El "Boom " de la novela latinoamericana
Durante la década del sesenta se produjo un crecimiento notable de la literatura latinoamericana, que decantó en un vasto reconocimiento mundial, tanto desde la crítica especializada como desde el público. La aparición de por lo menos una docena de excelentes novelas que poblaron un espacio antes desierto, dio pie a una renovación de nuestras letras y logró llevar nuestra literatura alrededor del mundo.
El escritor
chileno José Donoso, en su Historia personal del boom, señala
sobre el surgimiento de este fenómeno que "... quizás
valga la pena comenzar señalando que al nivel más simple existe
la circunstancia fortuita, previa a posibles y quizás certeras
explicaciones histórico-culturales,
que en veintiuna repúblicas del mismo continente, donde se
escriben variedades más o menos reconocibles del castellano,
durante un período de muy pocos años aparecieron tanto las
brillantes primeras novelas de autores que maduraron muy o
relativamente temprano - Vargas Llosa, Carlos Fuentes, por
ejemplo - y casi al mismo tiempo las novelas cenitales de
prestigiosos autores de más edad - Ernesto Sábato, Onetti,
Cortázar -, produciendo así una conjunción espectacular".
En un corto período de apenas seis años surgieron, entre otras,
novelas como La muerte de Artemio Cruz, La ciudad y los
perros, La Casa Verde, El astillero, Paradiso, Rayuela, Sobre
héroes y tumbas, y Cien años de soledad.
Lo que caracteriza
a la mayoría de los escritores que se ubican dentro del 'boom',
es que se trata de intelectuales exiliados de sus países, que
desde Europa tomaron parte de la causa latinoamericana (lo cual
les valió sus críticas), y se hicieron eco de ella. Vargas
Llosa diría años más tarde que "había llegado a
Europa siendo peruano, y allí me descubrí latinoamericano".
Esta necesidad de comulgar con el sentimiento de pertenencia a
una cultura que les era común, aún con sus diferencias
regionales, terminó por conformar un grupo de lucha que tomó
parte activa en los reclamos por las libertades, los derechos
humanos, y la Revolución Cubana y nicaragüense.
Aún cuando no es claro cuándo comienza y termina exactamente el fenómeno, se ubica dentro de él a un grupo selecto de escritores, quienes en algún momento fueron acusados de ser parte de una mafia con contactos secretos con las editoriales, de forma tal que tuvieran el éxito asegurado. El tiempo demostró que las acusaciones eran injustas y que la calidad narrativa y estética de Mario Vargas Llosa, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes y compañía, no obedecía a ninguna estrategia publicitaria, sino que se trataba de un redescubrimiento de las páginas más notables de la historia del arte.
Bibliografía
consultada:
Donoso, José Historia personal del 'Boom' 1984, Ed.
Sudamericana-Planeta