Instituto de Estudios Salud Natural de Chile. IESN-Chile
http://www.geocities.com/iesnchile
iesnchile@yahoo.com
Consciencia Natural: Una estrategia de salud para toda la vida
Otro Informe del IESN - Diciembre 2001.

El Té Verde. Fitonutrientes para la Salud
Una bebida salutífera
Es una planta que las empresas farmacéuticas no pueden patentarla!!
Luis Valenzuela R.[*]

EXTRACTO
  Todas las hojas de té provienen de la Camellia sinensis, planta de la familia Theaceae, grandes arbustos de Asia cuyo cultivo está muy extendido. Pero las formas de secado y fermentado marcan significativas diferencias y atributos.

   Existen 3 tipos de tés que consumen habitualmente millones de seres humanos: el té negro (black tea), el oolung y el té verde (green tea). Estos 3 tipos de tés difieren básicamente en el secado y en la fermentación. Mientras el té negro se marchita lentamente y se produce fermentalmente, el te oolong es un producto intermedio, en cambio el té verde no se fermenta y para evitarlo el secado se hace rápidamente expuesto bajo la acción del sol, con ello también evita la oxidación y polimerización de los derivados polifenólicos, que serán importantes contributivos para la salud.

   El té verde es más que una bebida, es más que un recurso culinario o aromático. Diversos estudios científicos realizados en los últimos 15 años muestran una diversidad salutífera impresionante, que avala los usos etnobotánicos que registran siglos de aplicaciones. Hasta el momento, todo parece indicar que los fitoquímicos estratégicos son las catequinas contendias en el té verde, polifenoles flavónicos que poseen un altísimo atributo antioxidante.

DESCRIPCION Y CULTIVO
  Camellia Sinensis, el arbusto de China, puede alcanzar una altura máxima de 2,5 a 4,5 metros, y crece en China, en el Tíbet y en Japón. Soporta temperaturas muy frías y puede producir hojas, de 5 centímetros, durante 100 años. En otras partes del mundo han podido también domesticarlo.

  La planta produce hojas coriáceas, brillantes, de color verde oscuro y pequeñas flores blancas y delicadas de unos 2,5 centímetros de diámetro con 5 a 7 pétalos muy similares a los de la flor del jazmín. Éstas producen un fruto parecido a la nuez moscada que contiene de 1 a 3 semillas. Las plantas de té se desarrollan mejor en zonas cálidas y húmedas.

  Los climas más adecuados presentan temperaturas de entre 10 y 30 grados centígrados, una pluviosidad anual de 2.000 a 2.250 mm, y una altitud de 300 a 2.000 metros sobre el nivel del mar. La combinación de altitud y humedad favorece el lento crecimiento deseado; además, la calidad del té es mejor y su sabor más intenso si se cultiva a mayor altitud. Muchos de los tés más famosos del mundo (tés de las tierras altas de Cailán, Weyi de China, los mejores Darjeelings de la India) proceden de arbustos cultivados por encima de los 1.200 metros.

