necesario verlo tal cual es, multifacético, maya y mestizo, profundamente religioso y simbólico en todas sus formas culturales y de vida, donde se mantiene la diversidad productiva, económica, social y cultural, así como la tolerancia y el sentido incluyente de la vida, la naturaleza familiar de la organización, propiedad y uso de los recursos y el carácter moral del sustento, funcionamiento y trascendencia social de las unidades familiares.

La milpa está considerada en la escuela como el sistema productivo, económico, social y cultural más típicamente campesino de la vida rural actual peninsular, pero no el único. Para bien y para mal el mercado, la mercantilización, la monetarización y el capital han penetrado y sentado sus reales en el medio rural. Esto es parte indisoluble del contexto y la circunstancia actual.

La currícula se ha sido ajustando en las evaluaciones semestrales y anuales que se realizan año con año y al interior de las 3 academias: Agrícola, Pecuaria y Social, que están operando como cuerpos académicos colegiados.

En el 2005 los 26 cursos talleres que se imparten son: Milpa, Hortalizas, Ecología, Suelos, Abonos, Cerdos, Propagación de plantas, Aves, Sistemas agroforestales, Meliponicultura, Apicultura, Bovinos, Ovinos, Cabras, Conejos, Manejo del solar, Medicina tradicional,  Microenseñanza, Diagnóstico participativo, Elaboración de proyectos, Salud y sexualidad, Historia, Espiritualidad de la tierra, Tradiciones y leyendas mayas, Lengua maya, Comunicación Popular y Desarrollo rural. Desde enero y hasta diciembre, en forma intercalada. 16 de los cursos son para la formación técnica agroecológica (8 agrícolas y 8 pecuarios) y 11 para la formación social y humanística (4 para el desarrollo de ciertas destrezas específicas, 5 para la revaloración cultural y ética y 3 para el desarrollo de ciertas habilidades y destrezas reflexivas y organizativas, para el impulso a proyectos y prácticas que mejoren la salud comunitaria y familiar y que impulsen procesos de organización comunitaria)

Las y los alumnos conviven de martes a viernes de cada semana de enero  diciembre como comunidad y realizan diversos trabajos en lo terrenos de la escuela, organizados en equipos y coordinados por cada uno de los 3 subdirectores, como parte importante de su formación técnica, social y humanística, realizando diversas  cuestiones prácticas y de interrelación para el desarrollo de ciertas habilidades y destrezas, debidamente programadas en la currícula y en los cursos.

 

Producen diversos alimentos orgánicos, como parte de sus prácticas formativas; alimentos que principalmente se consumen en la propia escuela y eventualmente se venden excedentes.

Se busca entonces el desarrollo de habilidades reflexivas, intelectuales, y de destrezas manuales, prácticas, para lograr una actitud diferente, nueva, de cambio, de impulso al desarrollo rural comunitario desde los grupos sociales campesinos en sus comunidades, desde abajo.

La formación de las y los alumnos incluye cuestiones técnicas de la agricultura ecológica, como herramientas para ir cambiando la agricultura y apegándose más a los ritmos y tiempos de la propia naturaleza y de los recursos locales disponibles, para el impulso al cambio comunitario, así como cuestiones sociales y humanísticas, como procesos de organización social comunitaria, el impulso al trabajo esforzado, a la austeridad y al comercio justo, partiendo de la revaloración de las costumbres y formas de vivir, trabajar y hacer agricultura del pueblo maya peninsular, aunque reconociendo en forma crítica los avances y valores positivos de la cultura maya rural actual, pero también los problemas, prejuicios  e insuficiencias.

En general se utilizan los principios psicopedagógicos de las teorías de la reestructuración del aprendizaje y los principios y técnicas del aprendizaje significativo, donde los profesores somos animadores y coordinadores del proceso y los alumnos se constituyen en sujetos activos en el proceso de construcción y reconstrucción de sus conocimientos, habilidades y destrezas.

El equipo de trabajo académico de la escuela se ha venido consolidando, no solo como efecto del trabajo año con año, sino por el esfuerzo y dedicación mostrados, las discusiones y ajustes que se han venido impulsando y realizando en las academias y en los momentos de evaluaciones. Las ricas experiencias pedagógicas, didácticas, humanas y personales sin duda alguna, han sido factor fundamental para la permanencia de los profesores, del equipo y de la escuela misma.

 

Edit. Web: FZ

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