ALFRED MANUEL MARTIN fue uno de los mánagers más pintorescos en la historia del béisbol. Muchos lo recordarán más que nada por su tempestuosa relación con George Steinbrenner y los Yankees de Nueva York. Otros ligan su recuerdo al estilo popular de «Billybol» que impartió al equipo de los As de Oakland durante los inicios de la década de los ochenta. Sin embargo, esta página ofrece?a través de un despliegue de tarjetas de béisbol y fotografías de la colección de otro muchacho que creció en Oakland durante las décadas de los años cuarenta y los cincuenta?la oportunidad de observar su carrera antes de llegar a las ligas mayores.
Adams evaluó el potencial de Billy y lo invitó a unirse a un equipo patrocinado por los Oaks llamado los «Junior Oaks». En 1946, cuando todavía asistía a la secundaria Berkeley High School, Billy comenzó a jugar con los Junior Oaks en partidos preliminares amistosos antes de los partidos normales en el estadio de béisbol de los Oaks en Emeryville. Billy rápidamente se convirtió en uno de los mejores peloteros de esas sesiones previas a los partidos.
Los Oaks tenían un mánager flamante ese año, nada menos que Charles "Casey" Stengel. Era lógico que Casey, con el objetivo de formar un equipo vencedor, se interesara por los prospectos jóvenes, y Red Adams le mencionó a Billy. Cuando Casey lo vio por primera vez le recordó su propia imagen cuando él mismo era joven, y posteriormente Casey fue como un padre para Billy.
Cuando se necesitaba un pelotero de refuerzo en el equipo de nuevos valores «farm team» de los Yankees en la Liga Pioneros de Clase D en Idaho Falls, tanto Casey Stengel como Red Adams recomendaron a Billy para el puesto. El scout de los Yankees Eddie Leishman le hizo una prueba a Billy y lo contrató para que jugara en el equipo de Idaho Falls con un sueldo mensual de $200 más una bonificación especial de $300. Billy tenía dieciocho años, acababa de terminar la escuela secundaria, y estaba muy emocionado. Había comenzado su carrera profesional.
En Idaho Falls jugó 32 partidos, le tocó batear 114 veces, y alcanzó un promedio de 254, logrando siete dobles y 12 carreras empujadas, RBI, en 1946. Sin embargo, también cometió 16 errores, o sea un promedio de un error por cada dos partidos.
En la temporada siguiente le pidieron que se reportara a los Oakland Oaks para el entrenamiento de primavera. A Casey Stengel le gustó el ánimo de Billy y lo entrenó personalmente a lo largo de esa primavera. Billy también recibió consejos muy valiosos de su compañero de habitación, el veterano Cookie Lavagetto. Sin embargo al finalizar la primavera, Casey consideró que al joven le faltaba todavía más experiencia y lo mandó al equipo de Clase C de los Oaks conocido como la «Junior Gashouse Gang» («la pandilla juvenil de la casa del gas») en Phoenix, Arizona, durante la temporada de 1947. Ahí logró un promedio de 392, logrando 230 batazos, 48 dobles, 31 bases robadas, y 174 carreras empujadas, RBI, en 130 partidos. A pesar de cometer 55 errores, Billy tuvo una gran temporada. Fue elegido el «Jugador Más Valioso» («MVP») en toda la liga del año de 1947 por votación, y para el año siguiente, ya se encontraba jugando con los Oaks.
La tarjeta de la izquierda muestra a Billy Martin como jugador principiante de tercera base en el equipo de los Oaks de Oakland en 1948. Pulse en la imagen de esta tarjeta para ver el reverso de la misma (en ingles). El béisbol de las ligas mayores aún no se había extendido hacia el oeste de las Montañas Rocallosas en esa época, y muchos periodistas, aficionados y peloteros de la Costa Oeste consideraban que la Liga de la Costa del Pacífico era el equivalente de las ligas mayores.
El equipo se componía en esa época principalmente de peloteros veteranos, a quienes muchos calificaban de «viejitos». Varios de ellos habían rechazado ofertas de las grandes ligas para jugar en la Costa Oeste. Esos veteranos adoptaron una actitud paternal hacia el joven jugador de campo corto de los predios arenosos de Berkeley a quien llamaban «el Muchacho», «the Kid». De ahí proviene su apodo «Billy (the Kid)».
Billy se enteró de la siguiente mudanza que le esperaba a finales de la temporada de 1949 cuando un dirigible de las noticias se desplazó por arriba del parque durante un juego nocturno desplegando un titular con luz intermitente que decía «Venden a Billy Martin a los Yankees». Para Billy eso significaba tener que abandonar a sus amigos y a su familia en Oakland, con una reducción en su sueldo de $9,000 a $7,500 anuales; pero también significaba que el «Kid» se reuniría de nuevo con Casey en Nueva York.
La tarjeta de la izquierda muestra a Billy Martin como jugador de segunda base de los Yankees. No es necesario añadir gran cosa a la descripción que aparece en el reverso de esta tarjeta, una ampliación del cual puede verse (en ingles) pulsando sobre la tarjeta. Durante su primera temporada con los Yankees Billy bateó de 250, con un jonrón y ocho carreras empujadas, RBI, en 34 partidos. En sus primeros cuatro años como jugador de los Yankees el equipo ganó cuatro banderines de la liga y cuatro campeonatos mundiales. El año siguiente, 1954, cuando Billy estaba en el ejército, los Yankees quedaron en segundo lugar. Después de que regresó, ganaron otros dos banderines de la liga y una Serie Mundial. El año siguiente, 1957, lo vendieron al equipo de Kansas City. Después de eso Billy jugó en muchos otros equipos, pero siguió siendo Yankee de corazón.
Después de que terminó su carrera como jugador, fungió como mánager de varios equipos. El término de «Billybol» lo inventó un periodista deportivo para describir el tipo de jugadas que inició cuando era el mánager de los Atléticos de Oakland a principios de la década de los ochenta. Lo que tipificaba este estilo agresivo de béisbol eran los robos dobles de bases, el pegar un batazo y correr, el apretón suicida y muchísimas discusiones acaloradas con los umpires, llenándolos de tierra y polvo que levantaba con los zapatos. A los aficionados del Área de la Bahía, incluyendo a aquellos muchachos que coleccionaban sus tarjetas treinta años antes, les encantaba todo eso. Pero tanto como mánager como cuando era pelotero, Billy nunca dejó de ser Yankee de corazón. El número de su camiseta fue jubilado en Nueva York en 1986, y para los aficionados siempre será el Número 1.
Para enterarse de la carrera y la vida de Billy Martin léanse sus libros Number 1 y Billyball, así como el libro de Gene Schoor, Billy Martin. Para obtener más datos sobre los Oakland Oaks léanse Nuggets on the Diamond por Dick Dobbins y Jon Twichel, así como Runs, Hits and an Era por Paul J Zingg y Mark Medeiros.