¿Qué es callar?
Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba:
«¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí
quién era el mayor.
Marcos 9,33-34
Reza un antiguo proverbio: «el hombre tarda dos años aprendiendo a hablar, y el resto de la vida aprendiendo a callar».
Callar es más que dejar de hablar; es hacer silencio, esto es: hacer que el silencio sea posible; o también: alcanzar el silencio, que tan presto parece huir de nosotros.
Callar no es seguir conversando, argumentando o insistiendo dentro de nosotros, sin que nadie lo note; tampoco es un acto de la ignorancia, la cobardía o la indiferencia; no es una estrategia, ni un refugio, ni una imposición.
Callar es saludar la propia frontera, es permitirse aprender, es absolver los ecos del pasado, es dar la palabra, es llenar de contenido lo ya dicho y lo que está por decir, es venerar lo inefabley aguardar, con la creación entera, que Dios dé su parecer.
Preguntas para el diálogo
Oración
Salmo 50
Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza.
1 El Señor, Dios de los dioses,
habla y convoca la tierra,
de oriente hasta occidente.
2 En Sión resplandece Dios con belleza consumada;
3 llega nuestro Dios, no callará.
Lo precede fuego abrasador,
lo rodea terrible tempestad.
4 Llama al cielo y a la tierra
para entablar juicio a su pueblo:
5 «Reúnanme a mis fieles,
que sellaron mi alianza con un sacrificio.»
6 Y los cielos proclaman su justicia,
porque Dios va a juzgar.
7 «Escucha, pueblo mío, que te voy a hablar;
Israel, voy a acusarte;
yo soy Dios, tu Dios.
8 No son tus sacrificios lo que te echo en cara;
tus holocaustos están siempre ante mí.
9 No te pido novillos de tu casa,
ni cabritos de tus rebaños.
10 Pues míos son los animales de los montes
y el ganado que pasta en las dehesas.
11 Yo conozco las aves silvestres,
todo lo que se mueve en el campo es mío.
12 Si tuviera hambre, no te lo diría,
pues mío es el orbe y lo que hay en él.
13 ¿Crees que yo como carne de novillos
o bebo sangre de cabritos?
14 Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus promesas al Altísimo.
15 Invócame cuando estés en el peligro,
yo te libraré, y me honrarás.»
16 Al malo, en cambio, dice Dios:
«¿Por qué andas recitando mis preceptos,
y repites las palabras de mi alianza,
17 si detestas mi enseñanza,
y desprecias mis palabras?
18 Si ves un ladrón, corres con él,
y vives en compañía de los adúlteros.
19 Tu boca está lista para la maldad,
tu lengua trama engaños.
20 Te sientas a hablar contra tu hermano,
a cubrirlo de ignominia.
21 Esto hiciste, ¿y quieres que me calle?
¿crees que soy como tú?
22 ¡Piénsenlo bien, los que olvidan a Dios!
No sea que los arrebate, y no haya quien lo impida.
23 Quien ofrece un sacrificio de alabanza,
ese me da honra.
A quien cumple su deber,
le haré ver la salvación de Dios.»
Referencias
De la Sagrada Escritura:
De diversos Pensadores: