Preparación de una Honda TLR 200 Reflex para Triales de Clásicas

ANTES

Llegó en inmaculado estado gracias al cuidado de Xavi León durante el transporte desde Alemania. El anterior propietario debió de ser muy meticuloso: la moto mostraba multitud de detalles de cuidado incluso sorprendentes, como la presencia de grasa en las roscas de los tornillos. Además, eran evidentes muchos detalles: el "asiento-sofá", la parrilla cromada sobre el guardabarros, y el cromado del escape, palanca de arranque y levas de freno. Pintura original excelente y ni pizca de óxido por ningún sitio. Tal como llegó, la pesé... ¡95,5 kg! Bueno, a lo mejor quitando la batería...

DESPUÉS

... se quedó 85 kg. Es lo que pesó después de la dieta (y liposucción). Unos meses de trabajo pausado y disfrutado, sin prisas y sin chapucear, me permitieron estrenar este verano una auténtica TLR. Después de un par de zonas con ella, decidí inmediatamente vender la 348, porque comprendí que ya nunca volvería a hacer zonas con la Cota, teniendo esta joya en el garaje. El tacto de motor y las suspensiones de la Honda me han permitido, en este medio año, hacer 'casi' todo tipo de zonas y 'casi' nunca he echado de menos la Sherco en las excursiones. Sólo en los escalones, claro.

más detalles

1