El español de Perú
Fonología

Hasta la primera mitad del siglo XX la costa y la selva eran yeístas pero ciudades de la sierra como Cuzco y Arequipa se jactaban de no serlo. Hoy por influjo limeño, casi todo el país lo es.

Es corriente oír debilitamiento o anulación de /y/ intervocálica como en /kuchío:/ cuchillo y /ó:e:/¡oye! en la dicción de la costa, sobre todo norte y en la de las masas de la capital.

La s es, en Lima y en la costa, una suave dental predorsal /s/, casi silente. En el habla espontánea se le aspira, ante consonante (excepto alguna voz o giro no como ocurre en casi todas las costas del resto del continente, ante vocal o pausa) Tal aspiración puede transformarse velar /x/ sobre todo frente a /k/:(los fósforos:,/loh-fóhforos/; vamos a Pisco o Nazca: /bámos a píhko o náxka/). La s de la sierra fue más bien apical /S/, menos tensa que la mejicana, y en algunos casos similar a la española; hoy por hoy se va pareciendo a la limeña..

La j o g (ante e, i) es pospalatal /x/ como la mejicana o argentina, o más suave (ámbito juvenil). Velar /x/ sólamente cuando se declara con énfasis. Entre los serranos es frecuente aplicar este último fonema en el lugar de las implosivas /k/ o /g/:el acto, /el áxto/,magdalena, /maxdaléna/.

La n final de sílaba es velar /h/ tanto en la costa como el interior:(mis hijos son los que sufren:/mis íxoh soh lox ke súfreh/).A diferencia de la zona del Caribe no hay nasalización de la vocal que la precede. La velarización de la nasal se da también cuando es bilabial (también: tahbiéh). Este fenómeno se da no sólo con nasales y sibilantes sino con todo tipo de consonantes implosivas: captar: /kaktár/, observar /ogserbár/.

La b, d y g intervocálicas tienden a desaparecer: /estáa/ estaba, /tóo/ todo, /awahta/ aguanta, su elisión va a veces acompañada de alargamiento vocálico: /kahsa:o/, cansado; ocurre peculiarmente entre los más jóvenes de la capital, y lo último parece tener su origen en individuos de la clase económica alta. En la sierra y región amazónica se mantienen, más o menos, firmes, como oclusivas.Por otra parte, la /d/ final que normalmente se elide últimamente es reforzada por muchos en Lima: verdad, /berdád/,libertad, /libertát/.

La fricatización de r y rr mediana o fuertemente es uno de los dos principales estigmas del hablante andino. En Lima es sinónimo de rusticidad o"estar recién bajado del cerro" . Dentro de esta asibilación se da un sonido sordo para la vibrante simple /r/ y otro sonoro a la múltiple /rr/. Los limeños genuinos, sobre todo las mujeres, las pronuncian claro, (procurando éstas que la vibrante final se torne múltiple), frente a la tendencia elitiva y al cambio fricativo-sonoro de las clases populares.

Los maleantes tienden a despojar a la "ch" de su oclusión y convertirla en fricativa: /te méto ku:shíu:/

En el habla andina y de la selva las consonantes iniciales son normalmente más tensas que las que se producen en la costa, y dentro del habla selvática las consonantes /p/ /t/ /k/ se pronuncian con cierta aspiración. En el mismo Oriente y la clase popular costeña (hijos de los migrantes) son frecuentes las sonorizaciones: ¡afuera! /abwéra/, ¡pasajes! /paSá:giS/.

