Telera 

Vista del itinerario seguido desde las cercanías del ibón.

 

Horario Subida 4h bajar 2h - 2h 30 min
Altura max. 2.764 Peña Telera
Partida Ibón de Piedrafita (1.602 m). 
Llegada Ibón de Piedrafita (1.602 m) 
Bibliografía Mapa del Servicio Cartográfico del Ejercito 145. 1:50.000. Mapa Valle de Tena 1:40.000- Ed. Pirineos. Pirineos 1000 Ascensiones Tomo I. Miguel Angulo-Ed. Elkar. 
Excursiones Ibón de Tramacastilla (1.675m), Embalse de Escarra (1.633 m). Ibón de Bucuesa (2.125m)
Notas Aproximación al ibón de Piedrafita con el coche por la pista que sale de la localidad de Piedrafita de Tena

Panorámica 360º  Descarga un archivo que te permitirá presenciar una vista de 360º desde la cima de Telera, igualmente está disponible una imagen JPG de la vista completa en formato plano.

 

Llevábamos ya un tiempo ya pensando en intentar la ascensión por la vía normal a Telera, todos los años la veía en invierno nevada y luego rocosa durante todo el  verano, pero todavía no se me había ocurrido subir allí arriba. -Este verano lo intentamos-, dijimos allá para el mes de mayo, la verdad es que llevaba ya dos semanas de vacaciones viéndola a diario y todavía no estaba seguro de que se pudiera subir sin complicaciones. Primero, quedaba todavía nieve en el corredor  que tapaba toda la zona superior, en mis incursiones con la BTT hasta el ibón de Piedrafita para ver el terreno parecía que los últimos metros del corredor habría que hacerlos con crampones y piolet. Por otra parte en la travesía horizontal había todavía tres neveros persistentes, también muy pegados a la pared y en concreto, uno, estaba en una zona con bastante pendiente taponando el paso por lo que no se como demonios pasaríamos por allí. Para alegrar la cosa a mitad de agosto un tremenda granizada dejó toda la montaña blanca, como un aviso para tener muy en cuenta el tiempo, además en esta pared nunca vemos las nubes de tormenta, que si vienen será por la parte de Biescas, por lo que podemos estar viendo un cielo azul en toda la zona del Balneario de Panticosa y en cambio tener un nubarrón amenazador viniendo y nosotros no nos percataríamos de él hasta que superara la pared. 

Hablé por la tarde con Carlos y Vicente, mis compañeros de ascensión, ya tenían todo preparado, saldrían pronto de Zaragoza para poder comenzar a andar con la fresca de la mañana. Así que ya estaba todo organizado, decidí acercarme a Piedrafita a tomarme un café por la tarde para ir entrando en ambiente, pero cual fue mi sorpresa  cuando al intentar regresar a casa para la cena, el coche no me quería arrancar, en realidad si que quería pero la llave no conseguía mantenerse en la posición de contacto, así que después de tener que desmontar toda la parte de abajo del volante y no conseguir nada tuve que llamar a unos amigos para que vinieran a buscarme desde Panticosa, hablé de nuevo con Carlos y Vicente, igual no podía ir con ellos (e igual ellos tampoco ya que yo hacía de "guía" por conocer el terreno), pero me dijeron que primero intentaríamos arreglar el coche y que seguro que nos daba tiempo a subir.

Al día siguiente pasaron a buscarme a Panticosa, hicimos unos pequeños recados (comprar pan para los bocatas, etc, etc.) y nos dirigimos al parking de Piedrafita, allí estaba el coche como lo dejé, con todo por dentro desmontado y "patas arriba", pero Vicente se rió un poco, nos llamó "pardillos" y con un destornillador, cinta aislante, cable y unas cuantas pruebas preparó un arreglo de emergencia (llámese también "puente"), también hay que decir que Vicente se dedica a estos menesteres. Con el coche listo para funcionar o al menos para llegar hasta el taller sin problemas, nos montamos en el de Vicente y tomamos la pista que sale desde el mismo parking hacia el ibón de Piedrafita, al poco tiempo pasamos por el "parque faunístico" que hace poco habían inaugurado, había esperanzas de ver algún bisonte, pero las vallas electrificadas que se ven dan más aire a la jaula del Tiranosaurio Rex de Parque Jurásico que a otra cosa, después de pasar esta zona desapareció el jaleo de gente y enseguida aparecimos en el ibón, principio de la ascensión.

