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1925
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Nace el 4 de Diciembre de 1925 en Alberta, Canadá. Se ha escrito poco acerca de sus primeros años de vida. Se sabe que asistió a una preparatoria donde sólo había 20 estudiantes y dos profesores. Los estudiantes en gran medida tenían que educarse a sí mismos, aunque casi todos ellos hicieron carreras profesionales.
Bandura se tituló en la Universidad de Columbia Británica en
Vancouver en 1949 y realizó su maestría y su doctorado en la Universidad de
Iowa en 1951 y 1952. Había una tendencia a las ideas hullianas en Iowa, aún así
Bandura creía que el departamento de Psicología estaba muy adelantado. Pasó un
año como interno clínico en el Centro de Asesoramiento de Wichita (Kansas) y
más tarde aceptó un puesto en la Universidad de Stanford, donde permanece desde
entonces. Se convirtió en profesor de tiempo completo en 1964, y en 1974 fue
premiado con la fundación de una cátedra.
Bandura ha sido un investigador y escritor activo, publicando
varios libros importantes y una gran cantidad de artículos. Su primera
investigación fue en colaboración con Richard Walters (1918-1967), su primer
estudiante de doctorado en Stanford. Juntos escribieron muchos de los primeros
libros y artículos que proporcionaron las bases para su teoría.
Bandura ha recibido muchos premios por sus contribuciones a la Psicología
y ha sido asesor de varias organizaciones. Fue elegido presidente de la
Asociación Psicológica Estadounidense en 1973. En la actualidad, imparte dos
seminarios para estudiantes no licenciados, en Stanford, sobre psicología de la
agresión y el cambio personal y social.
De acuerdo con Bandura (1978), la conducta humana se debe a un determinismo recíproco que implica factores conductuales, cognoscitivos y
ambientales. Los tres factores operan como “determinantes entrelazados”
entre sí.
En el concepto del determinismo recíproco de Bandura, aunque los
estímulos ambientales influyen en la conducta, los factores personales
individuales tales como las creencias y
las expectativas también influyen en la manera en que nos comportamos. Además,
los resultados de nuestra conducta sirven para cambiar el ambiente.
Aunque las acciones son reguladas por sus consecuencias, los
estímulos externos afectan a la conducta a través de la intervención de
procesos cognoscitivos. Aunque estén realizando las personas algún
comportamiento, también piensan en lo que están haciendo. Sus pensamientos
influyen en el modo en que su conducta es afectada por el ambiente. Los
procesos cognoscitivos determinan cuáles estímulos se reconocerán, cómo se
percibirán y cómo se actuará ante éstos. Los procesos cognoscitivos también
permiten usar símbolos y realizar el tipo de pensamiento que permite anticipar
cursos de acción diferentes y sus consecuencias. Debido a que actuamos en forma
reflexiva en lugar de automática, somos capaces de cambiar nuestro ambiente
inmediato. Al hacerlo, preparamos reforzamientos para nosotros mismos e
influimos en nuestra propia conducta.
Los procesos que se relacionan con el Yo desempeñan un papel
importante en la teoría de Bandura, pero él no concibe al Yo como un agente psíquico
que controle la conducta. En su lugar, usa el término autosistema para referirse a “estructuras cognoscitivas que proporcionan
mecanismos de referencia”, una “serie de subfunciones para la
percepción, evaluación y regulación de la conducta” (1978). Por tanto,
el Yo en la teoría del aprendizaje social de Bandura es un grupo de procesos y
estructuras cognoscitivas por las cuales las personas se relacionan con su
ambiente y lo ayudan a moldear su conducta.
La influencia relativa de los tres factores entrelazados varía en
diferentes individuos y en situaciones. En un proceso de interacción recíproca,
un suceso puede ser al mismo tiempo un estímulo, una respuesta o un reforzador
ambiental, dependiendo del lugar de la secuencia en que se comience el análisis.
Por tanto, es inútil buscar una causa ambiental esencial de la conducta. De
hecho, los encuentros azarosos con frecuencia desempeñan un papel en el
moldeamiento del curso de una vida humana. En un encuentro al azar, cada cadena
separada de acontecimientos surge en forma fortuita (1986). La ciencia de la
Psicología no puede predecir la probabilidad de los encuentros azarosos, pero
puede aclarar los factores que influyen en su impacto (1986).
Las ideas de Bandura son mejor conocidas por su énfasis en el proceso
de aprendizaje por medio de la observación o el ejemplo. Bandura señala que la
mayor parte de la conducta humana es prendida al seguir un modelo, en lugar de
ser a través de los procesos de condicionamiento clásico y operante.
Sugiere que la conducta es aprendida a través de la observación ya
sea en forma intencional o accidental. El aprendizaje por observación excede a
la sola imitación: el observador aprende de los errores y los éxitos del modelo.
El aprendizaje por medio de la observación puede explicar las conductas
innovadoras y creativas. Bandura sugiere que los observadores obtienen las
características similares de diferentes respuestas y crean reglas de conducta
que les permiten ir más allá de lo que han visto o escuchado. Por medio de este
tipo de síntesis son capaces de desarrollar patrones nuevos de conducta que
pueden ser muy diferentes de aquellos que han observado en realidad (1974).
La teoría de Bandura sobre el aprendizaje por observación se basa en gran medida en el análisis
experimental de la influencia del modelamiento en la conducta. En un
experimento de modelamiento típico, el sujeto observa a otra persona ejecutar
una conducta o secuencia de conductas. Después, el sujeto es observado para
registrar si la conducta del modelo es imitada o no. La conducta del sujeto es
comparada con la de un grupo control que no observó al modelo para identificar
si existe alguna diferencia significativa.
Bandura sugiere que casi cualquier conducta puede ser aprendida
por un individuo sin la experiencia directa del reforzamiento. No tenemos que
ser reforzados para poner atención a imágenes vívidas o a sonidos fuertes: el
impacto del estímulo en sí mismo llama nuestra atención. Tampoco tenemos que
ser recompensados en forma directa para aprender algo.