Las vocales son de timbre cerrado. Lima las pronuncia todas (aunque de forma no muy marcada por influjo del sociolecto andino), el debilitamiento se da en la sierra. Si no están acentuadas, son breves y ocurre, como en Méjico, más cuando están en contacto con /s/ y /k/.Además está la confusión vocálica e-i, o-u, (junto con las rr asibiladas principal característica andina) mayormente en sílaba tónica: una y media, /óna i mídja/, he salido: /e salédo/ (en la costa, por parte de los alimeñados se da a veces sólo una disminución o aumento de intensidad de dichos pares de vocales) y el desplazamiento de hiatos y creación de diptongos o viceversa: tráeme éso /trájme eso/, me peleé ayer, /me peljé ayér/ (generalizado en la costa); fuistes al teatro, /fwístes al tjátro/, te va dar diarrea, /ti ba dar déarréa/. Asímismo desplazamientos del acento: /el chofér/, /el bébe/. Los padres de la actual generación de limeños decían y dicen aún /áSér/, /árróS/, /Sabádo/, /paxáro/.

La enunciación. En Lima actualmente se distingue, más que en otro sitio, la juvenil de la del adulto, la primera es una adaptación de la de los otrora entes marginales, el negro y el cholo. Se tiende cada vez más a generalizar el gangueo propio del aparato fonador del inmigrante y emitir doblemente la vocal de cada sílaba (antes común al hampa). Las jóvenes (y algunos chicos) de clase económica alta hablan rápido y con cierta resonancia gutural ("como haciendo gárgaras") En el habla no amanerada se es, más bien, monocorde y de una absoluta brevedad (debido al poco vigor con que se dicen las vocales). En los pueblos de la sierra siempre se oirá un hablar paroxítono y "con llanto", y en la selva ligeramente en un tono más alto.

Morfología

Con algunas diferencias es parecida a la del español de Méjico.

Pronombres de la segunda persona plural. En el español del Perú, como en toda América, no hay vosotros sino ustedes , no hay os sino se (el uso esporádico de vuestro por su se restringe a dictados 'solemnes' o afectada cortesía).

Igual que en Méjico, fue tempranamente preferido ante vos. Mucho menor que en Bolivia o Ecuador, queda resquicio de éste, únicamente en el uso pronominal en gente mayor y rural del norte y en el pretérito de la segunda persona singular, al que se suele añadir -s. Por ejemplo: cantastes. .

La ambiguidad del pronombre se . En el habla popular, para indicar la pluralidad de se se añade -s a los pronombres de objeto directo lo, la . Por ejemplo: Se los dije en vez de Se lo dije (esp. peninsular)

Adverbalización de los adjetivos. Por ejemplo:

Trata suave (bonito).

Huele feo (mal).

Significado de "no más"

Aparte de los usos americanos de cortesía o refuerzo semántico, es un imperativo verbal, un sufijo enfático de tono amenazante:

Cuidadito no más.

Hazme algo no más.

Usos de "hasta"

En el norte cierran hasta las doce significa que todavía no han cerrado y que cerrarán a partir de las doce. En cambio en el resto de la costa implica que permanecerá cerrado hasta las doce, y después de esa hora abrirán

Uso del adverbio al lado del superlativo:

Bien riquísimo

Uso distinto del verbo "querer" en la primera pers. del plural del presente de subjuntivo: Querrámoslo o no.

Algunos sustantivos cambian su género. Por ejemplo:

el vuelto vs. la vuelta (cast. peninsular)

Se añade -a a las palabras femeninas que originalmente no muestran su género. Por ejemplo:

la directora vs. la director (castellano de España)

la jueza vs. la juez (castellano de España)

Vacilación de las formas normalmente plurales:

la tijera vs. las tijeras

Uso muy extendido de diminutivos en ito / ita, incluso en adverbios, a veces en tono despectivo :

todititos, hace airecito, ahicito, acacito , apenitas , vente ahorita.

Uso de antiguos diminutivos en illo / illa, como incrementadoe de léxico:

Planilla, raspadilla, tinterillo; pero: chiquilla, cohetecillo.

En algunas zonas de la sierra se prefiere el diminutivo acho/ acha:

Mi papacho, mi casacha.

Uso aún mayor de aumentativos en azo / aza en superlativos absolutos sin la compañía de adverbios sobre todo en jerga juvenil:

Estoy cansadaza, él es mi amigazo, es una locaza, es antiguazo. Estuve asadaza, fue normalazo..

