Jim Carrey

Las
muecas desaforadas son el sello característico de Carrey, una de las estrellas
indiscutibles de la comedia en los años noventa. Su carrera comienza en los
clubes nocturnos de Canadá a la edad de quince años, contando chistes, trabajo
que luego realiza a lo ancho de Estados Unidos. Tiene su primera oportunidad
actoral con un pequeño papel en Finders
Keepers (1984) de Richard Lester, y el rol protagonista del fracasado
telefilm The Duck Factory. Aparece fugazmente en Peggy Sue se casó
(1986) de Coppola, Las chicas de la Tierra son fáciles (1989), El
Cadillac rosa (1989) y otras cintas de los ochenta, hasta que el
programa televisivo In living color lo convierte en una figura popular.
El protagonismo de Carrey llega con Ace Ventura, un detective diferente
(1994) y La máscara (1994), que dan fama internacional a su
gestualidad exacerbada y veloz verborragia. Dos tontos muy tontos
(1994), el mismo año, consolida su posición de privilegio como comediante, al
igual que con Batman forever
(1995) y la secuela de su éxito cinematográfico inicial, Ace Ventura:
Operación Africa (1995) . Señor de la comedia en su país y en el
mundo, el actor merece los mayores aplausos de la crítica y el público cuando
interpreta su primer rol dramático en El show de Truman (1998).