Patricia Arquette

Daddy (1987), presentó por
primera vez en la pantalla a Patricia Arquette, casada con Nicolas Cage, hija
del actor Lewis Arquette y hermana de los también intérpretes Rosanna, Alexis
y David Arquette. Al año siguiente, un papel menor en Norte lejano
(1988), el debut como director de cine del actor y dramaturgo Sam Shepard, le
abriría las puertas a producciones de mayor interés que hasta entonces. Prueba
de ello sería otro debut como realizador de un intérprete, Extraño
vinculo de sangre (1991) de Sean Penn; Ethan Frome (1993)
de John Madden, y sobre todo Amor a quemarropa (1993), que, con
guión de Quentin Tarantino, dirección de Tony Scott y la intervención de
Christian Slater, Gary Oldman, Christopher Walken y Dennis Hopper, significaría
su espaldarazo definitivo en la industria cinematográfica. A estas cintas
seguirían la notable Ed Wood (1994) de Tim Burton, Más
allá de Rangún (1995) de John Boorman y Flirteando con el
desastre (1996) de David O. Russell, todas con roles protagonistas para
la inquieta Patricia Arquette, que de esta manera vería consolidado su
estrellato.