El final en -ón

Puede darse con valor intensivo: cachetadón, patadón, las más veces con especial matiz despectivo en derivados verbales. mirón, sobón, mandón,, tragón, etc. Otras veces -ón y -azo se duplican : zonzonazo; por el contrario también es una ponderación y ha substituído a -oide. Por ejemplo: blancón, "persona que tiende a blanca", idiotón, "medio idiota", así también tristón.

El final en -oso .

Sufijo más común como formador de nombres y adjetivos despectivos o descriptivos: baboso, borrachoso, brilloso, carachoso, blanquiñoso.

Sufijos de -ada e -ida .

1. Se suele añadir a un sustantivo, sin cambiar la significación : hinchada.

2. Como valor colectivo y abundancial, especialmente en referencia a la comida. pollada, gatada, cebichada, frejolada.

3. Sufijo despectivo. Por ejemplo: huevada (tontería), burrada (ídem), cochinada.

4. Se da sobre todo por derivación post-verbal : mirada, revisada, remecida, amanecida.

El sufijo -era

Con matiz colectivo; sino, formador de abstractos: trompeadera, borrachera, sonadera, jaladera, rajadera; zoncera.

Sufijo -ería

Por derivación adjetival con igual sentido colectivo que -ada y -era: calatería, guachafería, sinvergüencería

Sufijo -na

Expletivo de origen quechua: pacana, cacana.

Sufijo -(i)ento

Mayormente tiene el sentido de sucio: carachiento, lisuriento

Sintaxis

El español del Perú, que es ante todo el andino contiene mucho de lo que la norma culta limeña llamaría vulgarismos o barbarismos. Al andino le gusta ser reiterativo y más directo a la hora de construir las frases.

El leísmo prácticamente se desconoce: Lo vi que entró. Los recibí bien; pero hay en cambio un exceso de empleo de "lo" sobre todo en la sierra: ¿Lo apago la luz?.

Está bastante extendida, desde el ámbito andino, la duplicación de objetos: La conozco a ella. En otras situaciones desaparece el pronombre : Haz para los dos. A Juan saludé.

Hay redundancia también de los adjetivos posesivos: Me duele mi cabeza. Su padre de Pedro.Su casa de su papá.

Como en otras partes de América, se ha perdido el pronombre reflexivo sí: Lo quiere para él excepto si se trata de perder la concordancia, volviste en sí.

Como en el resto de América se emplea el posesivo con adverbios sustituyendo a "de mí","de ti", etc: Delante mío, atrás tuyo.

Es frecuente anteceder la partícula "de" al relativo "que" en el habla culta: Estoy harto de que me miren así; en las clases bajas de la costa y la sierra se usa en contigüidad con verbos transitivos: Pienso de que es así. Fuera de todo eso, las subordinadas de toda clase se introducen con "que". El tipo (del) que te hablé.

El intensificador medio se pluraliza en presencia de adjetivo plural. Por ejemplo: Medios muertos.

Es conocida también el "habla volteada" (genitivo prepuesto) de los indios de la selva. De Antonio, sus amigas.

Es propio de la gente de la sierra usar la conjunción causal "pues" a cada final de una aseveración: caminata es en burro, pues; ello ha sido mantenido por sus descendientes limeños, bajo la mutilada forma "pe", 'no agarres pe' (Algo parecido ocurre con el enfatizador "ya" que no es sino el equivalente quechua).

 

Aparte de la citada omisión de artículo, también es frecuente el uso de éste donde no lo debiera haber: Lo echaron la agua, Dile a la María que venga y se acueste.

Se registra un uso anormal de en y otras preposiciones: en allá, en tu delante, en mi encima, por tu lado, estoy de hambre. Otras veces falta la preposición como: en voy Lima .

Un marcador juvenil femenil en la clase pudiente de Lima es el constante empleo del explicativo 'o sea' antes de iniciar cualquier tipo de narración. 'Bueno, o sea, ayer él, Enrique y yo la pasamos súper, o sea...'.