  Hasta finales del siglo XIX, las técnicas utilizadas para el cultivo del té se mantenían fieles a la tradición de tiempos ancestrales. Las semillas se recogían en octubre, germinaban durante los meses de invierno y, al llegar las lluvias primaverales, se transplantaban en hileras.
  Las plantaciones de mayor tamaño se extendían a lo largo de la ladera norte y este de las colinas, donde los arbustos de té se mezclaban con mijo y maíz para aprovechar su sombra. Durante los meses más fríos del invierno, se cubrían con paja para protegerlos de las heladas. Un antiguo proverbio chino dice: "los mejores tés proceden de las montañas altas", lo cual es cierto, pero eso no impidió que los chinos plantaran té en cualquier parte, incluso en las afueras de las ciudades muy pobladas o en lugares aislados e inaccesibles.
  Las plantaciones de té de Japón difieren de las del resto del mundo. Los arbustos se cultivan uno junto a otro en largas hileras, en lugar de separarlos, creando así un paisaje de verdes y ondulantes olas. De la superficie curvada de estas hileras, largas y regulares, se recolectan los brotes y las hojas de té. Las plantaciones se localizan principalmente en las colinas o cerca de ríos, riachuelos y lagos, donde el calor se combina con intensas nieblas y fuertes rocíos. En el hemisferio norte, la cosecha empieza a finales de abril y, una vez las hojas se han recolectado a mano o con unas tijeras automáticas parecidas a las esquiladoras, se transportan hasta los centros de manufactura, donde se someten a diversas fases de elaboración, según el tipo de té. Todos los tés japoneses son verdes.
  La calidad final del producto depende de factores como el clima, el suelo, la altitud, los procesos de recolección y procesamiento, envasado, transporte y almacenamiento.
  En Japón, unas 600.000 familias de agricultores producen aproximadamente 110.231 toneladas de té en 59.305 hectáreas de tierra. La exportación de té de China llegó a más de 225.973 en los primeros años de la década de los noventa. 
Los Polifenoles
  Desde que Albert Szent-Györgyi aislara los primeros en 1930, se han identificado más de 4.000 flavonoides y los científicos piensan que aún quedan muchos más por reconocer. Esas sustancias son responsables de los colores brillantes de la mayoría de frutas y verduras, así como de la sensación de aspereza que provoca el vino en el paladar. Además, ayudan a eliminar el exceso de radicales libres (elementos que dañan las células) y se ha comprobado que impiden la agregación plaquetaria, los que previene la formación de trombos en las arterias.
  Se ha postulado que los polifenoles, flavonoides especiales, tienen una acción potencial antioxidante superior a las vitaminas C y E.
  Los compuestos naturales llamados polifenoles están presentes en frutas, vegetales, hierbas, cereales, legumbres, nueces y en bebidas como vino, cidra, cerveza, te, cocoa y otros.
   Los polifenoles son esenciales en la fisiología de las plantas, para la pigmentación, crecimiento, reproducción y protección contra plagas y son parte integral de la dieta del ser humano. Algunos de los polifenoles dependen de la luz solar, por lo tanto, se encuentran en mayor concentración en las hojas y partes externas de la planta.   Factores como la madurez en que la planta fue cosechada, el procesamiento y el almacenaje pueden influenciar de una manera significativa el contenido de estos nutrientes en los diferentes productos consumidos en la dieta diaria.
   Algunos de los polifenoles que han sido estudiados en la prevención del cáncer son los flavones, isoflavones, flavonoides, catequinas y taninas.
   El contenido de polifenoles varia en las diferentes plantas. En legumbres y cereales se encuentra los flavonoides en mayor cantidad, las frutas contienen más flavones y las nueces son ricas en taninas.
   El té verde, Camellia sinensis es una buena fuente de polifenoles
   A diferencia del té negro, el té verde, que no se deja fermentar después de cosechado y antes del proceso de secado, para que retenga los ingredientes activos polifenolesde la planta.
   El té verde contiene cuatro polifenoles, comúnmente llamados catequinas: epicatequinas, epicatequina gallate, epigallocatequinas y epigalocatequin gallate.
   Las propiedades anti-cáncer, antioxidantes y antimutagénicas son atribuidas a epigalocatequin-gallate (EGCG), mayor polifenol presente en el té verde. Estudios en animales han demostrado las propiedades del té verde en la prevención del cáncer de pulmón, esófago, páncreas, hígado, mama y colon.

Hoy se produce en unos 30 países, pero se consume en todo el mundo, aunque los niveles de consumo varían mucho. El volumen mundial anual es de aproximadamente 2.5 millones de toneladas métricas.

ORIGENES

  En China cuenta la leyenda, que un monje budista (Dharma) que viajó desde la India a China en el año 520 d.C. se quedó dormido mientras meditaba. Al despertarse, enfurecido consigo mismo se cortó los párpados para asegurarse de que no le volviera a suceder. Aquellos párpados cortados cayeron al suelo y de ellos brotó el arbusto del té, con el que se podía hacer una bebida para mantenerse despierto, conocido como símbolo de la eterna vigilancia.

  El té verde (green tea) es una de las bebidas más antiguas del mundo. Se conoce desde el año 2737 a.C. y por centurias permaneció como la bebida de preferencia en los países asiáticos. No fue hasta el siglo 16 que los exploradores europeos y comerciantes popularizaron el té en occidente. El té es la Segunda bebida más consumida mundialmente después del agua. En el pasado, los mercaderes chinos diferenciaban más de 8.000 tipos de té, clasificados según cinco métodos de elaboración, dos grados de calidad en el proceso de manufactura, cuatro grados atendiendo al tamaño y la forma de la hoja y 200 nombres de regiones. Cuando un granjero tenía espacio en su minifundio familiar, lo utilizaba para plantar té.

  La historia de Japón dice que las primeras semillas de té, traídas de China por el monje budista Dengyo Daishi, se plantaron en el año 805 d.C. También se cree que algunas de estas semillas se enviaron al abad de Toga-no-o, en Yamashiro, y ciertas plantas que allí crecieron se trasplantaron a Uji, donde el suelo es particularmente bueno. El té de Uji todavía se considera el mejor del país. Cinco grandes plantaciones que, en la misma época, se trasladaron a Asahi, Kambayashi, Kyogoku, Yamana y Umoji, han llegado hasta nuestros días.

TIPOS DE TES
  El 78% del consumo mundial es té negro, un 2% se conoce como oolung y un 20% ampliandose en detrimento del primero consumen té verde. Todas las hojs de té provienen de la Camellia sinensis, planta de la familia Theaceae, grandes arbustos de Asia cuyo cultivo está muy extendido.

  Todas estas infusiones contienen unas substancias llamadas catequinas y es, precisamente, una de estas substancias la que es capaz de inhibir la proliferación del cáncer. En el té negro, las catequinas se oxidan durante su producción por lo que sus efectos beneficiosos desaparecen. Sin embargo, en el té verde, las catequinas se mantienen intactas y una de ellas, denominada EGCG, es capaz de actuar contra el cáncer, de allí su actual creciente preferencia por los consumidores.

