Montgomery Clift es
el único actor de la generación de la década de los 50 capaz de hacer
sombra y muchas veces superar al mejor actor de todos los tiempos Marlon
Brando.
Fue un actor antihéroe
personificando en sus filmes a los hombres perdedores, inconformistas
y solitarios. Como Brando, Clift utilizaba el método Stanislawsky,
el cual hace que el actor asimile el personaje que interpreta y lo proyecte
de adentro hacia fuera de una manera pasional haciendo creíble el personaje
al que interpreta.
Edward Montgomery Clift,
nace en Omaha el 17 de Octubre de 1920. En el seno de una familia acomodada.
Su padre, era un corredor de bolsa de Wall Street, muy ocupado por lo
que nunca estaba en casa. Su madre asumió la tutela de Monty y sus hermanos.
Montgomery sintió la llamada de la interpretación a la temprana edad
de 13 años, cuando comienza a impartir clases de teatro, a esa edad
debuta en el teatro, a los catorce ya es profesional.
Con 17 años consiguió cierto renombre en Broadway con su actuación en"Dame
Nature". Y pocos años después (1934) triunfa en Broadway con la representación
de "Fly Away Home".
Elia Kazan le descubre
y lo escoge para que interprete la obra de teatro "La piel de nuestros
dientes", Tras ella viene Hollywood en donde entra por la puerta grande
con "Los Ángeles Perdidos", una película de Fred Zinnemann que
habla sobre la ayuda ofrecida por soldados norteamericanos a unos niños
alemanes afectados tras los devastadores bombardeos alfombra realizados
por los aliados sobre la Alemania de Hitler.
Ese mismo año 1948 rueda "Río Rojo" un western de Howard Hawks
protagonizado por John Wayne. Hawks le había visto en la obra
"Me Tocaste" y le ofreció el papel por el que cobró 60.000 dólares con
los que Monty pudo saldar las deudas que tenía y dejar de cobrar el
paro.
En un principio al actor
le asaltaron muchas dudas, ya que no creía que pudiese estar a la altura
de John Wayne y estuvo a punto de rechazar el papel, pero la gente que
le apreciaba y su agente le hicieron cambiar de idea para que realizase
la película. Había aprendido a montar a caballo en una academia militar
en Munich (Alemania), además se entrenó duramente para convertirse en
un auténtico cowboy, desde lanzar el lazo, guiar el ganado o montar
a lomos de su caballo de un salto.
Durante el rodaje (que comenzó
en junio de 1946 en Rain Valley, (Arizona)) las relaciones con Wayne
y Hawks fueron cordiales, pero la realidad era que a Wayne no le caía
bien aquel joven flacucho que venía del teatro. Y Monty les despreciaba
a los dos por sus actitudes machistas y el trato que le daban. Monty
dirá años más tarde: "Nunca me gustó esta película ni la manera en que
actué en ella".