Pasadas las  10h 30 min dejábamos el coche en las cercanías del ibón de Piedrafita (1.602 m), lo rodeamos y nos dirigimos hacia la pared que tenemos enfrente, entre los resaltes rocosos se puede intuir un camino entre piedras con dura pendiente desde el principio, otra opción más suave es rodear esta zona rocosa inicial por la izquierda, más largo pero con menos pendiente (véase la foto superior). Una vez ascendido este tramo entre los dos resaltes rocosos llegamos a la base de una pared rocosa ya completamente vertical, como ya el sol está atizando de lo lindo decidimos hacer una parada para descansar y beber un poco de agua, de momento la ascensión es dura, esperemos que sólo sea el principio, pero enseguida nos dimos cuenta de que estábamos del todo equivocados.

Vamos en todo momento solos los tres, aunque de vez en cuando nos cruzamos con una pareja que parece va al mismo sitio, después de este pequeño reposo nos ponemos en marcha otra vez, ahora (véase la fotografía) giramos a la derecha por la base de la pared buscando un paso más adelante que nos permitirá alcanzar el nivel superior, enseguida llegamos a este punto y después de alguna pequeña trepada sin dificultad alcanzamos los prados de la parte superior (11h 23 min, 1.900m aprox.), parece que la ascensión no da tregua, ni un solo falso llano, nada, ya está claro que en esta ascensión tendremos que "currar" para llegar arriba.

Una gran prado verde tenemos enfrente, no lo pensamos dos veces y decidimos atacarlo directamente, parece que hay un sendero que dando giros hace menos penosa la subida pero preferimos sufrir un poco para ganar altura más rápidamente, después de unos 20 min acordándonos del otro  sendero que ascendía más suave llegamos a una especie de prado llano en altura (en torno a los 2.000 m, primera zona de trazo discontinuo en la foto ) que da acceso a todos los corredores de la zona de Peña Parda. Nosotros nos dirigiremos al corredor de "Cachivirizas" que es el situado más a la izquierda, pegando a las paredes de la Corona del Mallo, mientras nos acercamos encontramos todo un  prado blanco por el persistente nevero que hay, el corredor visto desde aquí impone, parece casi vertical, pero debe ser la perspectiva desde la que nos encontramos, o eso decimos para darnos ánimos. Ya que en el tramo final de más pendiente y estrecho se ve todo nevado, a ver como pasamos.

En el momento que nos introducimos en el corredor nos olvidamos de todo y nos concentramos en la ascensión, que por cierto es muy penosa ya que es una zona de derrubios y piedra muy suelta que obliga a trabajar en cada paso que se da y muy frecuentemente ese paso es hacia atrás, para esta zona es, pero que muy recomendable ayudarnos con al menos un bastón o palo de "ski" ya que ganaremos en estabilidad y nuestra espalda agradecerá no ir caminando como los primates por la selva.

 A las 12h 12min (2.150 m) ya estamos a mitad del corredor, aunque hemos empezado por el centro terminamos pegados a la izquierda, aunque las piedras son más grandes e incomodas deslizan menos hacia abajo ya que son más pesadas, cada vez vamos viendo más neveros a los lados, como además las paredes nos dan sombra no pasamos tanto calor,  no me imagino lo que puede ser subir este corredor con el sol dando de lleno, si es que los rayos lo llegan a alcanzar alguna vez, claro.

Al final la pendiente se incrementa aunque parezca imposible y el corredor se estrecha, llegamos a los neveros que taponan la salida, son las 12h 42min (2.300 m), vemos que hay una rimaya entre la pared y el nevero en la parte izquierda, nos metemos por allí ya que andar por la nieve (hielo) con esa pendiente sin material es un suicidio. La rimaya es de aproximadamente 1,5 m de anchura y vamos muy protegidos ya que por un lado esta la roca y en el otro la pared de nieve de entre 2-2,5 m de altura, parece que vamos subiendo por las escaleras de un centro comercial, al principio hay una pequeña gruta en la roca que puede ser un buen vivac para situaciones de emergencia, paramos a hacer unas fotos. Seguimos subiendo, el último tramo es el de más pendiente y de rimaya más estrecha, tenemos que subir agarrándonos a la roca ya que resbalamos mucho, en todo momento vamos separados para no arrojarnos piedras unos a otros. Al final después de una salida de la rimaya un tanto "curiosa" llegamos al Cuello (Forca) de Cachivirizas (13h 00 min, 2.387 m), el corredor termina.

Desde este punto la vista es impresionante ya que se divisan las dos caras de la Sierra de la Partacua, tenemos norte y sur con solo girarnos, pero lo que también vemos es la travesía horizontal que nos toca hacer ahora por debajo de la pared en desplome de Peña Parda, menudo "patio" que nos espera, antes de introducirnos dentro miramos otra vez hacia el sur pero parece que no hay nubes que se aproximen, desde este momento y hasta cerca de la cumbre no podremos ver si se acerca una tormenta, de cualquier manera tenemos gente que desde el "campamento base" de Panticosa nos avisarán vía móvil si se acerca el mal tiempo, es que la tecnología para estas cosas viene de maravilla.