PRODUCCION DEL TE VERDE
  La importancia que se le atribuye al té verde en cuanto a sus propiedades curativas frente al resto de otros tipos de té, reside en su proceso de fabricación. Las hojas no fermentadas al sol contienen un mayor número de polifenoles, componentes químicos naturales que se encuentran en el té verde, en frutas y verduras ( patata y el ajo) y en algunos otros alimentos. En la producción del té negro, la oxidación enzimática de los bioflavonoides, presentes de forma natural, se ve estimulada por el método de procesamiento utilizado (de lo que deriva su color negro/marrón), mientras que en la producción de té verde se emplea un período corto de calentamiento rápido para desactivar las enzimas oxidativas y preservar el contenido de bioflavonoides [1].

Fases:
1) Inmediatamente después de recolectar las hojas se llevan a la fábrica. Se cuecen al vapor par detener el proceso de oxidación de las enzimas y conservar cuantas más catequinas mejor (las catequinas son un subgrupo de los polifenoles). Aquí es donde encontramos la diferencia del té verde con respecto a otros tipos de té. En el caso del té negro, el oolong o el Pu-erh el modo de fermentación varia, ya que las hojas se dejan fermentar al sol, permitiendo la oxidación de las enzimas y reduciendo su contenido en catequinas.
2) Enrollado de las hojas sobre bandejas clientes para reducir el contenido de humedad.
3) Se retuercen las hojas, para adaptar el contendido de agua.
4) Secado y envasado de las hojas del té.

FITONUTRIENTES
  Las hojas de Camellia sinensis contienen varios elementos químicos, incluyendo aminoácidos, taninos, hidratos de carbono, cafeína (teina), iones minerales, cafeína y polifenoles, que aportan al té su color y aroma característicos. Como gran parte de plantas de hojas muy verdes, el té verde también posee diversos nutrientes como vitaminas C, Betacarotenos, Riboflavina, Tiamina, y otros fitonutrientes como ácidos orgánicos, proteinas, clorofila, etc. Asimismo, contienen un 75-80 % de agua que, durante las primeras fases de marchitamiento en el proceso de elaboración, se reduce al 60-70 %. Durante la fase de fermentación (u oxidación) del té negro y Oolong, los flavonoles polifenólicos (catequinas) reaccionan con el oxígeno del aire para dar lugar al color y sabor único de la infusión.

  Gracias a que no se deja fermentar, el té verde después de su secado retiene los polifenoles, que son unas de sus importantes substancias activas más importantes y que son responsables de gran parte de los atributos salutíferos de la planta y de la "neutralización" de la cafeína natural.

  Sin embargo, al parecer los polifenoles son las substancias que han sido más estudiadas por contribuir a protección de la salud humana. Los principales polyphenolees en el té verde son los flavonoides, 4 catequinas en este caso relevantes: epicatequinas, epicatequina galato, epigalocatequina y epigalocatequina-3-0-galato (EGCG).

  La composición en polifenoles del té verde es similar a la de las hojas frescas: flavanolas (catequinas) y ácidos fenólicos. Los estudios científicos realizados hasta el momento ven en esta última substancia EGCG el constituyente más significativo. La epigalocatequina-3-galato (EGCG) ha sido analizada en diversos modelos experimentales que han mostrado sus notables propiedades antiinflamatorias y antioncogénicas.

  Los fitoquímicos confirmados por la Base de Datos de James Duke, PhD, Etnobotánico [2]:

Fitonutrientes presentes en el Te Verde- Camellia sinensis - James A. Duke, PhD, Etnobotánico
Fitonutrientes PPM Fitonutrientes PPM
Alanine (AA) P Leucine (AA) L
Allantoin P Linalol L 6-1.984 Sh 4.000-10.300
Arginine (AA) P Acido linoleico S
Acido Ascórbico L Lutein L
Azufre L 880 Lycopene L
Beta-carotene L 27 - 84 Lysine (AA) L
Beta-sitosterol S Magnesio L 2.200
Caffeine L 3.810 - 93.000 Manganeso L 1.200
Calcio L 327 - 2.456 Niacin L 46 - 76
Carbohidratos L 536.000-590.000 Acido Oleico S
(+)-Catechin L 85-12.700 Acido Palmitico L
Cobre L 20 Phenols L 50.000 - 270.000
Cysteine (AA) L Phosphorus L 3.200 -4.150
Epicatechin L 149-21.250 Proteinas L 172.00-283.000
Epigallocatechin L 862-31.000 Polyphenols L 222.000
Epigallocatechin-3-0-gallate L7.140-8.718 Potasium P 17.600
Eugenol F Quercetin L 10.000
Fibra L 87.000-270.000 Riboflavina L 8-12
Acido Gálico L Rutin L 1.200
Gallocatechin-gallate L 1.880 Acido Salicylic L
Geraniol L 2-2.546 Serine (AA) L
Glutamine L Sodium L 300 - 500
Glycine (AA) L Tannins L 33.800 - 270.000
Histidine (AA) L Theanine L 5.000 - 13.500; S; Sh
Inositol L Theobromine L 500 - 1.100
Isoquercitrin L Theophyline L 2 - 4
Hierro L 189 - 1.500 Threonine (AA) L
Kaempferol L Thiamin L 1-4
Acido Láurico S Thymol L
L-gallocatechin L 25.974 Valine (AA) L
L-gallocatechin-gallate L 79.920 Zinc L 30
F: Fruta - H: Paja - L: Hoja - P: Planta - S: Semilla - Sh: retoño - (AA): Aminoácidos - PPM: Partes de la substancia por millón de la planta fresca