En algunas frases se usa la forma plural mientras en España se prefiere la forma singular. Por ejemplo: ¿Qué hora son?. La indecisión y la falta de concordancia en género y número, se suele extender, entre los originarios de la sierra y el campo, a otras construcciones: La gente que estaban. No habían nadies. Mi niñez fue rústico.

Utilización del verbo:

Existe una tendencia de construir la forma infinitiva del verbo con el sujeto: Después de yo estar...Al venir tú acá..

Se realiza al igual que de modo general en Hispanoamérica, la concordancia del verbo impersonal haber con el objeto del verbo: Habían flores/ hubieron accidentes; además del uso arcaico de la primera persona del plural en presente de indicativo. Habemos quinientos aquí. Sería extraño, sin embargo, en esta parte del continente, seguir escuchando expresiones del tipo "Ha de ser él"..

Es conservador en mantener el pasivo reflexivo donde los verbos concuerdan con el sujeto. No se usa mucho la construcción impersonal. Por ejemplo: se dice mucho Se venden botellas. y no se dice Se vende botellas.

Es propio relegar el verbo al final de la frase . De nada se olvida. Está enferma dice. Mi tía dijo que más tarde se iría. Por acá vive.

En la sierra es común sustituir el subjuntivo por el indicativo. Nos van a resacatar ya cuando estamos muertos.

De igual modo sucede con el condicional. Estoy como si estaría cansada

Formas de aspecto y tiempo verbales

Como en gran parte de América las formas de los verbos son más analíticas. En vez de usar formas inflexionadas, prefieren usar frases verbales. Por ejemplo, en vez de decir cantaré, los peruanos prefieren decir voy a cantar, quiero cantar. Pero también me estoy yendo mañana, estoy llegando a las seis.

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Diferencia entre los pretéritos simple y el compuesto. En el Perú se dan ciertas diferencias conrespecto al castellano atlántico y nor-peninsular la diferencia no es temporal sino aspectual. En Lima al compuesto se le da un valor de pasado próximo: Ha salido hace un momento, mientras al simple el de pasado puntual o enfático: Dime, quién te pegó o de resultado presente de una acción pasada: Por fin, ya almorcé.El simple también se utiliza para expresar anterioridad en relación al presente: Comió y se echó a dormir. En la sierra el pretérito compuesto se utiliza en la conversación; mientras que en Lima se preferiría el simple. Por ejemplo. Apenas lo vio, salió corriendo (Lima); apenas l'a vist ha salidu corriendo (Sierra)

.El pluscuamperfecto admite anterioridad en relación a otro pasado: Cuando llegamos ya se habían ido, pero no siempre (habla popular de origen andino): Yo llegué a las seis mientras que el otro llegó a las cuatro.

El presente con valor de pasado. Se prefiere en todo tipo de narración de hechos consumados a veces bastante alejados: Tocan, mira quién es. Agarra y me dice, vete...;Vengo acá y de repente comienza una ráfaga de balas.

El presente con valor de futuro. Vuelvo en siete días. Una vez que tape el techo, ya no pasa el agua. En octubre es la última vez.

El pasado con valor de futuro. De igual modo que el el pretérito sustituye al pluscuamperfecto también se usa como un futuro perfecto. P ej: Me pongo a hacerlo ahora, y para las dos ya lo acabé.

El pasado con valor de presente (en subjuntivo): He presentado una solicitud para que pudieran mandar cura.

La perifrasis ir a + infinitivo por el condicional: Dijo que iba a venir más tarde

En el sureste (Puno) se valen del pluscuamperfecto para señalar una acción no presenciada directamente Por ejemplo:Hoy día (dicen que) había llegado él.

El léxico

Arcaísmos. Al igual que Méjico y algo diferente que Argentina muchas palabras mantienen su significado o provienen del español del siglo XVI. Por ejemplo: agüeitar, foja, forado, frazada, fundirse, lindo , remecer, resondrar.

Americanismos. Aunque tal vez muchos sean sudamericanismos, y algunos, andalucismos, con poca variación semántica. Por ejemplo: arranchar, chicote, extrañar, fregar, lisura, palomilla, panteón, pararse, pericote, rajar, requintar, salar, tacho, zonzo, etc.

