| CARTA ABIERTA DE CORAL PELLICER |
| De la documentación que he podido consultar y la información que ha llegado hasta mí acerca de las circunstancias históricas de los españoles que fueron víctimas del Holocausto durante la Segunda Guerra Mundial, quiero decir: A)-.Que un número superior a 10.000 españoles, con la consideración legal de "apátridas", en el año 1941 y siguientes, llegaron mediante la deportación masiva, soportando condiciones infrahumanas, con el previo consentimiento del gobierno de Vichy (Francia), hasta los campos de exterminio del régimen nacionalsocialista alemán, principalmente, hasta el de Mathausen (Austria), donde fueron víctimas de actos de lesa humanidad, que causaron la muerte a un número superior a 7.000 de estos españoles deportados. Siendo este un hecho históricamente riguroso, puesto que existe constancia de los nombres de la víctimas, sus lugares de procedencia, la fecha de su muerte, etc..., en documentación perteneciente a la Federación de Deportados, toda la cual se encuentra entregada en el Archivo Histórico de Salamanca. B)-. Que como reparación económica a estas víctimas del Holocausto, sometidas a trabajos forzosos y otros tratos denigratorios, el Bundestad, mediante ley, ha creado una Fundación a la cual se le ha dotado de fondos que quedan administrados por órganos dependientes de Naciones Unidas, y que ha empezado a terne efecto y vigencia desde agosto pasado. C)-. Que como reparación moral es conocido que en diversos países (Alemania, Italia, Polonía, Francia,...) existen multitud de museos y monumentos recordatorios de cuanto supuso una barbarie y que hoy conocemos como Holocausto, siendo para muchas personas de muchas nacionalidades motivo de su muerte mediante tratos degradantes y que son una alerta colectiva y altamente significativa que han de tener sus ciudadanos para que nunca más se puedan dar circunstancias que lleven a la repetición de hechosd semjantes. Esta reparación sólo ha sido atendida en España por algunas Comunidades Autónomas y Ayuntamientos. Por eso considero que España no debe permanecer al margen de esta valoración histórica y moral, igual que han hecho otros países de su entorno cultural y político, y ha de contribuir con iniciativas conmemorativas de ello para unirse a su total rechazo y prestar reparación moral a las personas españolas que fueron sus víctimas. Por tanto me gustaría solicitar la las instituciones y al Gobierno español que en un lugar significativo y representativo, como nación inequívoca valedora de los Derechos Humanos, se instale un monumento, placa o cualquier signo notorio, conmemorativo de la memoria de los muchos españoles que fueron víctimas del Holocausto y que lucharon hasta su muerte para que las generaciones siguientes nunca más volvieran a ser objeto de un horror que permanece en las conciencias de muchos ciudadanos europeo. Madrid, 23 de enero de 2001 |