LOS POLIFENOLES DEL TE VERDE
  Un estudio sobre las propiedades del té verde fue presentado por investigadores de la Universidad de Kansas en la reunión de la American Chemical Society, celebrada en Las Vegas en Sep/1997. Este estudio cuantificó la cualidad antioxidante de los polifenoles tipo EGCG de las hojas verdes, concluyendo lo que se había estado sosteniendo acerca de los atributos de esta planta:

- La capacidad antioxidante de los EGCG es hasta 100 veces que la Vitamina C.
- La capacidad antioxidante de los EGCG es hasta 20 veces que la Vitamina E. Algunos promotores, como "Green Tea Plus", han sostenido que la EGCG es alrededor de 200 veces mas poderoza que la Vitamina E en neutralizar los pro-oxidantes y los radicales libres que atacan los lípidos en el cerebro, in vitro. Y se muestra 20 veces en reducir la formación de peroxidos en la manteca por el Método de Oxígeno Activo (MOA), in vitro.
- La capacidad antioxidante de los EGCG es hasta 2 veces que la capacidad antioxidante del resveratrol contenido en el vino tinto.

UNA TAZA DE TE VERDE Y LA SALUD
Uso etnobotánico
  Algunos de los principales usos etnobotánicos conferidos a la alfalfa por el Dr. Duke [2] son: analgésico, antídoto, astringente, cáncer, carminativo, dearrea, conjuntivitis, debilidad, demulgente (emoliente), digestivo, disentería, diurético, dolores de cabeza, epilepsia, erupciones, estimulante del SNC, estomacal, fiebre, expectorante, hemorragia, intelecto, lactógogo, malaria, mordida de perro, nervino, pulmón, refrigerante, sudorífico, toxemia, tumor cerebral, viruela.

Uso internacional

  A continuación un resumen de las cualidades salutíferas que se registra en el uso actual:


Migraña y fatiga mental.    El té verde contiene -entre otros compuestos- bases xánticas, principalmente cafeína natural que actúa como estimulante del sistema nervioso, inhibiendo el sueño y reduciendo la sensación de fatiga. Se prescribe para contrarrestar la migraña, la somnolencia y la fatiga mental.

Broncodilatador
.
   Por otra parte, la teofilina (y en menor medida la cafeína) es un conocido broncodilatador prescrito para relajar el músculo liso de los conductos bronquiales en el tratamiento del broncoespasmo bronquial, en la bronquitis y en el enfisema.

Diurético y vasodilatador.    Otra metilxantina que se encuentra en el té es la teobromina. Esta actúa como diurético, vasodilatador, estimulante cardíaco y relajante de la musculatura lisa. El té verde ayuda a controlar la presión sanguínea. Inhibe a la enzima ACE (ECA) responsable de provocar que los músculos que rodean las arterias se estrechen y la tensión arterial aumente. Aparte de los catecoles presentes en el Té Verde encontramos la EGCG (epigallo catequina-3-gálico), principal responsable de la acción vasodilatadora; al parecer tal mecanismo de acción es eestrógenosimil, al punto que los catecoles del Té Verde están indicados en la falta de estrógenos postmenopaúsicos.

Absorción de la Vitamina C
.
  
El té verde posee además una serie de compuestos llamados flavonoides -también conocidos como Vitamina P (quercetol, kenferol, miricetol). Estos compuestos son esenciales en la absorción y metabolismo del ácido ascórbico (Vitamina C) y aumentan la resistencia capilar (acción vasoprotectora). Estos compuestos se pierden de manera significativa durante el proceso de elaboración del té negro (recordar fermentanción). El agregado de leche a la infusión no afecta la normal absorción de los flavonoides.

Colesterol/Antiagregante/Aterosclerosis.    Regula los niveles de colesterol, ayudando al cuerpo a absorber menos grasa y excretar más. Actúa sobre el metabolismo del hígado, ayudándole a disolver el exceso de grasas que ingerimos en nuestra dieta diaria.
  Experimentos in vitro sugieren que el consumo regular de té verde disminuye los niveles de colesterol LDL. Los numerosos estudios experimentales llevado a cabo con esta planta, han confirmado la alta eficacia del té verde al disminuir la concentración plasmática del LDL, así como de los triglicéridos. Además su potente acción antioxidante evita la oxidación del LDL en las arterias, causa principal de la formación de las placas arterioescleróticas. El Té Verde impide la agregación paquetaria, disminuyendo de esta forma el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares. La efectividad del té verde ha sido comparado con la reducción de la agregación plaquetaria que aporta el el Ginkgo biloba e incluso la aspirina.   Evita la formación coágulos en la sangre, inhibe una sustancia liberada por las plaquetas "tromboxano", que provoca que las plaquetas se unan formando bloques (trombos).
Bases de las acciones del Té verde reconocidas por la Sociedad Española de Fitoterapia (SEF) y por la Asociación Española de Médicos Naturistas (AEMN):
  Las bases xánticas, sobre todo la cafeína, le confieren propiedades estimulantes del sistema nervioso (facilitan la actividad cortical, inhiben el sueño, reducen la sensación de fatiga) y cardiorrespiratorio (estimulan los centros respiratorios y vasomotores bulbares). La teofilina, y en menor medida la cafeína, presentan una acción inotrópica positiva, aumentan la frecuencia y gasto cardíaco y coronario. La teofilina y teobromina inducen una relajación de la musculatura lisa, especialmente a nivel bronquial, ureteral y de las vías biliares. Estimulan la contracción muscular y son diuréticas.
  Los flavonoides y proantocianidoles son responsables de su acción vitamínica P: venotónica, vasoprotectora.
  Los taninos son astringentes.
  Además es ligeramente hipolipemiante y antiagregante plaquetario.
Usos recomendados por la SEF y la AEMN:
- Infusión: una cucharada de postre por taza, infundir 10 minutos.

