"RECONSTRUYENDO LA ETICA"

Yubiry T. Silva García (*) (25 de Febrero, 1999)

Respondiendo la gentil invitación de mi Prof. de Seminario de Investigación y Trabajo de Grado I, Dr. Julio González, brindo a los lectores de Tiempo Universitario, mi pequeño aporte en calidad de cursante de la Maestría en Orientación y siendo la primera vez que acepto participar en este importante medio de comunicación, creo conveniente y oportuno, hacerles partícipe de mi criterio que es la esencia de mi actual Trabajo de Seminario titulado "Reconstruyendo la Etica".

Como Orientadora de profesión, pero ante todo mujer, madre y abuela, no veo mejor estrategia personal que esa que deja "el deber ser". No creo que la "globalización", "cibernética", "comunicación", "información", en fin todo lo que hoy día vivenciamos y aupamos con tanta vehemencia, supere ese sentimiento humano, universal y ético, que representa hoy precisamente, la "libertad de conciencia". Ser uno mismo, actuar responsable y honestamente, representa un fin existencial a través del cual el Humanismo, nos permite reflexionar sobre los mejores intereses hacia los cuales ir para lograr una extensiva aplicación de la felicidad humana.

Escribí estas líneas el domingo 6 de diciembre de 1998 y no puedo dejar de reconocer que aun entre nosotros los venezolanos de buena fe, existe la oportunidad de querer reconstruir la ética, de unir las mejores voluntades, de reconciliar nuestro pueblo consigo mismo bajo nuevas perspectivas educativas, de buscar un bienestar general en el orden socio-económico y académico, de exhibir "un venezolano ético" a todas luces, capaz y luchador por mejores condiciones de vida dentro de la misma sociedad que una vez nos vio nacer, desarrollar y progresar.

Ya es tiempo de que nuestra imagen y acción vayan juntas, que el "saber" rinda sus frutos, que nuestro Sector Educación demuestre a todo el país que con voluntad, calidad y acciones concretas se puede reconstruir, adaptar y ser un servidor académico-social digno de ser imitado por el resto de la sociedad. Reconstruyendo la ética, es un compromiso individual, que nace en la persona y para la persona; esta es la base educativa sobre la cual debe continuar todo el esfuerzo y acción por parte de educadores y orientadores.

El venezolano ha probado ser inteligente, decidido, emprendedor, leal, honesto y consustanciado con los compromisos que adquiere. De esto se trata cuando queremos reconstruir la ética, el educador u orientador es primeramente una persona con ese sistema de valores. No permitamos que las sociedades consumidoras del hombre "civilizado", "sensible", "profesional", "culto", absorban o alejen de él los valores o principios fundamentales que unen a los pueblos en cualquiera de sus épocas. Esto no es demagogia, es la verdad que todos nos merecemos, aumentar la felicidad y oportunidades para una vida mejor, no puede ser demagogia.

Todos sabemos que en la práctica político-social, se logra coordinar, organizar y efectuar grandes cosas cuando se unen voluntades para así hacerlo, pero todo lo contrario ha sido lo que lamentablemente nos indican las estadísticas de nuestra crisis venezolana en cualquier segmento de la sociedad. Reconstruyendo la ética clama entonces por una conciencia afectada, reflexiva, crítica, observadora y dispuesta a mantener su dignidad en alto, haciendo, haciendo y haciendo...

Yo no dudo que el venezolano no esté consciente de que hemos recibido y vivido una imagen político-social contraria a lo que internamente siente y piensa el venezolano promedio; quedará entonces en las manos de educadores u orientadores la oportunidad para hacer crecer, transformar digna y éticamente toda acción y proceso educativo, como un aporte profesional y participativo de quienes creemos en la capacidad renovadora y transformadora de nuestras gentes y en "el deber ser".

Reconstruyendo la ética significa el orgullo, la vergüenza, por crear una acción educativa digna, enriquecedora y acorde con los nuevos paradigmas de la educación, amparada por una política de estado cuyos nobles y específicos objetivos llegue a todos los venezolanos.

Hoy mas que nunca nuestro gentilicio tiene un lugar privilegiado, es un pueblo que necesita de adecuada información, educación, cultura, esto es lo que todos nosotros nos merecemos y hemos venido luchando por obtener y obtendremos con el conjunto de una sociedad civil consustancianda en también querer serlo; es imperante que dejemos aclarado que queremos conformar una sociedad de gentes deseosas de alcanzar la mayor felicidad posible dada nuestras riquezas probadas como gente trabajadora y de grandes recursos éticos como espirituales.

Venezuela y su gente con deseos de convertirse en un país nuevamente próspero y con oportunidades para todos, ha comenzado a darse cuenta que el mejor activo de un país es un pueblo educado, culto, sin egoísmos, generoso, orgulloso, con tradición; hacia allá vamos.

(*) Lic. en Educación, Mención Orientación
y Cursante de la Maestría en Orientación
Area de PostGrado
Universidad de Carabobo
Prof. Julio González (jgonzale@postgrado.uc.edu.ve) 1