| Cuatrogat editores: sergio andricaín y antonio orlando rodríguez v cuatrogatosrevista@yahoo.com |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Antonio Orlando Rodríguez
|
Los
puntos sobre las íes:
Cuba en un catálogo de autores e ilustradores latinoamericanos Sergio Andricaín
Narrador, poeta
e investigador literario.
Principales libros para niños y jóvenes:
Siffig y el vramontono 45-A (Gente Nueva, La Habana, 1978, Premio nacional Ismaelillo, Catálogo The White Ravens Internationale Jugendbibliothek) Cuentos de cuando La Habana era chiquita (Unión, La Habana, 1984, Premio nacional Ismaelillo, Premio La Rosa Blanca) Un elefante en la cristalería (Abril, La Habana, 1991; Edilux, Medellín, 1995, Premio nacional Ismaelillo) Mi bicicleta es un hada y otros secretos por el estilo (Obando Impresor, San José, Costa Rica, 1993; Rondalera, Caracas, 1997; Panamericana, Bogotá, 2000, Premio nacional Ismaelillo, Premio La Rosa Blanca) Pues señor, este era un circo (Rondalera, Caracas, 1993; Gente Nueva, La Habana, 1998, Premio nacional La Edad de Oro) Yo, Mónica y el Monstruo (Colina, Medellín, 1994) Concierto para escalera y orquesta (Edilux, Medellín, 1994) El Sueño (Artemis-Edinter, Ciudad de Guatemala, 1994; Premio nacional Ismaelillo; Premio internacional de novela infantil Artemis-Edinter) Struff (Abril, La Habana, 1996; Educar, Bogotá, 1997) Tiquiriquití, Tiquiriquitó (Libresa, Quito, 1996) Farfán Rita vs. el profesor Hueso (Comfamiliar del Atlántico, Barranquilla, 1998, Premio nacional de cuento infantil Comfamiliar del Atlántico) Disfruta tu libertad y otras corazonadas (Libresa, Quito, 1999) Adivinalo si puedes (Panamericana, Bogotá, 2003)
Panorama histórico de la literatura infantil en América Latina y el Caribe (Cerlalc, Bogotá, 1994) Antología de la narrativa infantil cubana (Gente Nueva, La Habana, 1996)
Un elefante en la cristalería Antonio Orlando Rodríguez Ilustraciones de Liisa Helve Medellín: Edilux, 1995 Un cuento:
Por lo general en cada casa, además de una familia de personas, vive otra de fantasmas. Como soy el único de mi casa que todavía se asusta de los fantasmas, fui también el único en ser invitado a la fiesta que darán esta noche a las 12, en la sala, y a la que asistirán todos los vecinos fantasmagóricos del barrio. De tanto ver a mis fantasmas vagar por los rincones durante las madrugadas, he aprendido un montón de cosas sobre ellos. Las fantasmas pizpiretas usan sábanas plisadas y las más jóvenes prefieren llevar minisábanas. Si la sábana de un fantasma tiene remiendos y parches, puedes tener la certeza de que es muy viejo. A los fantasmas les encantan las películas de misterio, el olor de los jazmines, las velas y las tormentas con relámpagos y truenos. Cuando están contentos, brindan con copas de cristal fino llenas de burbujas y bailan al compás de una música que sólo ellos escuchan. Las teclas del piano se mueven como enloquecidas, pero ningún sonido se oye en la casa. Si uno abraza a una chica fantasma, es como si estuviera abrazando a un puñado de aire. Y si alguna vez te levantas de noche a tomar agua y sientes un friecito húmedo en la mejilla, no te asustes: es que algún fantasma sentimental te ha dado un beso. (de Un elefante en la cristalería, 1995.)
|
||
|
|
|
|
|
|
|