Aquí en Ciudad Juárez, donde la matriz de sus mujeres mártires resucita
para hablar a nuestra conciencia comprometida. Aquí, cuando la poesía
- no corrupta ni envilecida- en colectivo escribe un poema
alegremente trsite, a corazón abierto.
Aquí, donde los criminales contrastes son el motor diario.
Aquí, viendo cómo renacen los apatecidos Fénix del amor y de la vida.
Desde aquí, Ciudad Juárez, lugar de la elegía.
Ante la masacre femenina, de lesa humanidad, declaro NO a la violencia,
cualesquiera sean sus formas y maneras, con tu poema y el mío.
Sin olvidarnos de la poesía que los presos y las maquiladoras inventan
todos los días en su permanente viaje por adentro de ellos mismos.
Emma Rueda Ramírez