- Extracto fluido (1:1): 25-50 gotas/dosis. Una a tres veces al día.
- Extracto seco (3:1): 50-100 mg al día, preferiblemente por la mañana.
- Uso tópico: Geles o cremas con extracto seco o glicólico.
  El último trabajo sobre las bondades de esta bebida se ha publicado recientemente en Archives of Internal Medicine y ha confirmado en humanos un hecho que ya se ha observado en ratones: beber té de forma habitual ayuda a prevenir la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias y formación de depósitos de lípidos en sus paredes), uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Los encargados del ensayo, científicos del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Universidad de Rotterdam, Holanda, reclutaron a los participantes del Rotterdam Study, un trabajo epidemiológico que cuenta con 7.983 habitantes de esta ciudad holandesa.
  Todos ellos fueron entrevistados en sus hogares por un experto en nutrición, que les hizo preguntas referentes a sus hábitos alimenticios, estilo de vida, historial médico y que registró otros parámetros como la edad, el índice de masa corporal, el consumo de tabaco y alcohol y la práctica de ejercicio físico. Según sus respuestas en lo referente al consumo de té, los participantes fueron clasificados en cuatro categorías (desde los que no lo probaban hasta los que tomaban más de cuatro tazas diarias).
  Además, los participantes acudieron regularmente al centro donde se estaba elaborando el ensayo para someterse a un chequeo médico y recibir asesoramiento dietético. Al cabo de los dos años de seguimiento, los autores observaron que los individuos con aterosclerosis severa eran los que tomaban menos cantidad de té. De hecho, los que consumían una o dos tazas al día tenían un 46% menos de posibilidades de que se formaran depósitos de grasa en sus arterias. Además, el beneficio del té resultó ser acumulativo, es decir, en los que tomaban cuatro tazas diarias, el riesgo de aterosclerosis descendía un 69%.
  Finalmente, los científicos observaron que las mujeres resultaron ser las más favorecidas por el té. Por otra parte, acompañar esta bebida con azúcar, limón, leche o miel no afectaba a las cualidades protectoras del té sobre las arterias. Según los investigadores holandeses, las sustancias responsables de que el té prevenga la aterosclerosis son los flavonoides. Estos elementos químicos vegetales impiden la oxidación de los lípidos en las arterias y la formación de placas que pueden obstruir el flujo sanguíneo. Debido a este extraordinario efecto antioxidante, los flavonoides se han convertido en los grandes protagonistas de las investigaciones acerca de la repercusión de determinados alimentos en la salud.

Astringente.
   Contiene taninos, con propiedades astringentes. Esto permite indicar té verde en casos de diarrea, de la misma manera en que se indica el consumo de té negro.

Antitóxico.
   El té verde contiene además sustancias que podrían proteger contra toxinas que poseen efectos carcinogénicos como la aflatoxina y la salmonella typhimurium.

Anti-bacterial/Anti-caries.
   Se ha demostrado también cierto grado de protección contra las bacterias que causan las caries dentales. La actividad de los bioflavonoides y a su contenido de fluoruro produce una importante disminución de la placa bacteriana, lo que justifica la utilización de extractos de té verde en la elaboración de pastas dentífricas. Estudios realizados con niños en Japón demuestran que los efectos antibacterianos son más fuertes en el té verde, seguido del pu-erh, el té negro y por último el oolong.

Anti-úlceras.
   Acción de protección anti-úlceras en el estómago, disminuye el riesgo de gastritis crónica y de cáncer de estómago (previene la úlcera y la gastritis, pero las agrava una vez instaladas por su contenido de taninos y cafeína).

Diabetes.
   Ayuda en el control de la diabetes. Los polifenoles del té verde inhiben la amilasa (enzima que permite que la glucosa sea ingerida por la célula). .

Antiaging/Antioxidante.
   Tal efecto se debe a la acción de los catecoles, compuesto químico derivado polifenólico que como poderoso antioxidante ayuda a conseguir una mejora general del organismo, gracias a una capacidad notoria como neutralizador de radicales libres y otras moléculas oxidantes. Por ello, ayuda a retrasar el natutral desgaste del proceso de envejecimiento. Contiene además Vitaminas E y C.