Indigenismos. Hay muchas derivaciones de palabras indígenas, sobre todo, las de quechua, aunque muchas (aparte las universalmente conocidas) son compartidas en el uso con otros países sudamericanos. Algunas de ellas son ampay, acurrucar, cachaco, calato, caracha, chancar, chacra, chiripa, guagua, lampa, poto, pucho, quiñar, etc. Entre otros regionalismos figuran 'patacala' (descalzo, en Arequipa), ñizca (pizca, en el norte), etc..

Anglicismos. El vocabulario del castellano americano ha absorbido más palabras del inglés que el ibérico (carro, chequear, fólder, etc); pero el peruano no tiene más palabras inglesas que el castellano de otras zonas latinoamericanas. La mayoría se formó sobre marcas de fábrica. Ej: bivirí, chicle, chompa, dulompillo, faite, frigider, gasfitero, guachimán, pilsen, sánguche, En la actualidad existe una injerencia mayor de palabras inglesas sobretodo en la jerga juvenil.y en lo que también hay ribetes pandémicos es en lo tocante a la onomástica: Maicol, Yoana, Yimi, Yóselin, Martha, etc.

Peruanismos clásicos. La mayoría vulgarismos como anotó Juan de Arona en su libro hace ya más de un siglo: pescado (por pez), candela (por fuego), colorado (por rojo), pelo (por cabello), flojera (por pereza), cachete (por mejilla), otros son limeñismos o creaciones expresivas, con nexos o cambios semánticos: cargamontón, chifa (comida china), chuchumeca, disfuerzo, garúa, guachafo, mechar(se),micro(bús), parada (mercado),quinsearse, tetera, zampar(se), etc.

Algunos modismos y expresiones corrientes. Abundan construcciones con el verbo parar en el sentido de "soler hacer":

Para todo el día en la calle.

Para haciendo lo que le da la gana.

Otras expresiones de uso tradicional son:

No entender ni michi

Qué lisura

Ese cholo de mierda

Qué tal raza

Los provincianos vienen a Lima a ser gente (antes de 1940)

Al indio y al burro patada en el culo (en la sierra antes de 1968)

De repente vuelve=a la mejor vuelve

Ser un pobre diablo=un don nadie

Los neologismos. Con los sufijos -ear, -eo e -izar y el prefijo en se forman muchos verbos nuevos. Por ejemplo:

calatear (calato+ ear)

recurseo (recurso+eo)

satanizar (satán+izar)

enchomparse (en+chompa+ear+se)

El habla de la calle y argot juvenil

Licencioso y coprofílico como tantas veces, ha tomado y procesado en las últimas décadas muchas voces extranjeras principalmente mejicanas y argentinas (niveles económicos 'bajo' y 'alto' primigeniamente), asímismo ha hecho suya (quizá más que en otros lugares) la jerga delincuencial, que era conocida aquí como "replana" .Esta suerte de lengua criolla adjunta (semejante a los países antillanos o africanos) que amenaza a las capitales iberoamericanas se ha metastizado porque desde la barriada o la calle ha pasado al mass media e incluso tiene ya su literatura (p. ej en los diarios llamados "chicha"). Entre los que son lunfardos,mejicanismos, venezolanismos están: atorrante, bacán,baboso, cana, canillita, chupamedias,guita, mamerto, manyar, pavada, viejo-a (al padre o a la madre) arrecharse, aventarse, bronca, chamba, 'chela' , chévere, choro,metiche, tombo...; más originales son:chivolo (de cheval o chaval): menor de edad, misio: sin dinero, cabro (de cabrón): invertido, 'pata' (de tapa, cómplice) amigo, tipo. Las metáforas recuerdan nuevos usos y costumbres: jugadora (novia, promiscua)"asterisco" (ano), "blanquita" (coca), "recurso' (botín , robo, de ahí recursear, vender artículos robados). En algunas sólo la semántica ha variado, otras retornan al quechua:"jato", "jatear".En una gran mayoría se hace uso de vesre: jerma, lompa, tabas, telo, etc.Por lo general se inicia la conversación diciendo "¡habla!", "puta que...hola uón"; y al final "sí, no hu(ev)ón".o "¡Fuera conche tu ma(dr)e!.

