Pocas fechas después de la firma del
pacto antiterrorista, el PP y el PSOE mantuvieron ayer un cruce de
descalificaciones a propósito del homenaje a Ernest Lluch previsto para
el día 12 en San Sebastián. Mientras asociaciones de víctimas apoyan la
postura del PP, que ha anunciado su ausencia al considerarlo un agravio
hacia el resto de personas asesinadas por ETA, el PSOE espera una
rectificación y recuerda el homenaje a Miguel Ángel Blanco.
La presidenta del PP de Guipúzcoa, María
San Gil, adelantó el martes su ausencia en el homenaje, organizado por el
Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación de Guipúzcoa y el Gobierno
vasco, debido a que, según dijo, hacer un acto de recuerdo a una sola de
las personas asesinadas por ETA supone establecer diferentes categorías
de víctimas.
El filósofo y miembro de la plataforma
«¡Basta ya!», Fernando Savater, coincidió con María San Gil, al
calificar de «agravio» para el resto de las víctimas el homenaje a
Lluch, ya que está apoyado por el PNV que, sin embargo, boicotea al resto
de las víctimas. Así, acusó al partido de Arzalluz de «boicotear todo
lo que significa apoyo, no sólo a las víctimas, sino también al
reconocimiento al derecho de las víctimas de tener una determinada
ideología».
La discriminación del PNV
Savater recordó que el PNV ha boicoteado
desde la entrega del Premio Ordóñez hasta el Premio concedido en
Estrasburgo a la plataforma ciudadana «¡Basta ya». Por ello, consideró
que la formación nacionalista apoya el acto en recuerdo al asesinado
Ernest Lluch «porque le conviene y porque entra dentro de su política».
de presentar «víctimas buenas» frente a otras que no lo son. «El apoyo
del PNV al homenaje lo convierte en un agravio», insistió. Asimismo,
acusó a los organizadores del homenaje al ex ministro socialista de tener
«muy poca sensibilidad» y «poco sentido político» ya que, en su opinión,
«se da una discriminación entre las víctimas». «Se ha perdido una
buena ocasión de hacer algo global para todas las víctimas, ya que la
sensibilidad actual no está para discernir entre unos y otros», concluyó.
En similares términos se expresó la
presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, María
Teresa Díaz Bada, quien aseguró que los organizadores han hecho gala de
«una falta de delicadeza, por no hacerlo extensivo a todas las víctimas».
En este sentido, lamentó que el Ayuntamiento de San Sebastián, que nunca
había organizado actos de este tipo, sí lo haga ahora, a su juicio,
porque el alcalde donostiarra, el socialista Odón Elorza, era amigo del
ex ministro asesinado por ETA.
Por este motivo, pidió al Consistorio
que rectifique y convierta el concierto en un homenaje a todas las víctimas
del terrorismo.
El portavoz del Foro de Ermua, Vidal de
Nicolás, calificó el acto de «absurdo, torpe, selectivo y discriminador»
respecto a otras víctimas y afirmó que este colectivo no ha sido
invitado.
El delegado en Cataluña de la Asociación
Víctimas del terrorismo, Roberto Manrique, declaró que el acto en
recuerdo a Lluch es «un intento más de los políticos para aprovecharse
de las víctimas». Así, recordó que si ahora la presidenta del PP de
Guipúzcoa anuncia su negativa a participar en el acto, «el secuestro y
asesinato de Miguel Ángel Blanco también fue instrumentalizado, en
aquella ocasión por parte del PP».
Por su parte, el secretario de Organización
del PSOE, José Blanco, comentó que la Ejecutiva Federal comparte y apoya
los objetivos del homenaje y espera una rectificación del PP. El portavoz
del Grupo Socialista, Jesús Caldera, trató de tranquilizar los ánimos
de populares y organizaciones pacifistas, asegurando que el acto es un
homenaje a todas las víctimas del terrorismo, sólo que se realiza en San
Sebastián y en memoria de Lluch por la «especial vinculación» del ex
ministro con esta ciudad.
El PSOE recuerda precedentes
Caldera, que recordó que ya se han hecho
otros homenajes personalizados, como el que recibió Miguel Ángel Blanco
en Madrid o Fernando Buesa en la Cámara vasca, aseguró que San Gil ha
cometido un error, a pesar de lo cual, el PSOE «no le dará mayor
trascendencia».
Por su parte, el portavoz del PNV en el
Congreso, Iñaki Anasagasti, aseguró que San Gil «está
instrumentalizando el dolor de las víctimas, independientemente de que el
PP tenga víctimas, como las tienen el PNV, el PSOE y otros», lo que
calificó como «miseria humana». Además, defendió el homenaje
personalizado en Lluch, ya que «independientemente de que todas las víctimas
sean iguales ante la muerte, no son iguales en la relevancia que puedan
tener en la sociedad», y Ernest Lluch, que «tenía un piso en San
Sebastián, era seguidor de la Real Sociedad, era un donostiarra más y
además propiciaba el diálogo, tiene unas características especiales que
no tienen otros».
Mientras, el Ayuntamiento de San Sebastián
anunció ayer que el alcalde promoverá un curso en recuerdo de Lluch en
los próximos Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco.
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