Hipotensor.
   Como las catequinas del Té Verde actúan como ACE inhibidor natural (enzima responsable del aumento de la tensión), permitiendo por tanto un eficaz control sobre la tensión arterial.
Un estudio de principios de 2001, realizado por investigadores del Instituto de Salud Pública y Medio Ambiente de Bilthoven, Holanda y publicado en el American Journal of Clinical Nutrition , muestra que el consumo de determinados productos como el té verde , las manzanas, incluso el chocolate pueden prevenir el riesgo de mortalidad por trastornos isquémicos.
El consumo de catequina, principal compuesto de estos productos, es beneficioso para la reducción de los trastornos isquémicos (estrechamientos de las arterias que produce una reducción de la cantidad de sangre y oxígeno que llega al corazón). La catequina pertenece a la familia de los flavonoides, un antioxidante que también son beneficiosos para reducir el riesgo de enfermedades del pulmón y ciertos tipos de cáncer.
La finalidad del estudio era demostrar la conexión entre el consumo de catequina y la disminución de los trastornos isquémicos. Para ello, se siguieron las evoluciones de 806 ancianos con edades comprendidas entre los 65 y los 84 años desde 1985. Los resultados mostraron que los ancianos que consumían en mayor cantidad estos productos, tenían un 51% menos de probabilidad de muerte por trastorno isquémico que los que consumían una menor cantidad.
El promedio de consumo de catequina durante el estudio era de 72 miligramos, que pueden ser obtenidos comiendo cuatro manzanas por día o bebiendo dos tazas de té con una pequeña porción de chocolate.
Los investigadores también señalaron que estos datos pueden ayudar a trabajar en la prevención de las enfermedades del corazón, actuando sobre las células dañadas con el colesterol LDL o reciclando antioxidantes parecidos a la vitamina E.

Sobrepeso
.    El Té Verde puede ser de gran ayuda para aquellas personas con sobrepeso que están en tratamiento adelgazante. El consumo diario de este producto, intensifica el gasto energético del organismo, ayudando a eliminar más facilmente los depósitos de grasa con menos esfuerzo. El efecto obtenido por la combinación de la cafeína junto a los flavonoides accionan el funcionamiento de su neurotransmisor (norapinefrina), el cual regula la velocidad de los procesos metabólicos..

Sistema inmunitario.
   Refuerza el sistema inmunitario protegiéndolo contra los oxidantes y los radicales libres que debilitan al sistema de defensa natural del cuerpo. Los polifenoles contenidos en el té verde incrementan el porcentaje de los linfocitos T-promotores y hacen disminuir los linfocitos T-supresores, al contrario de ciertos retrovirus que disminuyen los linfocitos T-promotores e incrementan los linfocitos T-supresores.

Piel.
  
De hecho, son antioxidantes naturales capaces de actuar contra las inflamaciones cutáneas. Los investigadores han demostrado la eficacia del té verde en problemas de piel como el entema, el edema, o afecciones comunes, avisos todos ellos de cáncer de piel. El efecto beneficioso se consigue con la aplicación tópica de las catequinas que, como se ha demostrado en ratones, podrían evitar la aparición de tumores. También se ha comprobado su efecto protector contra la radiación de los rayos UVA.

El cáncer.
  Se sospechó por primera vez de los efectos positivos del consumo del té verde cuando los estudios epidemiológicos (es decir, las valoraciones de la incidencia relativa de una enfermedad importante entre grupos determinados de personas) revelaron su fuerte relación con una reducción del riesgo de cáncer en general y de cáncer de estómago en particular [3].
Un trabajo realizado posteriormente indicó que las catequinas resultaban ser el compuesto más activo de todos los presentes en el té verde a la hora de inhibir tanto la carcinogénesis como el crecimiento del tumor [4].
2 Suplementos dietarios que contienen Té Verde - Vademecum SEF & AEMN
Suplemento alimentario: AQUANORM
Empresa Naturista: PRONAV

Composición: Anana (100mg), Diente de león (70mg), Ortosilon (15mg), Fucus (35mg), Té verde (15mg), Centella asiática (70mg), Mirtulo (35mg), Equinacea (20mg), Vitaminas C (45mg), E (10mg), Yoduro de potasio (39,3mg).
Acción: Favorece la eliminación de líquidos y grasas del tejido cutáneo. Reduce la tendencia a retener líquidos y favorece la limpieza del tejido conectivo. 

Contraindicaciones: No presenta contraindicación.

Presentación: Pote de 45 tabletas de 700 mg. 

Cuota dietética: Se recomienda tomar de 2 a 3 tabletas al día. 
Suplemento alimentario: VEGEGRIP
Empresa Naturista: NUTRIOPS

Composición: Acerola (500mg), Té verde (500mg), Olivo (250mg), Propolis (200mg), Flavonoides cítricos (100mg), Reishi (100mg), Equinacea (100mg), Pepa de uva (50mg), Vitamina E (20mg). Exipientes: maltodextrina de maiz fructosa.
Acción: Complementp dietético que aporta ingredientes flavónicos y vitaminas naturales de acción antioxidante y adaptógena que pueden ser de ayuda en estados gripales, estrés, agotamiento, etc.. 