Conforme empezamos la travesía el respeto aumenta, sabemos que tenemos que cruzar 3 neveros, pero no sabemos como estarán, andando cautelosamente pero con seguridad pese a la impresionante caída que tenemos a nuestra derecha llegamos al primer nevero, tenemos que pegarnos mucho a la pared e intentar pasarlo por arriba ya que está cortando el camino normal y por abajo se está muy expuesto por no decir que es peligroso, así que trepando un poco con cuidado por alguna piedra llegamos a la parte superior, por suerte aunque la nieve está pegada a la pared, hay un pequeño pasillo de roca por el que se puede pasar sin dificultad.

A mitad de este pequeño pero inoportuno nevero encontramos una nueva gruta en la roca, esta vez más grande, la verdad es que sería divertido montar una fiesta aquí, bueno alguno que otro piensa que sería mejor esperar a los otros a que bajen aquí viendo el paisaje, pero tenemos que continuar y dejamos para otro día este segundo vivac. Ahora hay que bajar de nuevo unos metros desde el nevero para retomar el camino la verdad es que esta zona está un poco complicada, pocos agarres, piedra suelta, bueno, que sufrimos un poco hasta que retomamos de nuevo el "camino".

Seguimos la travesía disfrutando un poco más del paisaje y alcanzamos el segundo nevero, es más grande, pero está justo encima del camino por lo que pasamos debajo de él si que nos moleste de ninguna manera, tampoco iban a ser todo desgracias, la pendiente lateral de las terrazas por las que estamos andando se suaviza un poco, o igual es que nos estamos acostumbrando al impresionante patio que tenemos y nos da ya igual.

Por fin llegamos al tercer y último nevero que nos conducirá a la chimenea que permite atacar el pico, este es el más grande de todos y al igual que el primero decidimos cruzarlo por arriba, después de volver a trepar hasta la base de la pared vemos que en éste no hay pasillo de roca y a cambio tenemos una rimaya muy pegada a la pared pero profunda en diversas zonas, la pared aquí es vertical pero con muy buenos apoyos, así que nos damos ánimos y empezamos a cruzarla, no es difícil, es como hacer una chimenea horizontal, aunque alguna tramo hay bastante profundidad en la rimaya y vemos la oscuridad debajo de nuestros pies, después de este trago, salimos de los infiernos helados para aparecer en la chimenea.

Ahora nos queda una trepada vertical por roca puede asustar un poco si uno no está acostumbrado, pero es fácil y hay buenos agarres, además si hemos llegado hasta aquí igual nos tiene que dar, son las 13h y 27 min (2.550m). Mientras ascendemos vemos alguna indicación que nos indica que vamos por el buen camino. En unos minutos terminamos la chimenea y encontramos un pequeño circo entre la laderas de Peña Parda a nuestra izquierda y Telera a la derecha, todavía queda mucha nieve en el fondo. Parecía que la cumbre estaba cerca pero todavía nos queda un ladera con piedras de bastante pendiente, la tomamos directamente por nuestra derecha.

Los mojones nos van indicando el camino, aunque no hay mucho que indicar, sólo hay que subir y subir, esquivando alguna roca de vez en cuando, después de remontar una última zona rocosa, la ladera de suaviza y al final vemos el vértice geodésico que marca la cima de Telera, ya con otro ánimo en el cuerpo, recorremos los últimos metros y llegamos a la cumbre son las 14h 37 min (2.764 m). Las vistas son estupendas, abajo tenemos Búbal y encima en primer plano toda la sierra de Tendeñera y el macizo de Argualas y los Infiernos, alcanzamos a ver igualmente el Midi en Francia y a nuestra izquierda tenemos toda la cresta y picos de la Partacua hasta punta Escarra, detrás vemos Oroel, en las cercanías de Jaca, en resumen, una de las mejores vistas del Valle de Tena.

Después de las fotografías y el bocadillo reglamentario bajamos por el mismo camino, mucho más relajados desde luego, tenemos que fijarnos en la salida de la chimenea para que en el descenso la encontremos sin dificultad, de todas formas hay un mojón indicativo, pero hay que tener en cuenta que la entrada está un poco hacia la izquierda, una vez abajo decidimos cruzar el 3er nevero (1º bajando) por abajo y así evitar pasar otra vez por la rimaya, salvo esta pequeña variante, el camino fue el mismo, el descenso por el corredor de Cachivirizas fue más divertido, ya que bajamos deslizando entre las piedras, una verdadera gozada, una vez abajo en el ibón de Piedrafita celebramos definitivamente esta nueva cumbre en nuestro haber, peña Telera.

 

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