
Desde principios de este siglo que ahora languidece los habitantes y viajeros que han pasado por las Hurdes han podido contemplar un fenómeno que en esas tierras se ha bautizado con diversos nombres: "Las luminarias", la luz de Rivera Oveja, lamparil fatal, etc.
Extrañas luces y bolas de fuego que han perseguido a desprevenidos viajeros trazando giros inimaginables en cualquier aparato fabricado por el hombre. En Martilandrán, en Cambroncino, en la Rivera Oveja, en las oscuras y profundas aguas del pantano de Gabriel Galán se han dejado ver estas luces que durante tiempo ancestral han causado el temor de las buenas gentes de las Hurdes.
Estas extrañas apariciones de bolas de fuego han sido recogidas por los cantares populares así por ejemplo en Martilandrán se puede escuchar a los ancianos del lugar cantar:
Fue a primeros de noviembre de 1917. Nicolás Sánchez Martín " Colás "vecino de Cambroncino, hombre cabal y trabajador, atendía su negocio (criaba cerdos y vendía fruta entre otras cosas). Un buen día habiendo realizado una venta de marranos en el mercado de Ahigal, cuando deshacían lo andado (iba acompañado de dos vecinas de Cambroncino: María Iglesias, la Habanera y su hermana Pepa) y a punto de asomar por el puerto,vieron una luz que flotaba sobre el río, las dos mujeres estimaron prudente pernoctar en Rivera Oveja, sin embargo " Colás " siguió monte abajo, con la única compañía de la mula y un machete. Pero, cuando se disponía a cruzar la torrentera, la luz voló a su encuentro, esperándole al otro lado del río." Colás " y la mula salvaron las aguas y, nada más pisar tierra la luz se interpuso en su camino. Al intentar pasar y ser obstaculizado por la misteriosa luz el hombre echó mano de su cuchillo y le gritó " O te apartas o te aparto ". La luz entonces arremetió contra las patas de su caballería y a duras penas entre coces y brincos ganaron la orilla. El hombre quedo muy impresionado y sin aliento y así estuvo durante tres días.
El hecho es que " Colás " un hombre robusto y de excelente salud, y que en aquellos momentos contaba con la edad de treinta y nueve años, se debatió durante nueve días entre la vida y la muerte, falleciendo finalmente al noveno día de su encuentro con la extraña " Luminaria " entre terribles dolores. Su muerte según certificó el galeno que le atendió en sus últimos días, Don Víctor Sánchez Hoyos, se produjo por una pulmonía, aunque la familia del fallecido sostuvo siempre que fue a causa de la impresión que el bueno de " Colás " sufrió al encontrarse con la mortífera luz.
Abundan las narraciones de gente perseguida por estas extrañas luces, en casi cualquier alquería de las Hurdes existe una historia referente al tema. Entre las muchas he elegido la protagonizada por Manuel Guillermo y que tuvo como escenario las postrimerías del pueblo de La Huerta.
Ocurrió en el año 1950, desconozco el mes, cuando el anteriormente mencionado Manuel Guillermo fue perseguido por una esfera con un pico prominente en su parte superior y emitiendo flashazos de una luz tan potente que se filtraba por todos los rincones de los pinos que jalonan el monte de Horcajo. La extraña luz sorteaba uno a uno los recios pinares dirigiéndose hacia el cuerpo de Manuel y lo persiguió durante largo rato. Un vecino de Manuel se lo encontró corriendo ladera abajo y apenas tuvo tiempo de preguntarle. La esfera venía detrás emitiendo un zumbido intenso, a unos dos metros del suelo. Los persiguió hasta un pequeño valle verde bautizado hoy en día como "Peña de la Covella ". Después desapareció misteriosamente quedando en el aire un halo azulado. los dos hombres se quedaron temblorosos intentando explicar lo que acababan de experimentar. Ni los pastos, ni los troncos, ni las ramas de los pinos se habían quemado.
Otro hecho insólito tuvo lugar en fechas mucho más próximas, en la última semana de julio del año 1982. En el pueblo de El Gasco en pleno mediodía y con un calor extremo, casi la práctica totalidad de los vecinos del pueblo se vieron sorprendidos por un sonido que provenía del cielo. Todos empezaron a mirar hacia arriba y allí vieron una figura redonda de unos dos metros de largo y toda blanca. Aquello iba bajando sobre el pueblo y las gentes se asustaron mucho. Un brillo muy suave salía del interior de aquella cosa. No vieron en momento alguno algo que pudiera parecerse a la puerta o ventanillas de un avión. Pasado un tiempo y tras emitir grandes haces de luz que hacían daño a la vista, la extraña luz desapareció a toda velocidad llevándose tras de ella su misterioso ruído parecido a un "bu, bu , bu ".
Muchos pastores se han encontrado por la zona de Cambroncino y Caminomorisco objetos parecidos a una hoja de árbol que iban de un lado a otro y emitían una luz iridiscente.
EL fenómeno ovni en las Hurdes tiene una gran actividad. Desde prácticamente todos los rincones de esta tierra se han visto extrañas luces y lo que parecían humanoides venidos de otros mundos.
En las cercanías del pantano de Gabriel y Galán, en Vegas de Coria, en las cercanías de Arrolobos, etc.
Posiblemente la aparición de las llamadas "Luminarias " y el avistamiento de ovnis en la zona tenga un nexo común. Por otra parte la aparición de seres luminosos que se han dejado ver en las cercanías de algunas alquerías hurdanas casi siempre ha ido acompañada de la visión de luces en el cielo.
1983 Vegas de Coria, un poblado de apenas doscientos habitantes sufre la visita de una famélica figura que tiene aterrorizados a los vecinos del pueblo. El primero en ver a aquel ser fue Nicolás Sánchez Sánchez quien andaba recogiendo una noche una partida de ladrillos y azulejos para la casa de sus padres. Nicolás se afanaba en llevar y traer una pila de estos últimos cuando, a bastante distancia y como bajando de las laderas situadas a su espalda, contempló como una especie de lucero se acercaba. Posteriormente oyó lo que el calificó de " algo parecido a un rechinar de dientes." Al darse la vuelta pudo contemplar a una figura negra, famélica, iba tocada como por un manto o sayo. Posteriormente el mismo ser volvería a ser visto por otros vecinos, organizándose batidas para darle caza. En una de estas batidas concretamente el día 6 de febrero, todo el grupo de vecinos armados fue sorprendido por dos inmensos objetos volantes que prácticamente se abalanzaron sobre ellos. Alguno de los testigos afirmó que
"aquello parecían dos plataformas increíblemente grandes y de forma triangular. Tenían varios focos de luz, concretamente tres, que hicieron que de repente la noche se convirtiera en día". Después de el avistamiento de estos objetos la famélica figura desapareció.