Presentación: Cajita con 7 sobres de 10 gr.

Cuota dietaria: Un sobre al día, preferiblemente con el desayuno, durante 7 dáas.
Las catequinas y otros bioflavonoides exhibieron una acción antioxidante similar a la vitamina C y a la vitamina E, las cuales también han demostrado reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer cuando se toman como suplementos o en grandes proporciones de forma natural en la dieta [5,6]. Se cree que la formación de radicales libres altamente reactivos, la cual se ve suprimida por los antioxidantes, juega un papel importante en el daño del ADN que puede llevar al desarrollo del cáncer [7].
Otro de los primeros trabajos relativos a las bondades del té verde fue realizado en algo más de 2 años de estudios (Oct/90-Ene/93) con un grupo de 902 pacientes con diagnóstico de cáncer esofágico, cuya edades flucuaban entre 30 y 74 años y otro de 1.552 sujetos sanos voluntarios, pero con historial de cáncer en sus familias, consumidores de alcohol y fumadores. El estudio fue realizado por el Dr. Yu Tang Gao y colaboradores de la Shangai Cancer Institute y por el grupo conducido por Joseph K. McLaughlin, PhD del National Cancer Institute en Bethesda, Maryland, EE.UU. El estudio concluyó que que aquellos que mejoraban sus hábitos de vida (refrenando sus consumos de alcohol y tabaco) y agregaban a su dieta de té verde lograban reducir el riesgo de cáncer esofágico hasta en un 57% en los hombre y un 60% en las mujeres.
Más recientemente, científicos de la Universidad de Toledo, Ohio, EE.UU. han mostrado que los polifenoles del té verde, como el epigalocatecol-3-galato, el epigalocatecol, y el epicatecol-3-galato inhiben la actividad de la urokinasa [8].
Los cánceres dependen para su progresión de la invasión de células vivas por parte de las enzimas proteolíticas, entre las que se incluye la uroquiinasa. Los agentes que inhiben la actividad de la urokinasa pueden reducir el tamaño del tumor e incluso inducir su remisión. La mayoría de los inhibidores de la urokinasa son ya sea altos en potencia o altos en toxicidad, pero los polifenoles del té verde, los epigalocatecol-3-galatos, pueden unirse a la urokinasa y tienen una baja toxicidad. Aunque es más débil que el Amiloride, otro inhibidor de la urokinasa, el té verde se tolera en grandes dosis. La dosis diaria máxima de Amiloride es de 20 mg, mientras que una sola taza de infusión de té verde contiene hasta 150 mg de epigalocatecol-3-galato [9].
Así,  el 5-07-97, dio la vuelta al mundo, la noticia publicada por Nature del estudio del grupo de científicos de la Facultad de Medicina de Ohio, EE.UU. que había comprobado (experimentos realizados en ratones) por primera vez la hipótesis que ciertas propiedades del Té Verde que podían reducir los tumores de mama y próstata. El estudio fue conducido por el Dr. Jerzy Jankun.
  Para poder invadir las células del cuerpo humano y provocar una metástasis, el cáncer depende de varias enzimas. Una de ellas es la urokinasa. El Dr. J. Jankun y su grupo combrobaron que la catequina EGCG que contiene el té verde es capaz de inhibir el funcionamiento de la uroquinasa y frenar así la proliferación de los tumores cancerígenos.
  La gran ventaja de esta catequina es que no provoca efectos tóxicos o adversos en el organismo humano. En el pasado se han descubierto otros inhibidores de la uroquinasa, comúnmente elevada en pacientes con cáncer, como por ejemplo la amilorida, pero esta substancia sobre dosis de 20 mg/dia produce efectos nocivos. Sin embargo, sola una taza de té verde contiene 150 mg de la catequina EGCG.
  Por otra parte, un trabajo más reciente, también publicado por Nature y realizado por científicos del Karolinska Institute, de Estocolmo, Suecia, comprobó (también en ratones) que las catequinas ralentizan la angiogénesis, el proceso por el que el tumor genera nuevos vasos sanguíneos para nutrirse y crecer.
  En otra dirección, un estudio de 1999, extracto mencionado por la Office of Dietary Suplements, EE.UU., reconoce la adicional capacidad de los polifenoles contenidos en el té verde (consumo moderado: 4 tazas) que junto con la vitamina C pueden ayudar a reducir la formación en el cuerpo de compuestos N-nitrosos, lo cual puede reducir el riesgo de ciertas formas de cáncer, como el cáncer gástrico, del esófago, nasofaríngeo y de vejiga. [10]
  De hecho, la población japonesa, cuyos habitantes llegan a tomar hasta 6 tazas de té verde al día, estos cánceres tienen una insidencia casi insignificante. Incluso se ha especulado con la idea de que las catequinas también protejan contra el carcinoma pulmonar. Los que suscriben esta hipótesis se apoyan en un dato: Japón tiene una de las tasas más altas de fumadores y, sin embargo, su incidencia de cáncer de pulmón es una de las más bajas del mundo desarrollado.
  ¿Que dirá mañana la Cámara Farmacéutica, que una taza de o una cápsula de té verde de un costo no mayor a $50 (<1ccUS$) puede parar el cáncer?