Palabras antiguamente obcenas perdieron su significado sexual original (cojudo, carajo, concha, joder) y lo detentan actualmente otras.Por ejemplo cachar ( de to catch prender, sujetar) es hoy, violar y hacer el amor, chapar (igualmente por coger, agarrar)es besar, paja (de pájaro, pene del cual derivó pajear y pajero,) es bonito, excelente

Se observa idiotismos,como en la supresión de la numeración ordinal en frases como "el cuarenta juzgado de Lima", construcciones gramaticales alienantes como "Iguana producciones", "El Comercio ediciones" o el excesivo uso de "ismos" y siglas o acrónimos innecesarios.

En el Perú se puede decir todavía de un patrón de habla, urbano-adulto propio de la ciudad de Lima (cada vez más extinto, apoyado por algunos medios de comunicación), otro sub-urbano 'acriollado' de los migrantes, de la periferia y demás ciudades de la costa, el del lumpen o juvenil (que junto con la anterior es de las mayorías), el habla subvalorada de la sierra, urbana y rural y el habla de la amazonia (de más reciente data)

Los orígenes del castellano empleado en Lima (la "pronunciación admitida" peruana) se encuentra en Sevilla de finales del s. XVI. Después que se produjo la conquista (por un extremeño de 66 años y sólo 180 acompañantes) la"Ciudad de Los Reyes", llegó a ser durante casi dos siglos la urbe más beneficiaria, en América, de la política centralista de los Austrias españoles. El postergamiento y aislamiento con la metrópoli que se inició desde mediados del s. XVII (la flota anual con cargamentos y gente europeos dejó de venir) hizo, de otro lado, que el habla del comerciante limeño, al menos en cuanto a fonología, quedase sólo con un primitivo carácter andaluz propio de aquel tiempo. Por el hecho que ciudades como Santiago, Caracas, La Habana o incluso Sevilla no contaron con una nobleza en buena medida de origen centro-peninsular y, sobre todo, debido a la falta de contacto entre Lima y el universo quechua-andino por cuatro siglos, fue así como Lima concibió y albergó al único español más "puro" (libre de impurezas vernáculas) y "claro" a nivel de América Latina (mejor cultivado incluso que en la propia Castilla). No obstante fue recién desde 1950 que la mayoría de la población peruana dejó de hablar sólo quechua y de no saber ni leer ni escribir. Los españoles jamás le habían enseñado su lengua a los naturales.En los valles interandinos, la "lengua general" siguió siendo el runa simi (siendo el propio virrey Toledo quien dispuso que en ella se procediera la evangelización) el español sólo lo habló ahí la oligarquía castellanizante blanca o blancoide de cada ciudad, agrovilla, etc., siendo así que los indios (la mayoría) retuvo en el campo sus formas de vida ancestrales, lengua y analfabetismo incluídos. Ese estado de cosas era y siguió después que sobrevino la independencia (impuesta a los criollos limeños por los criollos argentinos, chilenos y colombianos) y tal como ocurrió en Méjico, una reducida multitud indolente poco quiso y fue capàz para administrar (y tratar de civil-izar) un desconocido y enorme país. Las dos capas de la población peruana disminuídas en sus aptitudes mentales, una por la inercia y la otra por servilismo y trabajos forzados durante tres o cuatro siglos, se vieron al fin la cara en las ciudades desde principios o mediados del s. XX y como era de suponer la mayoría aplastó a la minoría demográfica y lingüísticamente. En Lima el cambio en el origen étnico de la población ha determinado -costumbres sociales aparte- que el habla estándar general se refonetice y transforme de acuerdo con los patrones andinos y la "aculturación" que la migración por fuerza ha establecido.

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