ALGO DE CAFEINA, PERO COMPENSADA
  El aroma del té es sumamente complejo. Hasta la fecha se han identificado más de 550 sustancias químicas, incluyendo hidratos de carbono, alcoholes y ácidos. La mayoría se forman durante el proceso de elaboración y cada una aporta sus propiedades al sabor del té a través del sentido del olfato de la persona que lo bebe. Sin embargo, el sabor se debe principalmente a los diferentes compuestos polifenólicos (conocidos popularmente pero de manera incorrecta como taninos) modificados por la theine, alkaloide esencialmente idéntica a la cafeína, como asimismo su aroma proviene básicamente de un aceite esencial llamado theol. También los taninos (quimones) le confieren al té tradicional, su cuerpo, color y acritud.

  La cafeína es uno de los componentes del té negro, cuyo contenido según la especie puede alcanzar hasta el 4%, actúa como estimulante suave que aumenta la actividad gástrica y es ligeramente diurética. Todos los tipos de té contienen cafeína, pero en diferentes proporciones. El té verde tiene menos que todos. El té verde tiene menos que el Oolong, y éste menos que el negro. Por tanto, los que quieran reducir el consumo de cafeína deberían optar por las infusiones más claras y ligeras de tés Oolong o verdes.

  Cabe notar que el cuerpo absorbe rápidamente la cafeína del café, lo que provoca un incremento inmediato de la circulación sanguínea y la actividad cardiovascular. En cambio, se postula que los polifenoles del té verde ralentizan el ritmo de absorción de la cafeíma. Los efectos de la cafeína se notan más lentamente, pero son más duraderos, por lo que el té verde es mucho más revitalizante que el café.

EPILOGO
  El té verde, será tal vez uno de los grandes aliados estratégicos que deberemos contar los naturistas en el siglo XXI. Los fitonutrientes que contiene y los innumerables atributos del té verde lo hacen meritorio de ser calificado como planta superior, un alimento o planta estratégica para la salud humana.

  Luego de preparar esta monografia no nos cabe mas que solo maravillarnos de las reservas que nos deparan las plantas, árboles, arbustos o hierbas que existen en este planeta. Es tan grande el potencial que tiene el té verde que debemos estar alerta para que su producción y elaboración no se farmacopolice, y se desvie hacia preparados farmacéuticos sintéticos estandarizados que nada tendrán que ver con el té verde.
Referencias:
[*] Ingeniero y Herbalista. Director del Instituto Estudios Salud Natural de Chile. Fundador del Programa Agro-Ecológico y de Desarrollo Humano, Granja Homa de Limache, Chile. Fundador de CENIUS-Chile, Centros EcoNaturistas Integrales de Chile. Miembro de MACH, Movimiento Agro Ecológico de Chile. Miembro de la Asociación Salud Natural de Chile.
[1] Harold N. Graham, PhD. Presentado en el Primer Simposio Internacional sobre los Efectos Fisiológicos y Farmacológicos de la Camellia sinensis (Té), 4-6 marzo de 1991. American Foundation, New York City. Preventive Medicine 21, 334-350 (1992).
[2] El Etnobotánico James Duke, PhD, durante 30 años preparó una de las más poderosas bases de datos etnobotánicas, hoy a libre disposición por el Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA.). "Cheminal and their Biological Activities in: Camellia sinensis (L.), Tea"
Agricultural Research Service. Dr. Duke's Phytochemical and Etnobotanical Databases.
[3] I. Oguni et al, Jap. J. Nutr. 47, 31 (1989).
[4] Hasan Mukhtar, Zhi Y. Wang, Santosh K. Katiyar y Rajesh Agarwal-Departamento de Dermatología: Centro de Investigación de Enfermedades de la piel, Hospitales Universitarios de Cleveland, Case Western Reserve University, y Departamento del Centro Médico de Asuntos de los Veteranos, Cleveland Ohio 4411106; Preventive Medicine 21, 351-360 (1992).
[5] P. Knekt et al, Am. J. Clin. Nutr, 53 283-286 (1991).
[6] G. W. Comstock et al, Am. J. Clin. Nutr, 53 260-264 (1991).
[7] B.N. Ames, J. Am. Med. Assoc. 273, (14) 1077-1079 (1995).
[8] Universidad de Toledo, Ohio. Nature, 5 de junio de 1997, página 5.
[9] Onlooker, The Pharmaceutical Journal 259, 274.
[10] ODS/NIH, USA. "Annual Bibliography of Significant Advances in Supplement Research, 1999".
Documentación adicional:
http://www.gymhome.com/news/noticias/nutricion/text_te2.htm
http://www.bestmall.com/greenteaplus/polyphenols_catechin.html
http://www.geocities.com/tenisoat/catequina.htm
Vademecum propiciado por la Sociedad Española de Fitoterapia y la Asociación Española de Médicos Naturistas: http://www.fitoterapia.net
Donde obtener Alimentos Vegetarianos,
Naturales y Nutricionales?

GRANJA HOMA & CENIUS / Fono: 056 032 236161
Condell 1263 Valparaíso - Chile y en Serrano 198 Limache - Chile

ceniuschile@netscape.net
Home

1